Archivo para 30 diciembre 2013

30
Dic
13

La violencia sobre la pareja: bidireccional y simétrica

Librocaratulab
Enviado por Projusticia g

Está ya a la venta el libro; “La violencia en la pareja: bidireccional y simétrica”.Análisis comparativo de 230 estudios científicos internacionales.

Javier Álvarez Deca, autor del libro, ha recopilado numerosos trabajos tanto de universidades como de instituciones públicas, en los que se acredita que la violencia en la pareja no tiene sexo pues tanto hombres como mujeres se muestran violentos en similares proporciones.

En el presente trabajo se analizan los resultados de 230 estudios empíricos sobre la violencia en la pareja, recopilados a partir de las principales bibliografías especializadas en la materia y con arreglo a un único criterio de bidireccionalidad, es decir, medición de la violencia perpetrada o sufrida por ambos miembros de la pareja heterosexual. En contradicción con las tesis oficiales predominantes, que asignan al varón la condición de perpetrador y a la mujer la de víctima como roles casi exclusivos, se constatan niveles similares de perpetración y victimización para hombres y mujeres en muestras representativas de la población general; y mayores niveles de victimización masculina en muestras obtenidas entre poblaciones jóvenes. También en contradicción con las tesis oficiales predominantes, que consideran que la violencia femenina es básicamente defensiva, se constatan mayores niveles de iniciación de las agresiones físicas y perpetración de violencia física no recíproca por las mujeres.

Este trabajo de Javier Álvarez Deca demuestra una vez más, la mayor de las mentiras de las feministas, el maltrato sobre las mujeres, sobre el que se ha construido una ingente y lucrativa industria del maltrato, sustentada en su mayor parte gracias al erario público. Industria amparada y promovida por los partidos políticos y los gobiernos respectivos.

Al igual que en ocasiones anteriores, no dudamos de que el autor y su trabajo sufrirán la persecución del colectivo feminazi, que no dudará en perseguir, difamar y calumniar a todo disidente/opositor. No olvidemos que este colectivo que se arroga la representación y la defensa de todas las mujeres, no representa mas que a un ínfimo porcentaje de las mujeres y son quienes más maltratan a las propias mujeres.

Transcribimos a continuación las palabras de uno de los perseguidos por las feminazis por atreverse a sacar a la luz las mentiras feministas.

“Mis primeros trabajos sobre violencia de pareja se centraron en la alta prevalencia de este tipo de violencia y la relación de dominio masculino que determinaba la violencia contra las mujeres. Estos trabajos se citaron con aprobación en casi todas partes, especialmente en los círculos feministas, y fui invitado a numerosos programas de radio y televisión. (…) En 1976 se me habría considerado inmediatamente como uno de los principales investigadores feministas sobre violencia intrafamiliar. Pero, tras la publicación de nuevos trabajos en los que demostré con datos que la violencia de pareja era ejercida simétricamente ppor hombres y mujeres y, peor aún, mi insistencia en que para acabar con la violencia contra las mujeres era necesario tomar medidas de prevención y tratamiento de la violencia ejercida por las mujeres, fui apartado de la comunión feminista. Lo cual ha sido doloroso, porque, entonces como ahora, me considero un feminista en el sentido académico del término, aunque no en el sentido del activismo político. (…) A mis 81 años, sigo navegando contra corriente.” (Murray A. Strauss, “Bucking the tide in family violence research”. Trauma, violence & Abuse, vol. 9 nº. 4, octubre de 2008, páginas 191 – 213).

El libro es el último de los editados por la Asociación para el estudio del maltrato y el abuso (AEMA). http://www.matrato.eu

29
Dic
13

EL PACIENTE TERMINAL

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El Hospital Centro de Cuidados Laguna  (Madrid, España) es un Centro de asistencia sanitaria y social que se dedica a la atención de pacientes con enfermedades en fase terminal, necesitados por ello de Cuidados Paliativos, y de personas mayores que sufren Alzhéimer y otras enfermedades psicogeriátricas.  Foto:  Oficina de  iformación del OPus Dei

 

Un paciente terminal, lógicamente, es aquel que no tiene posibilidad de sobrevivir a determinada enfermedad porque no tiene cura o porque el estado de su mal es tan avanzado, que no existe ni la más remota esperanza.

La palabra muerte inminente, aterroriza tanto al paciente como a sus familiares que se sienten apesadumbrados e impotentes ante la fatal noticia.

Todos vamos a morir, eso es lo único seguro que tenemos en la vida, pero lo que ninguno quiere saber es la fecha exacta.

Ante lo inevitable, surgen muchas interrogantes, por ejemplo, si el paciente comienza a sufrir horribles dolores y va a permanecer con esa agonía un largo periodo de tiempo, muchas personas piensan en la posibilidad de la eutanasia por piedad, como una alternativa.

También se piensa en esta posibilidad cuando el enfermo tiene que ser conectado a respiradores artificiales y a tubos que lo mantienen vivo, pero sin la más remota posibilidad de recuperación.

La ciencia ha avanzado mucho y con ella, también la medicina. Hoy en día existen aparatos tan sofisticados, que hace menos de cincuenta años, nadie se imaginaba, pero siempre hay un límite; un límite que la ciencia no puede atravesar, por eso han existido, existen y existirán enfermedades terminales.

Encontrarse en la etapa terminal de una enfermedad y ser consciente de ello, es quizás. el trance más difícil al que se puede enfrentar un ser humano y sus familiares.

Las personas no queremos admitir que todos estamos expuestos a sufrir una situación terrible, pero todos estamos en riesgo.

En la actualidad, hay muchas enfermedades terminales como el SIDA, el Alzheimer, algunos tipos de cáncer en estados avanzados y muchas más.

Por esta razón, mientras gocemos de buena salud, lo mejor que podemos hacer es disfrutar la vida dentro de ambientes agradables y sanos.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

29
Dic
13

LA PENA CAPITAL

Esperando la ejecución (Ossining, 190X).Fotografía tomada por William M. Vander Weyde de un preso durante la preparación antes de ser ejecutado en la silla eléctrica en el centro penitenciario de Sing Sing (Ossining, Nueva York).

Muchas polémicas ha generado la pena de muerte, la cual constituye un castigo establecido por los legisladores y dictaminado por un juez o un tribunal de acuerdo a lo estipulado por la ley en los países donde esta pena esté aprobada.

Por lo general, son sentenciados a la pena capital aquellos individuos que han cometido delitos de suma gravedad, como por ejemplo: actos de terrorismo, asesinatos con premeditación, alevosía y ventaja, violaciones y traición a la patria, entre otros.

La pena de muerte está clasificada dentro del grupo de penas corporales, toda vez que el castigo tiene un efecto directo en el cuerpo de quien ha sido sentenciado.

La silla eléctrica, la inyección letal y la cámara de gas son los métodos más comunes que se utilizan en Estados Unidos. En otros, el fusilamiento, la horca y hasta la lapidación.

Este tipo de castigo se remonta a cientos de años A.C.

Aproximadamente en el siglo XVI A.C., existía la denominada Ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente.

A pesar del apoyo que ha tenido esta sanción a lo largo de la historia, en la actualidad en muchos países ha sido abolida por considerarla un método totalmente bárbaro que atenta directamente contra los derechos humanos y la dignidad, pese a los horribles delitos que muchos malvados hayan cometido.

Hay religiones que se oponen rotundamente a esta práctica aduciendo que sólo Dios es quien puede quitar la vida porque El la dio.

Algunas organizaciones alegan que los jueces, como seres humanos, están expuestos a equivocarse y sentenciar a morir a un inocente.

¿Hasta dónde un ser humano está éticamente capacitado para disponer de la vida de otro?

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

29
Dic
13

PÁNICO AL CÁNCER

Foto:GDS Infographics

Un joven ejecutivo que se encontraba de gira se sintió cansado, pero pensó que la falta de energía se debía a que estaba trabajando demasiado.

Un día, mientras practicaba su deporte favorito, tuvo dificultad para mantenerse de pie.

Sintió un fuerte dolor abdominal, pero pensó que se trataba de una indigestión o un malestar pasajero. Nunca imaginó lo que le esperaba.

Como el malestar era persistente, decidió visitar a su médico quien le ordenó una serie de análisis que lo llenaron de pavor.

Todo ocurrió rápidamente y jamás olvidará las palabras que le helaron la sangre: ”Usted tiene cáncer”.

¡Cáncer! No podía dar crédito a la terrorífica palabra que era casi como una sentencia a muerte lenta y dolorosa.

Dentro de su estado de angustia pasaron mil cosas no muy buenas por su mente. Pero después pensó que tenía sólo dos alternativas: luchar o claudicar. Optó por la primera, luchar con tenacidad.

Tuvo el apoyo de su familia, sus amigos y el personal del hospital, pero pasó por momentos difíciles. Se enfrentó con valentía a las sesiones de quimioterapia que pudo asimilar y superar.

Aprendió mucho del cáncer testicular y se percató de que su experiencia no fue tan mala como temía. El miedo fue lo peor.

Así es, muchas veces el miedo es el que derrota a las personas, pero si se sobreponen y luchan, las posibilidades de salir adelante se multiplican.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

29
Dic
13

LA DESESPERACIÓN

Foto: Pimkie

La pérdida total de esperanza, engendra desesperación, que a su vez, se podría definir como una fuerte alteración de ánimo, tristeza, enojo y frustración.

Cuando algunas personas son diagnosticadas con una enfermedad mortal, cuyo término significa un viaje definitivo hacia la muerte, reaccionan con desesperación porque saben que se aproxima la hora final.

Es obvio que la muerte termina con las enfermedades, pero una enfermedad, termina con la vida.

Pero muchas veces, la agonía parece interminable y la tortura radica en no poder vivir, ni morir, lo cual produce frustración, impotencia y, lógicamente, desesperación no sólo al enfermo sino a sus seres queridos, quienes ven con impotencia como la vida del enfermo se va apagando lentamente y nada pueden hacer para impedirlo.

Un amor no correspondido, necesitar un remedio y no tener dinero para comprarlo o la pérdida de un ser querido, entre muchas otras cosas, produce desesperación.

Es muy fácil aplicar aquella frase que dice: ”Si el mal no tiene cura ¿Por qué te preocupas? Y si la tiene ¿Por qué te preocupas?” cuando no se está experimentando ningún problema.

Parte de la felicidad radica en la ausencia de problemas, lo cual se comprueba cuando estos llegan.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

28
Dic
13

Calumnia, difamación e injuria

“Calumnia”, imagen: Jairoagua

 

 

 

Toda persona tiene derecho a expresarse libremente y a opinar sobre cualquier asunto, siempre y cuando lo haga dentro de un marco de respeto, coartar este derecho, limitarlo o prohibirlo, es simple y llanamente, un atropello.

Pero una cosa es opinar y otra muy diferente, calumniar, difamar e injuriar.

La calumnia es mentir sobre la integridad de una persona. Quien calumnia debe retractarse y hacer reparación del daño cometido, en cuanto sea posible. La lengua es un arma venenosa y supremamente poderosa que puede causar mucho daño si no se usa con ética y responsabilidad.

La difamación tiene como objetivo destruir la honra, el buen nombre y el prestigio de un individuo. Cuando es oral, constituye un agravio, ya que no tiene trascendencia, si es escrita, es muchísimo más grave, puesto que queda como prueba. Sin embargo, en ambos casos, es difamación.

La difamación puede ser una mezcla de mentira y verdad y algunas veces no se puede distinguir con claridad entre la veracidad y el error. La tergiversación es una de las características de la difamación.

Una agresión difamatoria es una actitud indigna. Es expresar una opinión con base a rumores, informaciones imprecisas y verdades a medias y exageraciones.

La injuria es todo acto deliberado en contra de alguien con el propósito de causarle daño y que puede llegar a ser dado a conocer a otras personas.

La libre expresión debe ser prudente, respetuosa y éticamente sostenible.

Afirmar algo como verdadero sin bases sólidas, no es libre opinión, es difamación.

Algunas veces, personas honestas, pero entorpecidas por el fanatismo, acusan, difaman, calumnian e injurian a quienes no tengan los mismos principios políticos o religiosos.

Cuando alguien calla ante la calumnia, la difamación o la injuria de otro, valida su malévola conducta y se convierte en cómplice.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

26
Dic
13

LA CARIDAD

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Caridad. Foto :Fernando José Pérez

En esta época del año debemos recordar y, si es posible, practicar una de las virtudes teologales: La Caridad. Es decir, ser solidarios con nuestros semejantes, especialmente, con los más necesitados.

Esta virtud se manifiesta cuando ocurre una catástrofe, como por ejemplo, un terremoto, un huracán, un naufragio o un incendio de grandes proporciones, entre otros, cuyas consecuencias son terribles, ya que muchas personas quedan en la ruina. En estos casos, se suele apelar a la caridad de las personas de buena voluntad, quienes a medida de sus posibilidades, ayudan.

Más allá de las creencias religiosas, los seres humanos se compadecen con el dolor humano, pero muchas veces no ven el dolor del prójimo porque en el lugar en el que residen, generalmente, no existen las carencias.

Ayudar a los enfermos, visitar a quienes están privados de la libertad y ayudar a quien nada tiene, son actos caritativos.

Aunque parezca mentira, causa mucha más alegría y satisfacción dar que recibir.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net




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