Archivo para 6/02/14

06
Feb
14

LA MALA COMUNICACIÓN

Foto: Inexos

Una de las claves para triunfar en los negocios, es la capacidad de comunicación con los demás.

Hablar demasiado, quizás molesta a las personas, pero no hablar, limita y da la impresión de antipatía, aunque a veces se guarde silencio por timidez. No siempre el que calla otorga.

A veces, por prudencia o por no entrar en discusiones, hay personas que callan aunque no estén de acuerdo, de tal forma que no se puede interpretar que porque se guarda silencio, se está de acuerdo.

Pero como toda regla tiene su excepción, no falta aquel que, deliberadamente, genere una situación de silencio sepulcral para que las apariencias engañen y que todos parezcan como si estuvieran de acuerdo con lo que él dice.

Por ejemplo, un vendedor que no deja respirar al comprador porque no cesa de hablar, no piensa que un cliente insatisfecho, muchas veces, devolverá la mercancía y buscará desprestigiarlo, con justa razón.

La molesta táctica de no dejar hablar a los demás para quedarse con ”la última palabra”, no sólo es utilizada en los negocios, fuera de ellos, muchas personas tratan de evitar que los demás se expresen, esto es frecuente entre amigos, compañeros de trabajo, abogados, políticos e inclusive, entre cónyugues.

Pero lo que no saben o no quieren saber aquellos que siempre quieren tener la razón, es que muchas veces las personas ni siquiera les prestan atención, que no son escuchados y que sus palabras van al vacío.

Casi nunca el que más habla, o el que levanta más la voz, es quien tiene la razón.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

06
Feb
14

EL PRECIO DE LA DIGNIDAD

Foto: Daniel Lobo

Existen valores éticos que cuando se pierden, no se pueden recuperar, uno de estos es la dignidad.

Desafortunadamente, en el mundo existen muchos dirigentes que no pueden perder su dignidad porque nunca la han tenido, y otros que la han vendido al mejor postor.

La dignidad está íntimamente ligada a la excelencia, la gravedad y el decoro de los seres humanos en su comportamiento. Un individuo que se comporta con dignidad, es dueño de una elevada moral, sentido ético y comportamiento honroso.

Hay mandatarios que carecen de esta cualidad y que con el dinero del Erario Público, compran conciencias, ultrajan y humillan a quienes no estén de acuerdo con sus arbitrariedades.

Estos individuos, al perder la dignidad, han perdido con ella la confianza y el respeto de las personas de bien, las que, aunque quisieran, es imposible recuperar, porque en el remotísimo caso de que algún día la voz de la conciencia los acusara y se arrepintieran, recuperar la dignidad perdida, sería tan difícil como pretender reparar un costoso jarrón de porcelana que se cae y se rompe en mil pedazos. Se puede reparar, pero siempre quedará remendado. Esto mismo sucede cuando se pierde la dignidad y la confianza.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net




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