Archivo para 28 noviembre 2017

28
Nov
17

ENCONTRARNOS EN NOSOTROS. LIBERACIÓN NACIONAL Y UNIDAD LATINOAMERICANA

El hombre y la sociedad se enfrentan con la más profunda crisis de valores que registra su evolución, decía el Gral. Juan Perón en la sesión de Clausura del Primer Congreso Nacional de Filosofía, celebrado en la ciudad de Mendoza en abril de 1949.

A casi 70 años de aquél Congreso nuestros pueblos se enfrentan ante la misma contrariedad. Más grave aún. No solo a una innegable pérdida de valores, a una crisis ética y moral, sino a una sombría descomposición de nuestra identidad. Nuestras comunidades, nuestros trabajadores, concurren a su más oscuro conflicto de identidad. Y lo peor aún está por llegar.

Cuando hablamos de identidad hacemos referencia a la identidad cultural, es decir, la identidad fundada en el concepto de NACIÓN, ese sentimiento de pertenencia a una comunidad cultural, con pasado histórico, costumbres, cosmovisiones similares, interacción y organización social y política colectivas. Con amor a lo propio, rechazo o temor a lo desconocido, orgullo, fatalismo, mismas reacciones ante las injusticias…esto y más hacen la diferencia con otros pueblos.

Hoy, este sentido de pertenencia en las nuevas generaciones de jóvenes les es impuesto por el marketing comunicacional de un puñado de corporaciones trasnacionales que dominan el escenario mundial. Hoy, la idea de Patria o Nación se ha licuado. Nuestros jóvenes se desvelan tratando de conseguir la última tecnología que planificar estrategias de desarrollo para una comunidades organizada. Se identifican más con una marca de celular que con la percepción de HISPANIDAD, origen de nuestra pertenencia. El mercado nos está derrotando.

Esto es así no por el diseño de superestructuras, de sinarquías o masonerías extraviadas en el tiempo, de sectores dominantes o hegemónicos de Imperios decadentes. La responsabilidad es de nosotros mismos, por no saber, no querer, por no entender la importancia de preservar, defender y transmitir nuestros valores culturales. Nos acostumbramos a cambiar espejitos de colores por futuro.

Nos trazaron categorías temporales. Edades históricas que reflejan una evolución lineal. Líneas de tiempo y Edades históricas que refieren y contienen solo lo europeo. Relatos que nos cuentan como pasaron de la edad de hierro a la alta tecnología, pero que nada dicen del sacrificio de nuestros pueblos. De Asia, de África, de América latina.

Nos inventaron una Edad Antigua, una Edad Media, una Moderna y hoy Contemporánea. Compartimentos estancos, donde pareciera que nada tiene que ver unas con otras. Donde hay olvidos y rechazos. Conceptos nuevos y diferentes. También compartimentaron nuestros movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos, en Grecorromanos, Humanismo, Renacimiento, Ilustración, en Modernidad y Posmodernidad. Invenciones para ocultar verdades.

Verdades que permanecen calladas en nombre de los intereses económicos, de grupos económicos…del mercado.

Hoy es época del desencanto, de las renuncias a las utopías y a la idea de progreso de conjunto. Se apuesta al progreso individual. Ya no hay grandes verdades o Verdades. Todos es fragmentación y licuidad. Bienvenidos a la Posmodernidad.

Esta falsa categoría justificadora ha diluido todo lo sólido que cimentaron nuestros padres, de lo construido en el pasado. En nombre del anti-racionalismo nos desarmaron contra la globalización. En nombre del multiculturalismo arrasaron con nuestra cultura nacional. En realidad, esto es parte de la presuntuosa ingeniería socialdemócrata puesta en funcionamiento y que algunos líderes latinoamericanos compraron, y detrás de todo esto está la maquinaria neo-liberal colonialista. La NEOCOLONIALIDAD. Estos nuevos teóricos de la socialdemocracia han pecado de simplicidad, terminaron siendo funcionales a la acción globalizante del mercado.

La estrategia fue extraordinaria. Fue más fácil infiltrar nuestros movimientos nacionales desde corrientes progresistas moderadas que desde posiciones liberales. Solo hay que controlarlas y dejarles llegar hasta donde el sentido economicista indique.

Es por eso que el problema de nuestra Latinoamérica no es político, o lo político, el problema de nuestros pueblos es CULTURAL. La política y lo política es efecto de la disgregación y descomposición cultural que estamos sufriendo. Con buenos y honestos políticos no resolveríamos esta crisis de identidad cultural. Pensar así es autoengañarnos.

No debemos andar con la lámpara de Diógenes buscando un hombre honesto, este es un falso camino. El hombre nuevo, el político honesto, será el resultado de resolver esta crisis cultural. De unir lo disgregado. De solidificar lo diluido.

Somos conscientes del momento trascendental que vivimos. Somos conscientes que gran parte de lo que en el futuro se decida a ser, dependerá de los hechos que podamos producir hoy. Somos conscientes que el pensamiento y la acción deben caminar juntos a la par. a la búsqueda de las respuestas que nos permitan reconstruir nuestra identidad nacional.

Debemos repensar a Latinoamérica con identidad latinoamericana.

Es verdad, muchas veces la acción del pensar ha perdido contacto directo con las realidades de la vida de los pueblos. El cultivo de las grandes verdades, la persecución infatigable de las razones últimas, se convirtieron en abstracciones, en puras jactancias de quien filosofa, al no abrevar en ellas ningún dirigente o líder.

Ante esta negación impuesta al gran fondo filosófico que es la búsqueda de la Verdad, prevalece esta cuestión de las tendencias, segmentaciones enmarañadas, ajenas al ansia de conocimiento a cuya satisfacción debiera consagrarse toda fuerza creadora. En ausencia de tesis fundamentales defendidas con la perseverancia debida, surgen las pequeñas tesis, que han sembrado el desconcierto, la desazón…llevando a nuestros pueblos a una posición de debilidad ante el avance arrollador de los grandes grupos económicos.

Esto es Latinoamérica, republiquetas sin decisiones de sus propios destinos. Ellos deciden por nosotros. Somos productores de materia prima, de mano de obra barata. Inglaterra, USA, China, Rusia y como cualquier de sus presidentes que asuman, siempre nos considerarán del mismo modo: campesino latinoamericano, pobres del subdesarrollo.

Ser campesino o ser pobre del subdesarrollo, cómo comprendernos en estas categorías? Cómo salir de ellas? Primero, para poder saber qué es ser campesino o ser pobre en esta situación impuesta desde pensamiento hegemónico occidental-europeo, hay que saber vivir con ellos, conocerlos, hay que comer con ellos, hay que sufrir con ellos. Ellos son nuestro pueblo. Hay que conocer a nuestro pueblo, conocer su ideología. Esa será la experiencia que nos permitirá conocer la verdad y desde ahí actuar en la realidad. Desde la concepción de la verdad y desde la acción en la realidad conoceremos, en definitiva, y en el caso Argentino, la esencia revolucionaria del JUSTICIALISMO, la naturaleza de nuestra DOCTRINA, como el significado de nuestra LIBERACIÓN NACIONAL y la necesidad de la UNIDAD LATINOAMERICANA.

Segundo, para ello deberemos recuperar nuestra historia, nuestra antropología, nuestra sociología, descolonizándola.

Descolonicemos la epistemología impuesta. Este es trabajo del FILÓSOFO. Es desde la filosofía, nuestra mejor arma, en que debemos atrincherarnos para detener esta nueva colonización pedagógica tecnozombista, que viene conquistando la voluntad de nuestros jóvenes para anularlas.

Decía Arturo Jauretche, en su mejor momento, que “se confundió civilización con cultura, como en la escuela se sigue confundiendo instrucción con educación. La idea no fue desarrollar América según América, incorporando los elementos de la civilización moderna; enriquecer la cultura propia con el aporte externo asimilado, como quién abona el terreno donde crece el árbol. Se intentó crear Europa en América, trasplantando el árbol y destruyendo al indígena que podía ser un obstáculo al mismo para su crecimiento según Europa, y no según América”… “El problema que tenemos por delante no es un problema técnico: es un problema de mentalidad, los llamados técnicos pertenecen a la mentalidad anti-nacional y nunca posibilitarán una política de conjunto porque ésta tiene que revisar todos los fundamentos de su técnica que es la técnica del colonialismo”. No hace falta ser marxista para entenderlo.

Debemos barajar y dar de nuevo.

Comencemos a discutir cuestiones conceptuales como lo simbólico, lo cultural, el pensar, el hombre, la tierra, la vida, el trabajo, el saber, la política, el pueblo. Debemos reencontrarnos con el hombre latinoamericano, demos identidad a ese hombre total que es materia espíritu y tierra, como bien plantea el pensador argentino Rodolfo Kusch. Un hombre que ha sido desdoblado y desconstituido desde la colonialidad impuesta.

En esta búsqueda del hombre latinoamericano, del hombre en equilibrio y armonía con la tierra, es donde la FILOSOFÍA, nuestra filosofía latinoamericana (entendida como filosofía de liberación, diferenciándola de la filosofía en Latinoamérica como señala Enrique Dussel) tiene un papel de gran relevancia.

En América la naturaleza estuvo primera que el hombre, por lo que el hombre comprendió y aprendió a obedecer la voz de la tierra. El mandato de la Madre tierra, que actúa, que tiene presencia y con la cual se dialoga, protectora y proveedora; que cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. Tiene conciencia de sí misma, tiene vida en nosotros y con nosotros. Y que exige reciprocidad, manda al hombre a protegerla. El hombre nuestro de la Raza Cósmica de Vasconcelos. Es el hombre total, materia y espíritu y tierra.

Cuerpo, alma y tierra que, cuando encuentra su equilibrio se convierte en PUEBLO y, cuando ese pueblo defiende su tierra y su cultura, su tradición y su historia, toma la categoría de PATRIA. Cuando la Patria, en su conjunto, decide seguir un objetivo común se convierte en NACIÓN. Y cuando se logra la perfecta armonía y equilibrio entre Pueblo, Patria y Nación, junto a un gobierno que comprenda y entienda las consignas de su tiempo, consigue el objetivo final: ser una COMUNIDAD ORGANIZADA.

Y cuando tengamos presente que en nuestros pueblos existe una UNIDAD cultural, lingüística, religiosa, mismas tradiciones, mismas comidas y que hasta nuestras vestimentas son parecidas, no estará muy lejos el día en que nos veremos sin duda, como pueblos hermanados por estas tierras que borraron sus fronteras. Si trabajamos en ese sentido nos espera un futuro grandioso. La América nuestra es única en todo, pero unida.

En los ’50 la lucha fue por la Justicia Social, en los 80 fue la “opción por los pobres”, hoy, como propone el jesuita Juan Carlos Scannone “toda contribución académica o política de las ciencias sociales debe realizarse desde la “perspectiva de los excluidos”.

Justicia Social, Opción por los Pobres o la Opción por los Excluidos tienen un mismo común denominador: al hombre latinoamericano.

Y concluyo con una reflexión del compañero Jorge Rulli “es necesario liberarnos de los paradigmas que nos han atrofiado la comprensión de lo nuestro, mediante la educación eurocentrista y la ideología neoliberal anglosajona…(abrir) caminos para rescatar lo americano en nosotros mismos, una gimnasia que nos volverá más humanos y que en la recuperación de la Cultura con mayúscula de que nos hablaba Rodolfo Kusch, nos permitirá alimentar las esperanzas de lograr alguna vez un rostro propio”.

LUIS E. GOTTE
La pequeña trinchera
AGRUPACIÓN GASPAR CAMPOS.
MAR DEL PLATA, NOVIEMBRE 2017.

Anuncios
04
Nov
17

¡FRENTES POPULARES DEL PERÚ, UNÍOS!

 

0 XVI ENCUENTRO UFREPP Lima (2)
UNIÓN DE FRENTES POPULARES DEL PERÚ INTEGRANTE COORDINADORA POLÍTICO SOCIAL

DEMOCRACIA DIRECTA CIENTOTRES

La revolución mundial de octubre de 1917, cumple su centenario como un hecho histórico sin precedentes, que nos debe hacer recapacitar sobre su significado e influencia, para reiterar nuestro compromiso de construir el socialismo y proponernos a cumplir con nuestro rol en la historia de nuestra Patria, los que nos proletarizamos, los que ofrecimos liberar a los pueblos de la opresión capitalista, debemos asumirlo como la batalla final de la lucha de clases. El proletariado mundial en general y el proletariado ruso en particular, saludan el centenario de la revolución bolchevique, con un grito ecuménico proletario, grito multitudinario de masas de combatientes de esperanza que Madeleine Marx dice que ha oído en las calles de Moscú; las masas y pueblos revolucionarios deben hacer escuchar en las ciudades y países el grito con fuerza, augurando una oda de emoción, de un hecho que está en nuestros corazones , en el corazón de las masas revolucionarias que debemos librar la lucha final contra el capitalismo salvaje; mientras que los escépticos, la burguesía contrarrevolucionaria, criaturas del orden viejo dicen que esta lucha final es sólo una ilusión; para nosotros, los fervorosos combatientes del orden nuevo debe ser la verdad; esta lucha final es al mismo tiempo una ilusión que debe concretarse en la realidad; se trata de la lucha final de una época y de una clase. El proceso transformador se cumple por etapas, la humanidad tiene la necesidad de sentirse próxima a la meta; la meta de hoy se cristalizará en un mañana no muy lejano; porque la teoría marxista está en marcha hacia la meta final. El hombre llega para partir de nuevo, dijo Mariátegui; no puede, sin embargo, prescindir de la creencia de que la nueva jornada, la jornada definitiva será obra de los que persistimos, de los que estamos dispuestos a entregar incluso nuestras vidas, por ver a nuestros países transformados, realizados en el socialismo: los revolucionarios auguramos la revolución que vendrá después, porque en nuestras entrañas portamos germen de la transformación; para el hombre, como sujeto de la historia, no existe sino su propia realidad; no le interesa la lucha abstracta sino la lucha concreta; el proletariado revolucionario, vive la realidad de una lucha final; la humanidad, en tanto, desde un punto de vista abstracto, vive la ilusión de una lucha final, la lucha por el socialismo sin calco ni copia, como creación heroica de las masas peruanas como también lo dijera JC. Mariátegui.
La revolución francesa tuvo sus resultados, porque sus hombres creyeron también inaugurar una era nueva; la Convención quiso grabar para siempre en el tiempo, el comienzo del milenio republicano; pensó, creyó que la era cristiana y el calendario gregoriano no podían contener a la República; el himno de la revolución republicana saludó el alba del nuevo día; la república individualista y jacobina aparecía como el supremo destino de la humanidad; la revolución se sentía definitiva e insuperable; era la lucha final de entonces; la lucha final por la libertad, la igualdad y la fraternidad; han pasado menos de un siglo y medio, han bastado para que este mito envejezca; la Marsellesa ha dejado de ser un canto revolucionario; el día de gloria ya ha perdido su prestigio sobrenatural; los autores de la democracia se muestran desencantados de la prestancia del parlamento y del sufragio universal, hoy fermenta en el orbe otra revolución; el colectivismo pugna por reemplazar al régimen individualista; los revolucionarios del siglo veintiuno nos aprestamos a juzgar sumariamente a los revolucionarios del siglo dieciocho; La revolución proletaria es consecuencia de la revolución burguesa; la burguesía ha creado, en muchos años una vertiginosa acumulación capitalista, las condiciones espirituales y materiales de un orden que decae; en la revolución francesa misma se anidaron las ideas socialistas; el industrialismo organizó gradualmente en sus usinas los ejércitos de la revolución; el obrero, el proletariado, confundido con la burguesía en el estado llano, formuló sus reivindicaciones de clase; el seno pingüe del bienestar capitalista alimentó el socialismo.
La ilusión de la lucha final, no es mera ilusión, para los que hemos abrazado el marxismo para la transformación, no es un deseo antiguo ni moderno, está siempre presente en nuestros corazones, en los pueblos y las naciones, mientras haya lucha de clases; esta ilusión reaparece como ahora al conmemorarse los 100 años de la revolución proletaria, para nosotros ésta es la realidad que posee a los hombres para renovarlos, hacer un ejército de hombres nuevos, para cambiar nuestros destinos; debe ser el motor de la historia para construir nuestro progreso; la estrella del renacimiento cuando la gran ilusión tramonta es porque se ha creado ya una nueva realidad; las ideas reposan entonces de su eterna juventud; se cerrará un ciclo romántico, se abrirá el ciclo de la realidad; en esto se desarrolla, estiliza y genera una forma que, realizada plenamente podrá contener en sí la nueva fuerza de la vida colectiva, su potencia creadora se enerva; la vida dormida, estancada de forma rígida, caduca, decrépita del capitalismo, tendrá que dar paso a la gran transformación, la vida recuperará entonces su energía y su impulso, también en América y el Perú; estoy seguro emularemos a la India, a la China, a los Turcos, países contemporáneas que son ejemplos vivos, de renacimientos; el mito revolucionario va sacudiendo, va reanimando potentemente a los pueblos en colapso; también en el Oriente se despiertan para la acción; la ilusión ha renacido en su alma milenaria; el escepticismo que contrastaba la irrealidad va creando nuevas ilusiones; el relativismo no se conforma con el mismo negativo e infecundo resultado, empieza por enseñar que la realidad no es una ilusión; concluye por reconocer que la ilusión es, a su vez, una realidad; niega que existan verdades absolutas; pero se da cuenta de que los hombres tienen que creer en sus verdades relativas como si fueran absolutas, por consiguiente, deben obedecer a la ley del mito.
En medio del centenario bolchevique, escarbo, medito, razono sobre el cambio, rememoro mis luchas, mis sufrimientos, mi experiencia por construir la alternativa del cambio, desde que asumí la posición de clase del proletariado, está plagado de optimismos y decepciones porque como dijera el Amauta, no hay una clase dirigente, que conduzca a las masas hacia el cambio, al colectivismo, por el contrario casi todos luchan por adecuarse a los moldes de la democracia burguesa. Hoy se cumplen 25 años del atentado que sufrí de SL, sobreviví, seguiré en la lucha final rememorando algunos hechos donde he participado con la ilusión de transformar el país: en 1979, en la huelga más larga de la historia del SUTEP, cuando estuve cesado junto a más de siete mil maestros, conduciendo al Comité de Lucha de los cesados, el 29 de julio tomamos la Parada Militar; en 1991, con el grupo de Autodefensa del SUTEP, tomamos el Congreso de la República, en pleno mensaje del 1er. año de gobierno de Fujimori; en 1998, tomamos el Palacio de Gobierno, durante la movilización contra la re-elección de Fujimori, ni que decir de nuestra participación como dirigentes de los Frentes Populares, el año 2000, en organización, implementación y ejecución de la Marcha de los Cuatro Suyos; nuestra participación junto a la juventud peruana el 2014, en lucha por la derogatoria de la Ley del Régimen Laboral Juvenil, mal llamado Ley “Pulpin”; nuestra participación en la reciente lucha de los pueblos de Lima Norte, que con dos movilizaciones multitudinarias, logramos eliminar el Peaje de Chillón. Mi participación ha sido conduciendo a un grupo de colectivos, que las masas peruanas, están forjando como creación heroica; ellos son los Organismos de Democracia Directa de Masas. Así como en mis poemas cristalizo la realidad, en la política prefiero la afirmación violenta, categórica, apasionada, brutal, de las masas, de las muchedumbres por su transformación, más aún cual filósofo escéptico no puedo prescindir del mito, no puede prescindir de la fe; no me es posible no ver la verdad pretérita o futura; para mí no existe sino la verdad única, eterna, que se alcanzará con la acción directa de las masas, con lucha, realmente con una lucha final. Reitero, que hoy, 25 de octubre, cumplo 25 años de haber sobrevivido al atentado de SL; miro, rememoro, algunas acciones que he realizado junto al pueblo, por querer llegar a esa batalla final; reafirmo que continuaré con mi proceso de proletarización, iniciada desde mi niñez, al escuchar las ideas colectivistas que mi padre Raymundo, un campesino ancashino infundió a su comunidad, que lo fui asimilando durante mis años de estudio, lo consolidé al laborar como maestro rural; afirmo que la docencia rural me hizo avanzar a lo que hoy soy; dije en DD. 49; que me inicie como director de la Escuela Primaria de Cochabamba, en el distrito de Ripán, de la provincia de Dos de Mayo; trabajé en Choras, Huancapallac y como docente de Educación Superior en el Instituto Superior Pedagógico Marcos Durán Martel de Huánuco, en todos ellos asimilé la Educación Popular, como parte de mi proletarización.
La Democracia Directa que consolidó mi formación, lo experimenté, cuando a los 23 años llegué a Choras, un distrito de la provincia de Dos de Mayo en Huánuco; que tiene en su parte más elevada, como sembradas, erráticas rocas vivas que languidecen, son restos de la cultura Garú; allí, caminando desde la profundidad de Chacabamba hasta los rincones de Tashga; los paisajes de la sierra bravía me cautivaron, los comuneros me ayudaron forjar a las Rondas Campesinas, cantando los huaynos de mi tierra, escribiendo poemas, eduqué como maestro rural a los hijos del ande; me llamaban el Profesor: “Canchucaja”, mote que me pusieron en la Huelga de los maestros del SUTEP de 1979; son muchos aprendizajes adquiridos en Choras como los huaynos que entoné, todas con el alma andina extendida entre los versos, hacia las ruinas de “Garú”; Soy pomapatino, como los Valderrama del que se han perdido la cuenta, me llamo Alfonzo, soy de espíritu errabundo, naturaleza sutil, fantaseadora, desmedido amor a la libertad, a las masas; de andar siempre alegre, de querer decirlo todo con mis huaynos, con mis poemas; en Choras trabajé junto a mi esposa, mi directora: Ceferina Campos, Iscopampina, aguamerina, huanuqueña, peruana; los comuneros de Choras me decían que era un Profe .muy serio y no como los otros, de andar siempre con las muchachas enredados, de cuyas aventuras, dejaban a las muchachas mal trechas, a las que así como las tomaban las abandonaban.; aquí adquirí, practique la experiencia más hermosa, durante 10 años, forjé la Autodefensa de Masas las Rondas Campesinas, con ellos combatimos a los delincuentes, a los ladrones: a algunos los regeneramos hasta integrarlos como ronderos; Choras con las rondas se tornó pueblo pacífico, honrado, colectivista; niños y niñas aprendieron a leer y escribir voluntariamente, sin presión; algunos de ellos, llegaron ser buenos profesionales, trabajan como maestros, enfermeros, etc.; estoy seguro que estarán conduciendo a su pueblo y/o a los pueblos vecinos; me explicaron la formación de su comuna, decían que siguieron la tradición de los Garus, ellos todo decidían en asambleas y trabajaban en faenas, así hicieron la construcción de su local escolar; incluso la lucha contra los basillos, los papas, los abigeos; asimilaron las luchas de Aparicio Pomares, el “Hombre de la Bandera”, apodado así, por enfrentar a los chilenos, envuelto siempre con una bandera peruana; decían que era un líder querido, por eso siguieron su ejemplo.
Con estos aprendizajes, lo que hice es recuperar, la tradición del pueblo peruano, que tiene hermosa experiencia de la Democracia Directa de Masas; Así, en Asamblea Popular comunal, decidían las actividades del pueblo; las faenas los unieron e hicieron más fuertes, así forjamos las Rondas Campesinas, liderado por Octavio Valdivia, que no sólo dio sosiego, tranquilidad, paz; empezaron a vivir el cambio, una nueva vida, de ayuda mutua, de solidaridad. Decían que han tenido pocos maestros, que han trabajado junto a la comunidad, como se está haciendo ahora, incluso rondando junto a los comuneros, si así son los maestros socialistas, socialistas queremos ser, repetían hombres y mujeres. En Asamblea Popular las rondas decidieron la construcción de 12 aulas en 3 meses, lo hicieron con el trabajo del 100 % de los comuneros; en julio estaban listas las paredes, como no llegaba la ayuda del Estado, decidieron viajar a Huánuco a caballo para pedir a la Dirección Regional de Educación calaminas y puertas; si llegamos 500 comuneros montados a caballo nos van hacer caso; la acción directa es nuestra garantía; además vamos demostrar a Huánuco que Choras va cambiando porque tiene buenos profesores, ellos son sutepistas, ellos forjan la Nueva Democracia. Esto consolidó mi clasismo En este aniversario de la revolución socialista llamo a trabajar por cristalizar la lucha final.
Finalmente, la batalla final tiene que ser continuada con Organismos de Democracia Directa a la cabeza, por eso estamos convocando al II Encuentro Nacional de la ANP, para el 10 de noviembre, para aprobar la estrategia del movimiento popular para luchar contra la corrupción, contra el entreguismo, contra el continuismo neoliberal y por la siguiente Plataforma de Lucha:
a.- Defender la Soberanía, los Recursos Naturales, el Medio Ambiente, el agua, la vida.
b.- Regeneración Moral del País. Combate frontal a la Corrupción, al Continuismo neoliberal.
c.- Reconstrucción política y social del País. Participar y fiscalizar en la Reconstrucción.
d.- Nueva Ley de Trabajo. Derogatoria de Leyes macartistas. Solución a Plataformas de Lucha
e.- Unidad para el Cambio, forjar el Nuevo Referente Político Social para la Transformación.
Atentamente
Lima, 25 de octubre del 2017.
Alfonzo Valderrama G,
Presidente UFREPP.

Fundada 28-08-2002
Título R.P. 200700570199 Partida 12078336
Jr. Camaná 550-Lima Ts: 5481327 / 945461684 ufreperu@hotmail.com
www://frentes-regionales.blogspot.com.



Anuncios
noviembre 2017
L M X J V S D
« Ago   Dic »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930