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No es el fin del capitalismo

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 Foto: juze1980′s photostream

 

Por Dr. Darsi Ferret

La Habana, Cuba. 23 de febrero de 2012.

Nunca antes la Humanidad había alcanzado los niveles de comunicación interpersonal que goza en el presente. Y para mayor provecho hacia una creciente modernidad, las aceleradas innovaciones tecnológicas permiten avizorar un fantástico escenario de nuevas posibilidades de interconexión. De hecho, el concepto del mundo como una “Aldea Global” adquiere mayor materialidad cada día, influyendo de modo determinante en las sociedades civiles, hasta en aquellas naciones donde rige un severo control de su libre actividad.
Participar en esta aventura innovadora promueve novedosas perspectivas para millones de seres humanos. Y las posibilidades no se limitan al protagonismo e influencia en el mercado mundial, ya como vendedor o como simple consumidor. Las ideas e intercambios de información ahora viajan de una parte a otra del orbe con velocidad y presencia inmediata a los acontecimientos políticos, sociales y económicos que las generan, y estas a su vez impulsan otros cambios aún mayores. Las convulsiones sociales deesta dinámica impulsanuna amplia incidencia en aquellas sociedades donde rigen tradicionales o anquilosados patrones culturales. Pero la misma ola de modernidad también estremecelas sociedades desarrolladas, donde se generó el fenómeno de la Globalización.
La presente crisis económica emergida en los Estados Unidos y por lo pronto expandida hasta buena parte de Occidente, revela distorsiones surgidas de la perniciosa tendencia al estatismo que socava la base económica. Y pese a todos los pronósticos agoreros sobre las “insalvables contradicciones” del sistema productivo más exitoso de la Historia, lo que se reciente es su efecto, no su causa. En esencia, ningún modelo de desarrollo basado en la economía de mercado demuestra ser ineficiente en elevar la productividad y el disfrute de riquezas y bienestar para tantos, además de garantizar el Estado de Derecho a sus ciudadanos. Sin embargo, son las deformaciones del modelo político, sobre todo debidos al espacio y función ocupados por el Estado en plena práctica del Keynesianismo, lo que da claras señales de agotamiento evolutivo.
La presencia del Estado en funciones para las que no fue concebido, por ejemplo como protagonista económico, creador de empleo y subvención social, más allá de las reales posibilidades económicas en un momento dado, provocan una deformación consecuente en la estructura del empleo, la maquinaria política de los partidos democráticos y los propósitos y metas de las elecciones, y comosecuela derivan en la generación del clientelismo en la masa de votantes y la creciente intervención de los gobiernos de turno en las finanzas privadas y el mal manejo de los recursos acumulados por las instituciones públicas.
Es evidente que la presente crisis tiene su origen, e incluso se ha agravado, por la persistencia en esa fórmula como solución ante alarmantes indicios de catástrofe económica. También quedan claro los prejuicios derivados de la persistente injerencia del Estado al incentivar, u obligar legalmente en determinados casos, al sistema financiero privado a la práctica bancaria de expandir el crédito de manera indirecta (favoreciendo las hipotecas riesgosas, por ejemplo), o directa, más allá de las reservas bancarias, como principal método de estimulación económica. Pese a tal práctica ser perfectamente identificada como el origen nocivo de las crisis periódicas del sistema de economía de libre mercado, se ha insistido en ella como el trillado método de motivación económica para aumentar la recaudación impositiva y así sufragar mayores subvenciones y gasto público.
Para mayor gravedad, y como urgente intento de solución de las crisis, con el dinero público el modelo de intervención estatal ha favorecido gigantescos rescates financieros de los bancos y enormes empresas en quiebra. Los resultados de esta desacertada política, implementada de manera muy parecida en todo el modelo económico occidental, han demostrado una y otra vez su fracaso como solución que no supera lo eventual.
Muchos analistas políticos y expertos económicos reconocen estos desfavorables resultados. Y hasta opiniones muy calificadas señalan la necesidad de un retroceso de la presencia estatal como protagonista económico. Mas, ¿bastaría con ese paso? ¿No sería un repliegue provisional, para tiempos mejores, conservándose en esencia el mismo concepto del Estado interventor en la economía y finanzas y todo el tándem de maquinaria política-elecciones- clientelismo popular?
Si hay algo que indican estos tiempos globalizadores es que los cambios que ocurren en las sociedades son profundos y generales para todo y todos. ¿Por qué no concebir una nueva configuración del Estado y su contraparte, la sociedad civil, cada una ocupando el espacio que de verdad les pertenece y donde funcionan mejor? No se trataría de otro intento de ingeniería social, sino dejar que fueran retomadas las funciones para las que ambos, durante siglos de formación, errores y aprendizaje, demostraron ser efectivos instrumentos de orden y progreso.
Por ejemplo, el Estado podría retomar por completo su papel de rector, prudente regulador y supervisor, cediendo gradualmente a la sociedad civil y al dinámico mecanismo de oferta-demanda y beneficio-castigo de la economía de mercado las funciones que cumple como benefactor público y creador de empleo. Este ejercicio económico podría ser sufragado, por ejemplo, mediante los recursos que recaude mediante un sistema de impuestos que también fuera novedoso. Tiene más sentido dejar de castigar la riqueza con impuestos crecientes, como tiende a suceder en la actualidad, y en cambio premiar con rebajas la inversión. Es decir, medir el impuesto de acuerdo al gasto y no al ingreso. Aparte de generar capital, haría desparecer gradualmente la dependiente concepción clientelista de la población hacia el Estado Benefactor. En consecuencia, las asignaciones de esos recursos no serían festinadas y a capricho de inversión de un reducido grupo de funcionarios del Estado, como es práctica habitual, sino mediante un riguroso proceso de licitación pública a los diversos mejores proyectos de beneficio general, supervisados periódica y rigurosamente por el Estado en sus niveles de calidad.
Espacios lastrados y con límites onerosos a la vista del presente modelo económico estatista, tales como el empleo, en buena parte causante de excesiva burocracia, y sobre todo de la creciente presión de las pensiones, pasarían a ser asunto de la economía de mercado. Es innecesario que la mayor o una parte significativa de las empresas de servicios públicos sean un monopolio estatal. La práctica histórica de esta política demuestra las ineficiencias que esto genera en corrupción y mala atención a la población. Y las pensiones que son administradas por el Estado, en rigor pertenecen al capital acumulado con su trabajo por cada pensionado. Salvo las excepciones que la razón indique, por causa de incapacidad física, mental o ambas del beneficiario, u otra que merite, el Estado debería entregar en manos del pensionado el total acumulado y que éste lo invierta como accionista en las múltiples compañías de SeguroSocial que de inmediato surgirán en el mercado libre, atraídas por el capital que podrían aportar estos nuevos inversores. El éxito de esta fórmula en un país pionero como Chile demuestra una eficiencia en el uso de esos capitales que supera toda expectativa.
Más, si se acepta que la Globalización es integral en los cambios que trae, se debe ser realista: el aparato legislativo y el funcionariado de la burocracia estatal también debería ser transformado. Serevela una tendencia alarmante sobre la invariable presencia por años de los mismos legisladores y funcionarios encargándose de los asuntos públicos. La experiencia confirma que no resulta beneficioso que los legisladores o los altos funcionarios y especialistas transformen un cargo estatal en una carrera de por vida. El poder es algo demasiado peligroso y tiende a corromper. Tal situacióncrea estructuras de relaciones o maquinarias políticas que a largo plazo trabajan más para el beneficio de su grupo y persona que para el bienestar público. El cargo legislativo debe estar sujeto al mismo límite de dos períodos de funciones seguidas que cualquier cargo ejecutivo. No debe ser una carrera profesional. Es un puesto de sacrificio y entrega provisional a los intereses de la nación. En definitiva, lo que importa es la libertad y eficiencia del cuerpo legislativo, no figuras carismáticas que por muy atractivas que parezcan, envejecen y se pensionan sentados en su curul.
Y sería conveniente en el orden y la efectividad para la necesaria administración burocrática de los asuntos públicos que, una vez reducido a su esencia funcional el aparato burocrático del Estado, no esté exento de una minuciosa política periódica de supervisión y calificación, basada en la calidad y eficiencia de cada funcionario mediante exámenes por oposición. Es esencial que el funcionario público, cualquiera que sea su responsabilidad, se sienta en la obligación de ser cada vez mejor en su trabajo. Su experticia es muy valiosa, mas no cuando utiliza el poder que se le otorga en prácticas ineficientes o franca e ilegalmente lucrativas.
Medidas como estas, u otras mejores que limiten la desmesura de funciones de instituciones estatales serían de provecho para el área de la política. El ejercicio democrático en las urnas no estaría dirigido al propósitode obtener votos a cambio de la promesa de beneficios sociales sufragados con el mismo dinero de los votantes. Las maquinarias de los diversos partidos políticos deben estar influenciadas por programas que no tengan como objetivo crear más carga económica para la sociedad. Los beneficios que se recaudan mediante impuestos no pueden estar a disposición de las plataformas políticas del partido de turno en el poder, ni de funcionarios o legisladores inamovibles de sus cargos. La supervisión del Estado y sus regulaciones como árbitro no deben ser confundidas con disponer como empresario de esa riqueza recaudada. Es la sociedad civil la encargada de tal cometido. Por tanto, el ejercicio consecuente de sus verdaderas funciones pondría gradual fin al vicio del clientelismo popular y al poco eficiente empleo estatal.
Sería razonable tomar en cuenta la imprescindible transformación que debe emprender toda sociedad ante los tiempos que corren. No son premonitorios del fin del sistema de desarrollo que mayores beneficios le ha otorgado a la Humanidad, también sacudida por medio de irrupciones de experimentos irracionales, ajenos al progreso y el cambio saludable.El protagonismo y el peso de la opinión del simple ciudadano ya trascienden los asuntos de su propio país, incursionando y creando estados de opinión sobre temas globales. La ganancia que ello representa para la raza humana aún está en embrión, pero ante la ola de libertad que ahora recorre el mundo, sus perspectivas son muy estimulantes.

17
feb
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Secularización y Religiosidad

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  Baruch o Benedict de Spinoza (Hebreo: ברוך שפינוזה, Portugues: Bento de Espinosa, Latin: Benedictus de Spinoza) Noviembre 24, 1632 – Febrero 21, 1677. Foto:
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Por el Lic.Jorge Horacio Raíces Montero

Raices_Montero@fibertel.com.ar

….La génesis de la religión parece estar basada igualmente en la renuncia a determinados impulsos instintivos: más no se trata, como en la neurosis, exclusivamente de componentes sexuales, sino de instintos egoístas, antisociales, aunque también estos entrañen por lo general, elementos sexuales. La conciencia de culpabilidad consecutiva a una tentación inextinguible y la angustia expectante bajo la forma de temor al castigo divino, se nos ha dado a conocer mucho antes en los dominios religiosos que en los de la neurosis. Podríamos arriesgarnos a considerar a la neurosis obsesiva como la pareja patológica de la religiosidad; la neurosis, como una religiosidad individual, y la religión como una neurosis obsesiva universal (Sigmund Freud).

Cuerpo, época, ecumene, mundo, siglo, algunas de las terminologías que se desprenden del latín “Saeculare”, el aquí y ahora, lo mundano, en contrafigura con lo gnóstico, espiritual o divino. Por otro lado el término modificado del latín antiguo “Saeculum” se refiere a los miembros pertenecientes a una institución religiosa, seglares, no sacerdotes.

Las sociedades se fueron conformando y estructurando bajo diferentes poderes. El poder de las armas, del saber, el poder económico, la religión. La secularización en particular es la desestructura del poder religioso institucional omnívoro sobre las tierras, ideas y sexualidad entre otras. El fracaso de las políticas públicas religiosas provocan la pérdida de influencia institucional y el descreimiento, sostén fallido de un poder absoluto. Otros dogmas, saberes y entenderes reemplazan las anteriores gnosis: el poder del dinero, las armas, el partidismo. Podríamos mencionar quizás, que lo sagrado cede paso a lo profano, no es tan así, ya que se reemplazan dogmas por antidogmas u otras gnosis. Ciencia toma un lugar preponderante, pero no podemos dejar de mencionar que es una fe en esta disciplina, por ende otro dogma que reemplaza al anterior. Con esta advertencia podríamos mencionar que lo religioso se convierte en secular y en parte lo sagrado ahora designa lo profano. Tanto en la época de la Revolución Industrial como en la Ilustración dan claros ejemplos de lo citado anteriormente. Para tomar otros ejemplos podemos mencionar desde la Filosofía que much*s pensador*s, fuera de la época inquisitorial, supuestamente agnósticos, terminaban con la idea de “Uno”, gnosticismo por excelencia. Por otro lado la Epistemología que pertenecía al campo de la Filosofía se independiza, conformando una ciencia que dictamina que es científico de lo que no, diferenciada justamente de todo aspecto dogmático o de creencia. La secularización enfatiza por un lado retirar la religión de la institucionalización y por otro la modificación de estructura entre otros poderes como la ética, la estética, la política y la fuerza de las armas. También designa, la secularización, la pérdida del poder religioso sobre pueblos y naciones, naciendo así lo laico como expresión de independencia. La tutela de la religión pasa a la sociedad civil, la propiedad de la iglesia a propiedad del Estado, poder eclesiástico a poder del pueblo. Así, la cultura toma otra dimensión, la moral no es el centro. Ciencia, arte, escritura toman carácter propio sin estar atadas a los límites de una interpretación delimitada de antemano o exégesis. Secularización también implica que muchas entidades, instituciones inherentes al contacto humano y su conformación: centros de salud, cultura, educación, dejan de estar en manos religiosas para pasar a estar a cargo del ecumene independiente de las ideologías. Repasar la sacristía o recoger el diezmo denominan acciones que ya parecen no estar en el diccionario, las arcas se vacían y los dictámenes bizarros todavía enunciados y anunciados, son estertores de una larga y triste noche.

Quizás sea momento para poder distinguir entre dogma, saber, deseo e ilusión y sus relaciones con la legalidad. En el saber, como en el deseo se da una relación dialéctica, entre cumplimiento ontológico e incumplimiento óntico. se plantea como Idea Regulativa Kantiana. Aquí quizás debemos no confundir con conocimiento (sistema de proposiciones referido a un tipo de objeto o problemática, Ej.: una teoría científica). En el saber hay una intradialéctica entre los caracteres dóxicos (creencias) y los caracteres noéticos (certeza) pero con posibilidad de querer alcanzarlos. La ilusión es la pretensión de noetizar la totalidad de los caracteres dóxicos del saber, pretensión que el cumplimiento ontológico coincida con el cumplimiento óntico, en consecuencia, en las teorías científicas o filosóficas, no hay verdades absolutas, solo aproximaciones (aproximalismo de Bachelard). La legalidad transgresiva es características de las epistemologías abiertas, epistemologías que admiten la ilusión y la permanente interacción dialéctica con la ideología (interacción: ciencia – ideología).

Realizada esta salvedad podemos dar un claro ejemplo que no cunde entre privadas conversaciones intelectuales, sino plasmada en un medio masivo de comunicación, el filósofo León Rozitchner nos invita a reflexionar en “El profeta Ezequiel y los santos varones”: La Iglesia Católica romana muchas veces prohijó la muerte; instaló el terror mortal en el sexo, en lo más elemental y pujante de varones y mujeres. Esta tradición, por suerte, fue excluida de sus costumbres y sustituida por métodos más persuasivos. Monseñores, en cambio, actualizando esa estela, citan al profeta Ezequiel para traernos de nuevo la imagen de la muerte como castigo merecido para el pecado.

No es extraño que acudan a uno de los profetas judíos que esgrime las amenazas más sanguinarias y crueles para marcar con el terror humano la ley divina en el cuerpo. Pero menos extraño es aún que monseñores acudan al mismo texto bíblico, entre muchos otros, en el que se apoyó también explícitamente la Inquisición medieval para realizar durante cuatro siglos la caza de brujas. Desde 1484, en una Bula de Inocencio VIII, la Iglesia Católica santificó el extermino, sobre todo de mujeres; pusieron en los temidos cuerpos de hembras, las lujuriosas, el lugar del Demonio. Este terror se expandió a fines del siglo XV hasta mediados del Siglo XVIII, condujo a la tortura y a la hoguera a millares y millares de brujas y brujos, acusados de copular con el diablo. Desaparecieron en el fuego, dicen, casi un millón de personas. Bello capítulo de los “derechos humanos” para la religión del amor inmaculado. Por eso hemos incluido, como epígrafe, las citas del profeta Ezequiel, en quien tanto los inquisidores como los monseñores apoyan textualmente sus sagradas pulsiones intolerantes. Amenazan con la muerte de los cuerpos sexuados para limitar el desborde de la pasión y el amor puesto en las mujeres y en l*s homosexuales.

“Si el justo se aparta de su justicia, comete el mal y muere, a causa del mal que ha cometido muerte. Y si el malvado se aparta del mal que ha cometido para practicar el derecho y la justicia, conservará la vida (Ezequiel, 18)”. Citado por monseñor en su Misa para Varones como represalia a la querella presentada por Gays por los Derechos Civiles, por cuanto ese personaje siniestro comentó que las lesbianas y los gays deberían ser encerrados en guetos.

“Yo los colocaré en las manos de los habitantes de Palestina, o sea los demonios, que habrán de avergonzarse de vuestras iniquidades, o sea de los pecados contra natura. Porque no hay pecado que dios no haya tantas veces castigado como ése, a través de la muerte vergonzosa por la mano de las multitudes (Ezequiel, 19 citado en El martillo de las Brujas, Malleus Maleficarum, Pág. 92 y 378, ed. en portugués)”. Código escrito en 1484 por los inquisidores dominicanos Krames y Sprenger. Precedida de una Bula de Inocencio VIII.

“La espada, la espada está afilada y aun acicalada/ para degollar víctimas está afilada, acicalada está para que relumbre/ … /para entregarla en manos del matador./ Esta es espada de gran matanza que los penetrará./ Para que el corazón desmaye y los estragos se multipliquen; en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. Ah, dispuesta está para que relumbre, y aderezada para degollar (Ezequiel 21;9 a 15)”. Monseñor cita el parágrafo 18 de Ezequiel, los inquisidores del siglo XV citan el 19 y el 21. Yo agrego otros trozos del 21, que prolongan los anteriores. Se comprende el aire de familia y tradición que une a monseñor con los inquisidores.

La amenaza mortal en la cita que monseñor hace del profeta Ezequiel nos deja helados: nos quiere seguir curando, pero de espanto. No se preocupa por la significación humana y amorosa de los cuerpos, que es el legado cristiano: queda atrapado, la cruel mirada fija, en la mera materialidad de los órganos sexuales. Y si los inquisidores creían realmente que las brujas volaban como pájaros negros, los monseñores siguen creyendo que l*s homosexuales tienen “realmente” al demonio en sus cuerpos. No es una figura retórica ni una imagen literaria. Monseñores siguen pensando con los mismos textos y con las mismas categorías mentales de los inquisidores medievales. Lo cual es un peligro enorme para la ciudadanía, pues monseñor era el cardenal primado de la Iglesia Católica en la Argentina. Como es ya sabido, los sacerdotes que están en la iglesia hacen lo que sienten: han renunciado a la sexualidad como la expresión más acabada del espíritu. ¿Quién podría negarles su coraje? Pero desde la libre elección que han hecho sobre el uso de sus propios cuerpos, que nadie discute, algunos de ellos, irritados, están muy preocupados por lo que nosotros, los que vivimos nuestra espiritualidad en la carne misma, hacemos libremente con los nuestros. Y nos bajan línea tenebrosamente por interpósito profeta: nos vienen a decir, justamente a nosotr*s, bajo amenaza de muerte divina, cómo debemos vivir, y con qué afecto, nuestro propio cuerpo histórico y sexuado.

En el fondo de nuestra carne enamorada, por amor de padres y madres, tod*s llevamos también profundamente a un hombre y a una mujer, entrelazados por el amor, en nuestro cuerpo de hombre o de mujer históricos. En cada uno se vive esa cifra del amor tal como en su corazón, secretamente y por caminos inexplicables, se ha resuelto. El sacerdote católico, por conversión total, excluyó de su cuerpo la sexualidad inferiorizada, y renunció a ella. Con la misma libertad también debería pensarse que todo cuerpo elige desde sí, histórica e involuntariamente, la forma humana (hombre y mujer) que despierta su amor más entrañado, desde la más profunda marca jugada de su ser sensible y hasta místico; el objeto y la forma de su amor carnal privilegiado. Monseñor está muy preocupado con lo que cada uno hace, privadamente, con su propio cuerpo. Pero no le preocupa lo que con nuestro cuerpo hacen l*s otr*s, l*s que tienen el poder económico, militar y político. De todo el horror contemporáneo de todos los entrelazamientos contra natura y contra la persona, monseñor descubre ante los fieles al enemigo principal, lugar de residencia del demonio: en el modo como vivimos nuestro sexo.

Santos varones hubo que se macularon de sangre hasta el alma con la guerra sucia, donde se realizaron delitos atroces y aberrantes, pero les piden a los demás que tengan el cuerpo sexual puro y limpio. Monseñor no declama contra el escándalo de la pobreza, la expropiación de la vida, el hambre, la enfermedad y la desespiritualización convertida en rapiña. No, sólo quiere saber una sola cosa: qué destrucción de la forma canónica del amor detecta en la reivindicación valerosa de un cuerpo que dice la verdad de su carne enamorada. Y allí se ensañan, con todo el viril y santo ardor estos varones, con la mirada inquisidora fija en las entrepiernas. Santa preocupación, en verdad, frente a la muerte histórica que estamos viviendo, mientras los mercaderes, que siguen yendo al templo, no ven al inocente Jesús que se quedó sólo en un rincón, crucificado con su amor, indefenso. Necesitan separar al espíritu de los orines y las heces, entre los que nacemos como dios manda. Soportan los hedores de la expropiación de la vida cotidiana, como antes consagraron la “purificación por la sangre” ajena en los asesinatos y los crímenes atroces que algunos estimularon en los genocidas. Apoyan ahora con fervor la “modernización” capitalista, aniquiladora de millones de personas, avalando la lógica cuantitativa y monetarista de neoliberalismo. Privilegian como dogma de fe al “materialismo” de la economía de mercado: se rinden, espirituales, a la crueldad inmisericorde de las leyes de hierro sin sujeto humano. Allí se olvidan de los cuerpos dolorosos, de los millones de inocentes crucificados; no son cuerpos sexuados los cuerpos destruidos, los angelitos tiernos que se van de la vida, los viejos explotados a los que les ofrece el suicidio como único viático, los pechos vaciados de las Mater dolorosas de los barrios de lata. La opción por l*s pobres es como siempre, simbólica: cumplen con lavarle los pies a uno de ellos humildemente, una vez al año. Y no hay escándalo en este horror de la miseria y el hambre, en el país de la abundancia, de las mieses y el ganado: esos cuerpos sufrientes de varones y mujeres, en su realidad carnal, son cuerpos simplemente despreciados. Sólo buscan en el cuerpo individual, en el centro de su forma sexuada, la marca mortal del pecado.

Quieren volverlos a aterrorizar con la amenaza de muerte, la tortura moral, ahora por abajo. No hablan de los grandes gozadores de esta realidad obscena. No hablan de “pecado” que lleva ahora nombre económico, productor de muerte y envilecimiento; no traducen “demonio” por “libre economía de mercado”, que se pasea a sus anchas devorando la vida de los inservibles cuerpos pobres. Y ahora, a la implantación de la pena de muerte tantas veces pedida por un presidente de la Nación, monseñor le agrega la suya para que penetre en la libre fantasía de los cuerpos sometidos. Quiere someterlos una vez más hincando el diente del terror en la promesa del asesinato divino de los pecadores por el sexo. Necesitan ratificar el terror a la muerte y volver a incluirla profundamente en el imaginario inconsciente de la gente, allí seguramente donde varones y mujeres se confunden, donde todos soñamos sueños necesariamente impuros y no santos. Los desvelos morales de monseñor en su ampliación desmesurada para estos tiempos de crisis nos enseñan que el modelo del uso del cuerpo sexuado es una premisa necesaria para el orden despótico y para la expropiación de la vida en el trabajo. Monseñor le proporciona a la expropiación económica el orden cerrado del cuerpo inmaculado, trabajado por la culpa infantil, separado tajantemente en mujer y hombre, sin mezcla, incontaminado, porque el Espíritu y la Razón Absoluta son de machos varones que las tienen bien puestas. La razón patriarcal nos conmina: el poder de la sexualidad masculina sobre la mujer, donde se asienta la razón occidental, debe permanecer intangible. No debe aparecer ni una mácula de mujer en el hombre: contaminaría lo absoluto de la razón patriarcal de los santos varones. Y así como cortan la relación de expropiación económica que liga a la riqueza con la pobreza que produce, y convierten a la propiedad en algo esencial y no histórico, como si la propiedad capitalista circulara por las venas, también excluyen la relación del hombre con la mujer y presentan a cada cuerpo como separado con el deber de ser inmaculado. Sería un horror que en el cuerpo del hombre apareciera una pizca siguiera de la marca femenina animada en el cuerpo místico que la homosexualidad denuncia y según ellos ultraja. Se olvidaron de que el hombre de Adán se abrió de costillas para parir a la mujer en el cuento de la Biblia. Sería también un descubrimiento horrible pensar como Platón, que en el origen fuimos andróginos, que la mujer o el hombre que buscamos afuera estuvo ya, abrazado, en uno mismo. Muchos no toleran ver que los sueños se realizan. El poder necesita esta corta radical entre hombre y mujer, como radical es la diferencia entre ricos y pobres. Así como en el hombre no hay nada de mujer, en la riqueza del rico no hay nada del pobre. Y para cortar en dos sirve la espada. Desvían la mirada espiritual y moral de la gente para que los reprimidos y los liberados se enfrenten. Vuelven obsesionados a ese lugar de horror sexual del torturador medieval: escudriñan las braguetas, levantan las faldas de las mujeres, espían los lechos, vuelven a buscar la razón de nuestro cotidiano horror, lo más terrible que nos está pasando, en el uso de las partes pudendas de la buena gente. Y todo lo demás, lo verdaderamente destructivo, monseñor lo pone a cuenta de los diarios y la tele, y sobre todo a cuenta del “ídolo”. Dinero, así en abstracto. O del capitalismo, pero del “salvaje”, que no sería este que él aprueba. El “dinero” es ídolo, nos dice. Lo que no nos dice es que tras la estatua de piedra del demonio la pérdida piedad del saber y de la verdad se esconde. Pero la teoría económica en serio develó el secreto de aquello que monseñor, a esta altura del partido histórico, todavía piensa y siente con categorías bíblicas: el “ídolo-dinero”, el Becerro de Oro. Tuvieron que aceptar, tardíamente como siempre, que la Tierra no era el centro del orbe, luego de calcinar los cuerpos que enunciaban una verdad que contrariaba el dogma. Ahora monseñor quiere que pensemos al capitalismo con las categorías imaginarias de la antigua sociedad agraria. Pero el “fetichismo” diabólico del dinero ha sido ya desnudado en su verdad por el espiritualismo ateo; el dinero sirve en el capitalismo sólo como un medio para la cuantificación abstracta del trabajo del cuerpo pleno del expropiado. Sirve en el monetarismo para que las relaciones sociales aparezcan, excluídos, sólo entre las cosas. El cuerpo, ese que preocupa tanto, es el valor de uso que el monetarismo utiliza como valor de cambio. A monseñor no le inquieta el “uso” que hace del cuerpo el valor de cambio; no es una verdad sagrada. Y para que en el “ídolo” dinero no descubramos al monetarismo neoliberal que en él se esconde, monseñor vuelve a desempolvar la imagen del “becerro de oro”. Pero en el racconto bíblico judío, como muchos saben, el “becerro de oro” no simboliza al dinero sino a la madre ubérrima y tierna, excluida la muerte por el monoteísmo judío. Porque el becerro de oro era, en una sociedad agraria, una vaca de ubres plenas de leche y miel, símbolo de una diosa femenina para sus adoradores. Era de oro porque destellaba de luz materna; no expresaba la adoración de los judíos al dinero en que el antisemitismo la convirtió luego. Habría que decir, para ser consecuentes con la historia moderna, que los adoradores del Oro sin becerro son, entre nosotros, los cultores de esa nueva fe sagrada y absoluta: el dios del neoliberalismo, y su arcángel Cavallo. Y así se fetichizó el cuerpo sexual “normalizado”, bien separadito, sin mácula de hembra loca y temida, desbordante de vida y de placer, e hicieron del varón unilateral una unidad pura cerrada sobre sí misma, sin feminidad, sin marca sensible materna. Un cuerpo patriarcal es un cuerpo del cual cada hombre inferiorizó en sí mismo lo que tiene de mujer-madre aunque la convierta en santa. Este aporte del poder imaginario religioso le vino de perillas al capitalismo: la razón cuantitativa y expoliadora, que todo lo computa en números, encontró la posibilidad de cuantificar la vida cualitativa de los cuerpos sexuados despreciados. Y se asombran ahora, cuando el valor espiritual del cuerpo ha sido casi aniquilado entre nosotros, de que la sexualidad vuelva a aparecer desbordante, buscando en el único índice de vida humana que nos queda, el encuentro primigenio, insublimable entre los seres humanos.

El primer “ídolo”, la unidad básica del despotismo, es el cuerpo sexual pero congelado y separado, hombre y mujer: “Los nenes con los nenes y las nenas con las nenas”. O en versión más moderna: los nenes con los penes y las nenas con las penas. ¿Por qué asombrarse de que luego esta separación infantil a veces se prolongue en el amor adulto? Al excluir radicalmente al otro sexuado en uno mismo hacen aparecer a los sexos puros, enfrentados y aterrados de la diferencia como si fueran contrarios. Sólo nos plantean la “lucha de sexos” y luego, como resultado nuevo, la separación productivista del trabajo, pero sin lucha de clases. Para que la lucha de sexos predomine y queden encubiertas, tras de ella, las sociales. Quieren acentuar la clave fundamental y más arcaica del despotismo. Algo más todavía. El despotismo imperial inflamado de fe de monseñor no es nada democrático: es totalitario. Está contra las leyes de la República y viola la Constitución. Pretende que las leyes de su dios y de su religión sean, bajo amenaza de muerte, válidas para todos (aún para los nos creyentes) que, como nosotros, respetamos las suyas. “Amar a dios por sobre todas las cosas es acatar sus leyes, que son para todo ser humano, y no sólo para los católicos”, nos dijo. ¿Se entiende? No son las leyes de la Nación, que nos dio una Constitución y no una Biblia como Carta Magna, sino las leyes que monseñor, por encima de las leyes de la Nación, quiere imponernos a todos. Que no son siguiera las que proclamó Jesús, las del amor, sino las de la Inquisición y la hoguera medieval de Inocencio VIII. Monseñor es un inquisidor en pleno siglo XX: sueña el viejo sueño del Estado Teocrático.

Enrique Carpintero nos recuerda en “El disparate, si está vivo, es verdad: el teorema, si está muerto, es mentira” en Def-ghi 3: La filosofía espinoziana se construye como un sistema que llama Dios o Naturaleza (recordemos que para Spinoza, dios no es un ser sobrenatural sino una metáfora de la Naturaleza, de allí que pueda ser considerado el padre de l*s ate*s) y que es denominado en la “Ética” como “sustancia”. Esta no conoce y luego actúa, conoce obrando y obra conociendo, de manera que conocer es hacer y hacer es conocer. Es en esta acción donde al estar en juego nuestra creatividad y destructividad se plantea la cuestión de la ética. El esfuerzo ético para Spinoza consiste en transformar las pasiones tristes en pasiones alegres.

Lic.Jorge Horacio Raíces Montero
Psicólogo Clínico

Raices_montero@fibertel.com.ar

12
feb
12

La importancia de la educación en la primera edad

Por la Licenciada Milvia Méndez.

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12
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Recuerdos de San Valentín

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Foto: Carola

 

 

Existen varias teorías que vinculan el 14 de febrero con el Día de los Enamorados. Algunos piensan que es una fiesta cristianizada del paganismo, pues en la antigua Roma se adoraba al Dios del amor, Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del Dios a través de regalos u ofrendas para encontrar al enamorado ideal. Otras fuentes creen que el origen de la historia de San Valentín fue en la Roma del siglo 111, época en la que el cristianismo era perseguido. También se prohibía el matrimonio entre los soldados, ya que se creía que los hombres solteros rendían mas en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias. En estas circunstancias surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia, decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos. San Valentín fue ejecutado el 14 de febrero. Su cuerpo se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de las personas que quieren tener una pareja.
Me parece de gran importancia esta celebración pues a muchos nos da la oportunidad para demostrar nuestra amistad, afecto y amor a nuestros amigos, familiares y a la persona amada. Sin embargo, para los comerciantes, es una oportunidad para incrementar sus ventas. De cualquier manera, pienso que debemos tener presente que lo importante es demostrar nuestro amor y afecto a los seres queridos, ya sea enviando textos, tarjetas digitales, emails, flores, poemas de amor, bombones, regalos, un cálido apretón de manos, por teléfono o de persona a persona. Pero nunca sentirnos obligados a sacrificarnos y comprar regalos porque en realidad como sabemos, no es una celebración impulsada por el comercio, sino para demostrar el verdadero amor.

Elsa I. Pardo
Miami
eipardo2002@yahoo.com

31
ene
12

La desproporción de la riqueza es injusta.

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Foto: Libertinus

 

 

 

Aunque este es un fenómeno que siempre ha existido, la desproporción en la distribución de la riqueza, siempre ha sido, es, y será injusta.

Es injusto, por ejemplo, que un ingeniero que ha tenido que estudiar y muchas veces, a base de grandes sacrificios, logra obtener un titulo y con éste, un empleo que en ocasiones, no llega ni siquiera a cien mil dólares anuales, mientras un futbolista que ni siquiera ha terminado su escuela primaria y mucho menos pasado las puertas de una universidad, tenga ingresos multimillonarios.

No es malo ser rico, ni bueno ayudar al haragán, lo justo es que los ricos no desamparen a los menos favorecidos por la fortuna que sí quieren trabajar, fomentando la pequeña industria a través de escuelas vocacionales donde se puedan capacitar estudiando carreras técnicas y, de esta forma, en el futuro, poder iniciar sus pequeñas empresas para así poder salir de la miseria convirtiéndose, además, en personas productivas.

Los ricos y poderosos que no les importa el dolor de sus semejantes a quienes miran con desdén e indiferencia y solo piensan en acumular más y más, cuando les llegue la hora final, de nada les servirá ni el poder ni la riqueza y ni siquiera tendrán la satisfacción de haberle tendido la mano al más necesitado.

El gran poeta español, Don Ramón de Campoamor, dejó una frase escrita digna de ser tomada en cuenta que dice: “Si quieres llegar al cielo, debes de subir bajando, hasta llegar al que sufre, y darle al pobre la mano”.

Si todos aportáramos un poco de acuerdo a nuestras posibilidades, en aras de un mundo donde hubiera menos sufrimiento, nuestro paso por la vida estaría justificado, de lo contrario, seríamos como flores marchitas que se lleva el viento, sólo dignas del olvido.

Esto es algo que los políticos que llegan a elevadas posiciones deberían meditar y pasar a la historia por sus buenas obras, en lugar de ser recordados como personajes siniestros, mentirosos y corruptos.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

30
ene
12

¿Qué es el éxito?

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Llave del Éxito. Foto: Zai Aragon’s photostream
Con el paso de los años, he llegado a comprender que nadie es dueño de nada, tan sólo usuarios y que el éxito es algo relativo.

Es innato en los seres humanos andar en busca del poder y la riqueza y los hombres, por lograrlo, muchas veces son capaces de asesinar y hasta de disponer de otras vidas iniciando guerras que sólo dejan desolación y sufrimiento.

Pero, al final de cuentas, nadie es tan rico y poderoso para poder comprar un instante más de vida y ni siquiera sabe, aunque esté rebosante de salud, cuánto le resta a su existencia. ¿Cómo saber si nos quedan veinte, diez, un año o quizás tan solo un instante?

El poder y el dinero hace muchas veces a los hombres indolentes y déspotas. Ellos lo pueden comprar casi todo, excepto un segundo más de vida.

Su dinero al llegar la hora final, pasará a otras manos. y después, a otras y así sucesivamente.

Por lo tanto, si tenemos lo básico para vivir decorosamente, ¿para qué queremos más si no pensamos compartirlo ayudando a los más necesitados? ¿Para qué tantas riquezas, para qué tanto poder si no existe en nuestras almas la inmensa dicha que nos proporciona la satisfacción de ayudar a quien más lo necesita?

Con el paso de los años, se va perdiendo paulatinamente lo que más queremos: los familiares y los amigos se enferman y fallecen, nuestra memoria se debilita, nuestros músculos, nuestra energía y nuestro físico se van deteriorando, aunque luchemos con todas nuestras fuerzas por retrasar lo inevitable.

Nuestras vidas son efímeras y pasajeras. Por lo tanto, es muy importante meditar antes de actuar o pronunciar palabra alguna que pueda herir a nuestros semejantes.

Vale más vivir con amor y dignidad y ganarnos el respeto de quienes nos rodean, que tener mucho poder y ser odiado.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

20
ene
12

El fin del capitalismo que conocimos ¿hacia donde va el nuevo?

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Capitalismo-piramidal.Foto: Juanky Pamies Alcubilla

En la postguerra y en plena expansión del capitalismo que conocimos el economista heterodoxo Shigeto Tsuru –en los 60- se preguntaba “si el capitalismo había experimentado una evolución suficiente para inmunizarse de las graves depresiones como la de 1929/1933” contradiciendo el optimismo de los teóricos neoliberales de entonces, llegando a la conclusión de que la economía capitalista no estaba inmunizada en el futuro por los altibajos de la actividad económica.

Los altibajos de la actividad económica son esencialmente el resultado de contradicciones inherentes al sistema, o sea que es muy difícil mantener el pleno empleo sin un elevado beneficio, que a su vez una economía de fuertes beneficios implica altas inversiones y, que por fin, la producción obtenida con esas inversiones tiende constantemente a superar la capacidad de consumo generada por el sistema, a menos que se recurra a la institucionalización del despilfarro.
Las crisis son inevitables por las desigualdades crecientes que el capitalismo genera con su propia dinámica, específicamente, que el grueso de los excedentes va siempre a un pequeño grupo de ricos accionistas y de empresas gigantes, cuyos niveles de consumo e inversión no pueden absorberlos individual o conjuntamente, llevando este proceso un camino inverso a la misma tendencia capitalista de acumulación. Estas circunstancias, generan la depresión crónica siendo condición permanente del capitalismo y provocando ineludiblemente una desocupación creciente e inevitable.
La impresionante crisis de los 70 del siglo XX, en términos monetarios –dólar en crisis- como en los suministros para la producción –crisis del petróleo y elevación del precio- pusieron un freno al crecimiento económico produciendo el proceso de “estanflación” –estancamiento con inflación- que no era otra cosa que el reflejo al mismo tiempo de la baja de las tasas de ganancia, y de los niveles de producción y consumo en los países industrializados; manteniéndose la crisis larvada por casi 40 años y girando alrededor del mundo sucesivamente y por turno en diferentes economías desarrolladas y periféricas, hasta terminar estallando en 2007.
Aquella crisis de los 70 del siglo pasado se transformó en 2007 poco a poco en lo que se está viviendo “una nueva y gran depresión” volviendo a suceder lo mismo que con la depresión de 1929/1933 cuando la ilusión de muchos economistas y políticos del progreso indefinido terminó de una manera brutal y predecible. Contra lo sucedido en los 60, ahora son el propio establishment económico internacional quienes en un artículo del Financial Times definen “Capitalism in Crisis” donde dudan sobre la perdurabilidad del propio sistema y de su legitimidad política, argumentando que “el capitalismo ha perdido aceptación popular  en los países anglosajones –lo que es decir en EEUU, Inglaterra y Alemania- por una buena razón: la creciente desigualdad social que comenzó en los 70”.
Aquello que Baran –Paul- explicaba en los 60 se estaba cumpliendo, pues se creó una elite de “súper ricos”, con la cual los mercados financieros jugaron un rol decisivo como vía de canalizar los recursos existentes en esa dirección, mientras la enorme mayoría de la población sufrían el estancamiento de sus ingresos reales, debiendo recurrir al endeudamiento, tal como muchos Estados tomaron imprudentemente inmensas deudas soberanas, que sirvieron en parte para solventar los bajos niveles de consumo y recaudación; un informe OCDE denuncia que el decil más rico de los estadounidenses y británicos recibieron el grueso de la riqueza generada en sus países durante las últimas tres décadas.
Entre 1980 y 2008 la parte de los ingresos nacionales del decil más pudiente de EEUU creció del 8% al 18% y en la Gran Bretaña, entre 1970 y 2005 esto mismo sucedió creciendo del 7% al 14%; por lo cual es muy cierto lo que enfatiza el Financial Times cuando dice que el capitalismo actual remite a dos grandes paradojas: una el otro lado de la revolución industrial, y los preanuncios de una nueva Gran Depresión, aunque existen hoy una gran diferencia con las épocas pasadas y esta radica en el rol de las finanzas, cuya utilidad social ha perdido relevancia para la enorme mayoría de los seres humanos, existiendo por el contrario, una generalizada convicción de que banqueros y financistas constituyen una elite protegida que recibe un súper plus que no se corresponde con su función social y mucho menos con sus performances, convirtiéndose en las “nuevas oligarquías del siglo XXI”.
“Convertir al empresario o al hombre de negocios en un rentista es como darle un fuerte golpe al sistema mismo… el hombre de negocios es sólo tolerable mientras sus ganancias mantengan cierta relación con la contribución de sus actividades a la sociedad” explicaba Keynes exigiendo para la supervivencia del capitalismo la “eutanasia” del rentista, esto se ratifica en lo que explica Pendler “lo incuestionablemente novedoso es la ferocidad con la cual el empresariado despoja a sus empleados de ingresos que les deberían corresponder”. El trabajador para estos empresarios es un mero costo –igual que durante el siglo XIX-, a lo que además debemos agregarles la especulación con los fondos de pensión, cuyo hundimiento termina por afectar gravemente el futuro mismo de los trabajadores, o la estafa de los subprime.
El capitalismo, indudablemente, ha traspasado sus propios límites de reproducción, y mientras no parecen existir momentáneamente otras alternativas Mancur Olson en “The Rise and Declive of Nations” sostenía ya en los 80 del siglo XX, que la declinación de los países está concordantemente originada en el poder de las grandes corporaciones o grupos de interés “cuya creciente influencia llevan la economía a la ineficiencia y a la desigualdad” planteando, en el fondo, un mayor problema aún, la legitimidad misma de los sistemas seudo democráticos, o de democracias ficticias, basados esencialmente en la desigualdad económica, el clientelismo y el populismo berretizado. ¡Vemos algún parecido con algo!
Ni el modo de acumulación capitalista actual puede seguir existiendo mucho tiempo más sin recaer en profundísimas crisis, ni estos esquemas políticos enormemente cuestionados pueden aguantar por mucho más tiempo semejantes cimbronazos; si lo lograron hasta hoy es porque el mundo desarrollado –hoy sumido en una profundísima crisis (EEUU , Europa y hasta Japón)- tiene mecanismos que su riqueza anterior creó en el marco de las muertas “economías de bienestar”, manteniéndose –aunque no se sabe por cuanto tiempo- lejos del extremo empobrecimiento de los países más atrasados y periféricos, aunque ya algunos síntomas se vivan en países como Grecia, Portugal, España e Italia en menor medida.
De continuar con las actuales medidas de “ajuste” esta circunstancia llegará inexorablemente, aún para aquellos que las imponen al resto de los países, de darse esta situación ni los desarrollados podrán esquivar el terremoto, ni los emergentes podrán salir indemnes de la catástrofe que inevitablemente sucederá, ¿lo entenderán los líderes mundiales y nuestros gobernantes tan soberbios y engreídos?.

Buenos Aires, 19 de Enero de 2012.
Arq. José M. García Rozado.
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –

15
ene
12

NO COJAS LUCHA, COJALO SUAVE

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Reflexión. Foto:Victor Bautista

Por José (Pepe) Martel
Ninguna lucha tienes que coger no vale pena que te mortifiques a veces por cuestiones que ni importancia tienen, toma las cosas según vienen y dale el valor de acuerdo lo que estimes. Trata de no disgustarte por alguien que no vale la pena y como siempre digo haz que lo que no tiene importancia que te resbale.
Vive la vida intensamente con acciones positivas y no tengas miedo que surjan reveces y derrotas ya que todo eso lo encierra la vida. No culpes a nadie de tus fallos ya que casi siempre son métodos elegidos por ti que no tuvieron posibilidad de éxito. La vida es solo una y disfrútala, gózala y disfruta los momentos que pocas veces se repiten. Son experiencias vividas que no callo en divulgarla.
No te apegues a cosas materiales ya que eso te crea monotonía y resta posibilidades de crear nuevos rumbos. Tuve la experiencia de atravesar momentos difíciles y complicados pero la iniciativa no me fallo, la puse en práctica y pude salir adelante. He vivido en varios países pero el mejor de todos es Cuba, mi patria. Que lástima que esté castigada por algo que nunca sabremos pero es así ya que por mucho que pienso no encuentro el meollo del caso.
Cuantas veces he dejado atrás casa, apartamento, ropa, calzado y hasta el cepillo de diente para dejar atrás lo material para de nuevo emprender una nueva vida y así es como puedo contar esas experiencias vividas. No pienses dos veces cuando se trate de sobrevivir y hacer valer un criterio, opinión y decisión de abandonarlo todo y salir adelante. Cuando eres capaz de enfrentar la vida tal como es tienes las posibilidades de anotarte triunfos, éxitos y supremacía.
Estudia, supérate y tienes amplias posibilidades de ser útil a ti, familia y amigos. No trates de escalar como una serpiente hazlo como un águila imperial ya que vuelas alto y aunque a veces no llegues eres águila, lo triste es llegar como la serpiente envenenando todo a su paso y arrastrándose. Un lema que mi padre me enseño: “Es mejor dar que recibir”. No te pese ayudar a cualquier que lo necesite pero no tengas la ilusión de que esa persona te lo pague el favor, otros que no conociste te lo recompensará. Los amigos va y vienen de acuerdo a la calidad de los mismos, el positivos siempre están contigo en las buenas y en las malas, mas los negativos solo cuando aprecian tu bonanza.
Siempre preparado a sufrir desengaños ya que eso es un adjunto que tiene la vida de todos. Duelen las traiciones y los malos pagos cuando se ha procedido bien pero de eso esta hecho el mundo y a mi entender eso no tiene remedio. Vivir con todo con los conocimientos y sabiduría adquirida pero con un corazón de oro. Una cosa que no llama es mirar de frente y no bajar la cabeza ante nadie eso denota sinceridad, valor y coraje además de distinción de una personaje que no teme y si enfrenta. El miedo es una cuestión que llevamos adentro y no podemos ocultar cuando algo grave sucede es donde entrar a jugar el coraje que es toda coraza que se enarbola cuando es una necesidad erradicar ese temor o miedo como queramos decirle.
El estimulo personal es una gran satisfacción cuando creemos que cumplimos las metas trazadas. La guataquería es un arma visible que no puede esconderse en personas que viven de esa enfermedad de alabar y bendecir a quien le da algo (migaja) que no puede alcanzar por sus propios medios de talento y capacidad. El guataca, tarugo y empujador son adjetivos que le llamamos a esos pobres diablos de la adulonería.
Cierro esta descarga abierta y al público con esa frase que repito siempre que es “no cojas lucha y cójalo suave.
Miami, Florida, USA. / joselmartel2010@hotmail.com

12
ene
12

SUMISIÓN Y CONFORMIDAD, UN ESTUDIO SOCIAL

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Foto: Crossett Library Bennington College’s photostream

Por Amelia Maria Doval

La llegada del año 2012 no ha traido nuevas esperanzas a los cubanos, sino que ha pasado a ser una página más en el glosario de frustaciones y sufrimientos que se han venido acumulando por más de medio siglo. Los rostros representan la tristeza que los envuelve y les arruga la frente. En medio de tanta amargura me pregunto ¿quién será el Centurión detrás de ese gobierno?

Quién es el ventrilocuo que manipula el absurdo muñecón de los Castros, quién es su Centurión( aquel lejendarío actor que le daba vida a un gotesco muñeco que al estilo de Pinocho movia los labios mientras del estómago de su maestro salían las palabras). Es difícil desarraigarse de la idea, pero es absurdo continuar viendo la historia sin observar los detalles. El Centurión de los Castros no es el soldado romano que valiente enseña su rostro, es un poder oculto que manipula los hilos de sus muñecones a cambio de enriquecerlos. Cuánta maldad en ambos.

Cómo es posible que siga funcionando un régimen de aberrados que se agrupan alrededor de una figura si ésta, ya sabemos, es un manojo de piel sin voz ni voto que sólo expresa absurdas reflexiones de vez en vez. Evidentemente el centro viene de otra parte y sólo se ha desplomado la cara pública, porque la idea y la voz continúan viva. Una idea que pretende lograr un objetivo aún no identificado por los cubanos. Para analizar este proceso, debemos comenzar por entender desde la raíz.

La sicología social moderna se le atribuye a Kurt Lewis y se ubica en EUA a principios del siglo XX, debido a que en 1930 muchos miembros de la Psicología de la Gestalt, huyeron de Alemania y llegaron a tierra americana. En el trascurso de la II Guerra Mundial, algunos de ellos estudiaron los efectos de la persuación y la propaganda en función del ejército americano. No es hasta 1980 y 1990 que se habla de una madurez de estos estudios, necesarios para nosotros poder analizar la reacción de un pueblo subordinado a palabras, acciones y metodologías obsoletas e intrísecamente heredadas por el sometimiento y la obediencia durante medio siglo.

Comencemos por asociar los términos ´´científico- clínicos con la realidad visualmente generalizada´´. Cuando hablamos de influencia social, estamos refiriéndonos a cómo se afecta la conducta de unos, bajo la presión de otros, llevando incluso a la conformidad que es la manera más común de manifestarse y aunque una cierta dosis puede ser necesaria para el funcionamiento de la vida, la prevalencia en todas las esferas y a todo momento genera apatía.

La influencia normativa es cuando se tiende a buscar la aceptación social y con esto evadir cualquier rechazo o conflicto social y esta se asocia con el comportamiento de la población cubana en general, hombres y mujeres dignos de lástima porque no reconocen mas que el miedo que los frena y les somete la voluntad.

La clase dirigente, los que disfrutan de un estatus social que les permite obtener ganancias, se agrupan bajo la influencia social informacional, son individuos aparentemente conformes porque su verdadera finalidad es adquirir información útil para su propósito de ascender o mantener un nivel de vida superior a la gran mayoría. El precio de esta actitud es costoso y moralmente denigrante porque su autosatisfacción los lleva a enfrentarse a la sociedad sobre la cual colocan sus pesadas botas para escalar.

Ministros, dirigentes, militares, al estilo cubano los conocidos ´´guatacas´´ y ´´canchanchanes´´, los ´´chismosos´´, chivatones´´, una crápula de personajes que se regodean en su incapacidad y se someten por obtener un aparente dominio y ganacias que no provienen de sus esfuerzos. Ellos sostienen las bases del poder, los comprometidos, aquellos a los que se les permiten debilidades para tener el control de someterlos. La conformidad es uno de los puntos más controversiales en el estudio de las actitudes colectivas. Los métodos para garanatizar esta actitud también han sido objeto de experimento y los resultados asombrosos.

En los años 50, el experimento de Salomon Ash demostró la conformidad de grupo, la tendencia a conducir al error bajo la presión social con el objetivo de ajustarse a la mayoría para ser agradable o evitar la censura. Una de las fuentes más eficaces en la concepción de la idea de una presión pública es concebida a través de la propaganda constante y reiterativa. En Cuba es utilizada por concepto de los discursos escritos, hablados o en imágenes marcadas por símbolos que trasmiten la información, con una secuencia continúa. La información con sentido de pensamiento único es constante.

El experimento de Milgram realizado después del holocausto en los Estados Unidos, demostró que los ciudadanos normales son capaces de causar sufrimiento externo en un ser humano inocente si las órdenes son recibidas por un individuo con autoridad. Si nos abstraemos y concientizamos la realidad cubana podremos analizar la magnitud del resultados de estas prácticas insanas sobre un grupo poblacional amplio. Conseguir una figura autoritaria única, ha sido la tarea más importante desde 1959, para la cual se han dispuesto cuantiosas sumas.

Si hasta ahora nos parecia brutal la aplicación de tales métodos sobre una comunidad que hasta 1959 asumía la vida con la ligereza de aquellos pueblos que se honran con su trabajo y la superación personal, entonces analizar la posibilidad de implantar como norma el experimento de la cárcel de Stanford, realizado por Philip Zimbardo nos conducirá a un mejor entendimiento: los seres humanos seguimos el ´´papel´´ para el cual hemos sido asignados abrumando los rasgos de la personalidad. El constante simulacro de una guerra posible, prepara al pueblo para asumir una actitud de defensa estipulada desde antes, en la cual no hay derecho a réplica sino subordinación. La enseñanza al nacer de los estatutos presumiblemente asociados con la seguridad, obligando a las familias a autoprogramarse para ser controladas y censuradas los prepara para su papel en la vida social cubana,

La constante muestra de esteriotipos bandálicos o actitudes agresivas en los medios de comunicación provoca una actitud aprendida de la imitación y este estudio, conocido como el experimento de la muñeca de Bobo, de Albert Bondura, es el único al cual se hace referencia en los medios de estudios cubanos. Con el objetivo de criticar el sistema capitalista se analiza una y otra vez este acápite asociándolo con la ´´no necesidad de consumir la tecnología que nos transforma en alienigenas´´, reinventándonos un proceso contrario que sería el efecto de pasividad constante al trasmitir únicamente imágenes de absoluta sumisión al régimen, coacción e incondicionalidad manifiesta a través de un discurso de acción- reacción.

La más común de las respuestas debería ser la no aceptación una vez que se reconozca el estado de control al que se responde. Sólo algunos ejemplos realmente se pueden enmarcar en esa categoría. Rebeldía para el cubano es, enfrentar la muerte en el mar, construirse una sociedad fuera de los límites del archipiélago con un alto índice de productividad y desarrollo, asumir el consumo ílicito de los bienes del estado como respuesta a las palabras del clásico discurso: ´´los bienes son del pueblo´´. Para el cubano hacer uso y abuso de lo socialmente disponible no es un delito, es una venganza y una respuesta agresiva contra las mentiras de la cúpula gobernante.

El Centurión de los Castros evidentemente conoce a la perfección los métodos más efectivos en el dominio de las masas sociales, ha atacado por todos los flancos para lograr controlar y autodestruir una sociedad que venía avanzando a pasos gigantezcos. Como resultado final se ha logrado, además una sociedad agresiva desde su interior, enmarcada quizás en los límites de una provocación ambiental causada por la enseñanza social a través del flujo constante de frustaciones que pasa a ser una situación inmediata.

No culpemos al pueblo de Cuba, cotidianos y simple en su esencia, si antes no podemos entender que sobre ellos ha caido la presión social y experimental de unas mentes poderosas que se esconden detrás del discurso de un macabro personaje que ha vendido su alma al diablo y comprometido a los más allegados. Cómo rescatar de esa inercia social a los cubanos de a pie, es mucho más importante que asumir la crítica voraz e intensa.

09
ene
12

SM Socialismo Monárquico

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Kim Jong Un. Foto: Petersnoopy’s photostream

 

Por Isaac Bigio

Socialismo y Monarquismo son antípodas. El que ambos pudiesen estar unidos en una corriente parecería una relación Sado-Masoquista, cuya abreviatura es también SM.
Sin embargo, hoy no hay un régimen que siga la ortodoxia de Marx; las monarquías más exitosas son las del mar del Norte que han permitido tener gobiernos ‘socialistas’ y el partido comunista en el poder que menos concesiones ha hecho al mercado es el que ha optado por el régimen plebeyo más monárquico del mundo (el nor-coreano).
Marx y Engels plantearon superar al capitalismo por una sociedad mundial sin clases ni Estados (socialismo) y consideraban que sus peores enemigos eran los reyes, cuyo sistema heredaba vestigios de la servidumbre o la esclavitud. Sus discípulos apuntalaron el derrocamiento de las coronas de Francia, Brasil, Portugal, China, Rusia, Italia, Alemania, Austria-Hungría, Turquía, España, Europa oriental, etc. Todas esas realezas tenían en común haber combatido o perseguido a los socialistas.
Empero, las únicas monarquías que sobrevivieron a las huelgas generales o revoluciones rojas fueron la británica, belga, holandesa, danesa, sueca y noruega. Todas ellas tienen en común el que dejaron que sus grandes partidos laborales llegasen a administrar los gabinetes de sus respectivas majestades.
El Partido Obrero que gobierna Noruega es el mismo que llegó a participar en los primeros congresos de la Internacional Comunista. Tanto éste como sus camaradas suecos han estado más de medio siglo en el poder sirviendo a sus coronas habiendo transformado a Escandinavia en el bastión del ‘socialismo democratico’ mundial donde se combina un generoso estado de bienestar social con la mantención de la realeza pre-capitalista.
Elizabeth II va a cumplir 6 décadas en el trono que detenta en 16 naciones que juntas suman más territorio que cualquier otro país. Todas las prerrogativas de su aristocracia (incluyendo la de que la cámara alta británica nunca fue electa) se preservan gracias, en gran parte, a que los laboristas han gobernado en todas sus tierras durante gran parte de la post-guerra. Es más, el laborismo les ha ayudado en varias de sus guerras en sus colonias y ex colonias (en la década de Blair 1987-97 se lanzaron 4 invasiones, más que en el oncenio de Thatcher).
De los 8 países de la izquierdista Alianza Bolivariana (ALBA), 3 aceptan la jefatura de la reina Elizabeth II (2 de ellas, incluso, como su única jefe de Estado).
La monarquía española fue restaurada por Franco al morir éste y desde entonces el partido que más ha gobernado bajo el rey Juan Carlos ha sido el socialista.
Por otro lado, el Partido Bolchevique se distanció de sus tesis originales de ir hacia un semi-Estado para promover el totalitarismo y el culto a la personalidad a Stalin, algo que sirvió de modelo a todos los nuevos regímenes ‘comunistas’.
Hoy el heredero más ortodoxo del stalinismo es quien gobierna Corea del Norte, república que solo ha conocido que el poder total y vitalicio haya pasado del abuelo Kim al hijo Kim y ahora al nieto Kim.




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