Archivo para 24 marzo 2012

24
Mar
12

DESDE VENEZUELA: DERROTADO POR LA DEMOCRACIA, EL MILITARISMO ARREMETE CONTRA LA REPÚBLICA

https://i2.wp.com/www.ejercito.mil.ve/modules/mod_AutsonSlideShow/images/actual/8.jpg

 

 

59º Mensaje histórico.

Germán CARRERA DAMAS

Escuela de Historia

Facultad de Humanidades y Educación

Universidad Central de Venezuela

Me temo que ha llegado el momento de enviar el siguiente mensaje:

Así como se suele contraponer la Libertad a la Autocracia, se suele contraponerla también a la Dictadura. Ambas contraposiciones son acertadas; tanto la Autocracia como la Dictadura participan del Despotismo esencial; y éste es necesariamente adverso a la Libertad.

No es menos cierto que el ejercicio de la Libertad es resultado, más que causa, del combate contra la Autocracia y la Dictadura. Por eso tal resultado llevará vida precaria mientras no sean erradicados sus contrarios. De viejo ha sido comprendida esta verdad; y tenazmente ha sido alimentada esa comprensión con los padecimientos y la sangre de los pueblos, en procura de Libertad.

En la transición de los siglos XVIII a XIX, representadas, la Autocracia y la Dictadura por la Monarquía absoluta, la cuestión fue simplificada como la contraposición entre el UNO y el TODOS. Pero no carecía el UNO de compañía; ni el TODOS extendía su alcance mucho más allá del ALGUNOS. De allí que la cuestión se planteara como la supresión, -institucional o sólo funcional-, del UNO; y como la delimitación constitucional del TODOS. De esta operación nacieron la República moderna y su protagonista el Ciudadano.

En Venezuela esta operación se inició en los albores del siglo XIX. Hombres lúcidos, bajo el influjo de precedentes ajenos, determinados por las circunstancias y necesitados de preservar el ordenamiento social que sus antecesores y ellos mismos habían edificado a lo largo de siglos, se sobrepusieron al fundamento de sus valores heredados y decidieron sustituir el UNO por el TODOS. Para ello echaron mano de un arbitrio. Éste era, y es, la República, entendida como el TODOS convertido en la NACIÓN. Fue concebida esta última en substitución de la voluntad Divina, como fuente de legitimidad del Poder público, que en adelante habría de ser ejercido en nombre de la nueva y recién consagrada abstracción: la NACIÓN.

En el nuevo edificio del Poder público, así como la NACIÓN substituía a la voluntad Divina, la REPÚBLICA substituía a la Corona. ¿Mas, cual sería el reemplazo del Rey como la conexión entre la Corona y la sociedad? Se requería de un nexo que participase, a la vez, de lo abstracto, – es decir de la NACIÓN-, y de lo concreto, -es decir de la REPÚBLICA-; y tal es el Presidente, ungido como el primer mandatario, -vale decir comisionado-, de la REPÚBLICA, manifiesta en el imperio de LA SOBERANÍA POPULAR.

La estructura básica de la REPÚBLICA, de esta manera formada, fue complementada con instrumentos destinados a preservarla. A ello concurrieron la separación de Poderes y la vigilante legitimidad inherente a la formación, el ejercicio y la finalidad del Poder público; pero sobre todo, mediante la repartición de las fuentes de ese Poder, y tal ocurre en la CIUDADANÍA y se expresa a través del ejercicio de la Soberanía Popular, constituida, por lo mismo, en fundamento irremplazable e irrenunciable de la concepción moderna de la Democracia. Los venezolanos alcanzamos este nivel de maduración sociopolítica según el tenor del Estatuto electoral de 1946, que normó la elección directa, universal y secreta de la Asamblea Nacional Constituyente, encargada de elaborar la Constitución de 1947; es decir siglo y medio después de emprendida la substitución de la Monarquía absoluta, en cuyo seno, con dos breves intervalos de Monarquía constitucional a partir de 1812 y de su breve restauración en 1820, nos habíamos formado como sociedad monárquica colonial.

* * * * *

En este trayecto, históricamente breve, -sobre todo si lo comparamos con el recorrido por otras sociedades que lo emprendieron antes que nosotros-, han sido frecuentes y dolorosos los intervalos de rebrote del despotismo implícito en el Autoritarismo y la Dictadura. Pero, pese a ello, dos cosas han sido socialmente adquiridas. En primer lugar, experiencia democrática en el combate contra el despotismo implícito en el Autoritarismo y la Dictadura. En segundo lugar, el quedar comprobado que esta aberración del Poder público, por ser práctica socialmente generada, es vulnerable ante al ejercicio de la Soberanía popular y la desagregación del Poder público. El saldo histórico de esta hazaña del pueblo venezolano ha sido la definitiva instauración y consolidación de la República, vivida como condición sociopolítica de la vivencia de la Nación.

Los rebrotes autoritarios y dictatoriales, imposibilitados de ignorar esos logros sociopolíticos, se han esforzado por desvirtuarlos, alterarlos, pervertirlos, empleando todas las palancas de que pueda disponer el despotismo, desde la intimidación hasta la corrupción. Pero no se habían atrevido a ignorar esos logros; mucho menos a suprimirlos, como fuentes únicas de la legalidad y la legitimidad del Poder público. ¿Por qué no se habían atrevido? Porque no podrían haberlo hecho sin devolvernos a la condición de Monarquía; no ya como el ejercicio perverso del Poder público a la usanza de quienes han agredido la conciencia histórica de los venezolanos al exhibirse como salvadores de la Patria y continuadores de la obra de Bolívar, sino como institucionalización de la dictadura, revistiéndola de cualquier cosa, a la usanza de la dinastía de los hermanos Castro.

Con este escollo ha tropezado el régimen que actualmente despotiza a los venezolanos. Ante la imposibilidad de que superase ese escollo el destartalado navío de la autoproclamada revolución bolivariana, alguna mente torcida ha sido capaz de concebir que dada la imposibilidad de abolir los mencionados requisitos de la existencia de la República, lo aconsejable es matar la República misma. Sólo que, como tampoco es posible decretar tal cosa, lo táctico sería minarla, mechándola de despotismo, y condenándola a morir de mengua mediante el montaje de una estructura paralela que le arrebate, con la anulación de sus atribuciones y facultades constitucionales, su razón de ser. Pero, parece prudente recordar que lo que fue tomado como modelo de una trama semejante, terminó asediado en un desagüe carretero. Como también cabe recordar que tal ha sido la suerte de todos los intentos de substituir la Soberanía popular con medios artesanales de pretendida captación directa de la soberanía de los pueblos.

* * * * *

Hace algún tiempo que vengo dando, por esta vía, la voz de alerta ante la que he denominado la demolición de la República, concebida como la manera de abolir el ejercicio de la Soberanía popular como fuente necesaria de la legalidad y la legitimidad del Poder público. Mientras el régimen militar militarista que ha asaltado el Estado, el Gobierno y la Administración pública, creyó que era posible burlar la Soberanía popular, valiéndose de toda suerte de ventajismos y disposiciones atrabiliarias, contuvo sus afanes antipopulares. La tenacidad y la lucidez demostrada por la mayoría de la ciudadanía en su determinación de preservar la República liberal democrática se han revelado crecientemente superiores a esas acechanzas contra la República. Hemos desembocado, de esta manera, en una situación en la cual toda comparecencia ante la Soberanía popular se ha vuelto temible para el régimen. Hasta el punto de que sus usufructuarios sienten la necesidad no ya de falsear los términos de esa comparecencia, sino de hacerla innecesaria.

En su edición del lunes 14 de noviembre, el Diario caraqueño El Nacional publicó una extensa información de Hernán Lugo-Galicia, titulada “Dan recursos para instaurar el pre Estado comunal”. En el texto se precisan los instrumentos empleados para minar la República y los procedimientos a emplear por los conspiradores contra la República.

Los instrumentos: “El pre Estado cuenta con cinco legislaciones (leyes de Comunas, Poder popular, Contraloría Social, Economía Comunal y Planificación Pública), que junto con iniciativas políticas de Hugo Chávez como las patrullas de vanguardia y el Poder Popular darían al traste con las gobernaciones y alcaldías, según el proyecto gubernamental recogido en el Plan de la Nación.”

Los procedimientos: “Las leyes mencionadas estipulan que el Gobierno trabajará en la “descentralización desconcentrada”, la cual es entendida como “la política estratégica para la restitución plena del poder al pueblo soberano, mediante la transferencia paulatina de competencias y servicios desde las instituciones nacionales, regionales y locales hacia las comunidades organizadas y otras organizaciones de base del Poder Popular, dirigidas a fomentar la participación, alcanzar la democracia auténtica restituyendo las capacidades de gobierno al pueblo, instalando prácticas eficientes y eficaces en la distribución de los recursos financieros e impulsar el desarrollo complementario y equilibrado de las regiones del país”…. ¡Uf!

* * * * *

Sacudidas las frases hechas, y desmontadas las carambolas seudo conceptuales, el objetivo de los instrumentos y procedimientos queda muy claro: deshuesar la República para rellenarla de despotismo, mediante la instauración de una Monarquía absoluta, de hecho, que vuelva prescindible la consulta a la Soberanía popular.

Caracas, 22 de diciembre de 2011.

Mensajes precedentes: Primer Mensaje histórico: “En defensa de las bases históricas de la conciencia nacional”. 2º Mensaje histórico: “La Larga marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 3º Mensaje histórico: “Recordar la democracia”. 4º Mensaje histórico: “¿Zonas de tolerancia de la libertad y guetos de la democracia?”. 5º Mensaje histórico: “El ‘punto de quiebre’ ”. 6º Mensaje histórico: “Entre la independencia y la libertad”. 7º Mensaje histórico: “El discurso de la Revolución”. 8º Mensaje histórico: “¿Reanudación de su curso histórico por las sociedades aborígenes? O ¿hacia dónde llevan a Bolivia?” 9º Mensaje histórico: “Cuando Hugo se bajó del futuro”. 10º Mensaje histórico: “¿La historia hacaído en manos de gente limitada e imaginativa?” 11º Mensaje histórico: “Las falsas salidas del temor”. 12º Mensaje histórico: “¿Hacia dónde quiere ir Venezuela?” 13º Mensaje histórico: “Defender y rescatar lademocracia”. 14º Mensaje histórico: “Sigue la marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 15º Mensaje histórico: “En el inicio del 2007: un buen momento para intentar comprender”. 16º Mensaje histórico: “Las historias de Germán Carrera Damas”. 17º Mensaje histórico: “República liberal democrática vs República liberal autocrática”. 18º Mensaje histórico: “Sobre los orígenes y los supuestos históricos ydoctrinarios del militarismo venezolano”. 19º Mensaje histórico: “El vano intento de enterrar el Proyectonacional venezolano”. 20º Mensaje histórico: “Demoler la República”. 21º Mensaje histórico: “La reducción civilizadora socialista de las tribus indígenas”. 22º Mensaje histórico: “Lo que no se puede dar ni quitar”. 23º Mensaje histórico, extraordinario: “Mis razones para decir No”. 24º Mensaje histórico: “La nueva política como intento de burlar la historia”. 25º Mensaje histórico: “Sobre el 23 de Enero de 1958, en elAula Magna de la Universidad Central de Venezuela”. 26º Mensaje histórico: “La presencia activa de Rómulo Betancourt”. 27º Mensaje histórico: “Librarnos del Siglo XIX”. 28º Mensaje histórico: “Repetición del 8º Mensaje histórico”. 29º Mensaje histórico: “Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos”. 30º Mensaje histórico: “Los ciudadanos pasivos están en vías de extinción”. 31º Mensaje histórico: “La revancha de Fernando VII”. 32º Mensaje histórico: “Las migraciones no controlables”. 33º Mensaje histórico: “El 23-N el régimen militar chocará con el legado de Betancourt”. 34º Mensaje histórico: “La Democracia: un asunto de los pueblos”. 35º Mensaje histórico: “Mi voz de alerta: !La República está amenazada!” 36º Mensaje histórico: …”nada pudre más a una nación“… 37º Mensaje histórico: “El conflictive porvenir de la República”. 38º Mensaje histórico: “El peligro de no saber leer la Historia”. 39º Mensaje histórico: “Sin título”. 40º Mensaje histórico: “En desagravio de la mujer venezolana”. 41º Mensaje histórico: “Yo dialogo, tu no dialogas; soy demócrata, tu no lo eres”. 42º Mensaje histórico: “Evolución histórica de la masculinidad en Venezuela: desde lo históricamente absoluto hacia lo socialmente retado”. 43º Mensaje histórico: “Nos están quitando la República”. 44º Mensaje histórico: “El marco politico de Venezuela en la actualidad. Balance y perspectiva”. 45º Mensaje histórico.”Tenemos doscientos años defendiéndonos del despotismo”… Nota: Estos mensajes, hasta el número 13, fueron recogidos en un pequeño volumen intitulado Recordar la democracia (Mensajeshistóricos y otros textos). Caracas, Editorial Ala de Cuervo, 2006. 46º Mensaje histórico: “ El que no entiende la historia ve solo el cambio”. 47º “Entrevista con Germán Carrera Damas”, realizada por Gloria Bastidas. 48º Mensaje histórico: “? Bicentenario de la Independencia? 49º Mensaje histórico: Aviso a los universitarios venezolanos. 50º Mensaje histórico: La historia que estamos haciendo. 51º Mensaje histórico: Del vencer el temor a las grandes palabras y susconsecuencias. 51º Mensaje histórico: “Del vencer el temor a las grandes palabras y sus consecuencias. 52º Mensaje histórico: “El futuro de la República democrática venezolana está en su pasado histórico.” 53º Mensaje histórico: “Germán Carrera Damas aseguró que el militarismo desmonta el mito de la eficiencia. 54º Mensaje histórico: “?Monarquía, República o abolición selective de la Monarquía? 55º Mensaje histórico: “Sobre limitares y elecciones democráticas”. 56º Mensaje histórico: “Al rescate de la República de Colombia para la historiografía venezolana”. 57º Mensaje histórico: “A propósito de María Corina Presidente”. 58º Mensaje histeorico: “Sobre un capitalismo que aun teme presentarse a si mismo”.

24
Mar
12

VIOLENCIA DOMESTICA

La violencia doméstica es mucho más común de lo que se cree y todos los días miles de mujeres mueren víctimas de este flagelo.

Una relación de pareja, donde existe el impulso incontrolable de la violencia, por lo general, termina en tragedia o separación, y aunque se intente recomponer, continuará siendo violenta.

En cierta ocasión, una mujer de unos 38 años de edad, con dos hijas adultas y un nieto, se separó del padre de sus hijas porque era un hombre violento que la golpeaba cada vez que discutían, es decir, todos los días.

Cuando quedó sola, comenzó a trabajar en el ramo de la confección industrial y diseño. Poco a poco, compró varias máquinas y llegó a tener siete empleadas trabajando para ella.

Sin embargo, quiso el destino que, después de varios años, un día se volviera a encontrar con su ex pareja, aquel hombre violento que solía resolver las cuestiones familiares a los golpes.

Él, que había quedado viudo, con cinco hijos pequeños, comenzó a reconquistar a su ex pareja.

Contradiciendo todas las leyes de la lógica, ya que el amor no entiende razones, ella lo aceptó a pesar de todo, borrando de su mente las amargas experiencias del pasado.

El hombre golpeador había aprendido desde niño a ser violento, porque había vivido en un ambiente de violencia.

Meses después de la reconciliación, la pareja optó por emprender una nueva aventura radicándose en otro país con sus respectivos hijos y nietos.

La mujer cerró su casa, abandonó sus dos perros y se despidió de su familia para irse del país a comenzar una nueva vida afectiva e iniciar una nueva empresa textil con su pareja, quien también trabajaba en ese ramo.

El futuro no presagiaba nada bueno para la mujer ya que muy contadas personas violentas pueden cambiar, sobre todo, con la pareja que ya ha sido víctima de maltrato, las probabilidades de cambio disminuyen drásticamente, porque el vínculo ya está viciado y enfermo.

Por otro lado, vivir en un país diferente, donde se habla otro idioma y tener muchos niños para atender que, además, no son propios; puede hacer trizas el más grande amor y terminar del todo con él, cuando el hombre comience nuevamente a actuar en forma violenta.

Las discusiones y los golpes no tardaron en aparecer y los hijos tuvieron que vivir experiencias difíciles y aprendieron a ser violentos también.

La felicidad, a costa de la desdicha de otros, es igual a querer sembrar sobre terreno minado. Niños infelices, animales abandonados como objetos que ya no se necesitan, y el fantasma de la violencia que se cierne en el horizonte y tristemente pone de manifiesto la inmadurez que demuestran los integrantes de la pareja que nunca aprendieron de su propia experiencia y decidieron voluntariamente correr el riesgo de volver a equivocarse dejando tras de sí víctimas inocentes.

Casos como el de esta pareja son muy frecuentes y muchas veces terminan en tragedia por la irresponsabilidad de un falso amor.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

22
Mar
12

En busca de la filosofía perdida

// photo

Busto del filósofo alemán Friedrich Wilhelm Joseph Schelling (enero 27, 1775 – agosto 20, 1854). Foto: 1way2rock’s photostream

————-


“(…) abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan      melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en el que había    echado una porción de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del dulce, tocó mi paladar un placer delicioso me invadió, me aisló, sin  noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándome de una esencia preciosa; pero, mejor dicho, esa esencia no es que estuviera en mí, era yo mismo. Dejé entonces de sentirme mediocre, contingente y mortal…” 

En busca del tiempo perdido

Marcel Proust

Por Julio Pino Miyar*

 

Uno

 

En busca del tiempo perdido de Marcel Proust fue un acto supremo de la evocación y la reminiscencia, así como un arduo y fascinante proceso de reconstrucción del pasado. Las asociaciones mentales desatadas por el sabor de la magdalena, sumergida ocasionalmente por el artista en una taza de té, trajeron consigo un alud de remembranzas, y lo que fue durante toda una vida sepultado en el olvido, retornaba como un viento fresco y triunfal a la memoria; las cosas volvían a adquirir sentido, y la propia vida era comprendida en su unidad, asumida desde sus más intensos significados. Los placenteros y lejanos días de Combray, sus viejas calles, sus hermosas iglesias, la rancia aristocracia de Guermantes, ese universo en fin, narrado por Proust de un modo tan sentimental, acaso tan chic, y en ocasiones grandilocuente, reaparecía en el mismo sitio donde hubo una antigua y dolorosa fractura. El inmenso tejido de una de las novelas más extensas de la literatura de Occidente hacía hipóstasis sobre la huella que había dejado la ausencia y, desde ella, reconstruía la existencia hasta ese momento obliterada del artista.

En una célebre carta al filósofo Federico Schelling, su joven compatriota, el también filósofo alemán Federico Hegel, afirmaba “precisamos de una nueva mitología”. Existe una sensibilidad muy especial que explora más allá de los límites de la razón y supone la existencia del mito, la búsqueda de su verdadero sentido en la historia de la cultura. Proust es uno de los mejores ejemplos de esto que estoy diciendo. El gran autor francés tocó un punto neurálgico cuando hiciera del acto de la reminiscencia, la pieza clave, no sólo de su literatura, sino de su relación personal con la cultura; entre tanto, desarrollaba un método de construcción literaria basado en la psicología del escritor. El viejo tema de la redención humana, como el recurrente asunto proustiano del autor que busca a través de sus palabras el valor de una vida perdida, remiten por igual a una problemática que una época tan         convencional como la nuestra ha reubicado con desdén en el terreno del mito.

Tal vez por eso no sólo es importante afirmar que los vínculos entre literatura y filosofía no están rotos, y que debemos sumergirnos en esa relación, intentando demostrar lo mucho que le debe la filosofía a la sensibilidad, porque además, es significativo expresar la necesidad que tiene la filosofía de ver reactivada su misión en el seno de la comunidad humana. Ya que mito y razón, literatura y filosofía, deberían confluir juntas hacia un espacio interdisciplinario que hiciera posible disolver “las oposiciones solidificadas.” La filosofía podría ser de esta manera, el resultado coherente de la abstracción intelectual y la sensibilidad, pues como el arte, está llamada a operar a través de la sensibilidad extrema, y, como la ciencia, por medio de la gestación laboriosa de conceptos. Por lo anterior, vale reiterar la pregunta, aunque sin pretender una respuesta, ¿qué es filosofía?

La memoria supone el recuerdo abstraído del mundo, y el orden del mundo podría surgir como resultado del devenir de la consciencia que recuerda. No existiría ninguna posibilidad sistémica de inteligencia y elaboración de la cultura, si los seres humanos careciéramos de la capacidad de la rememoración. La memoria comprende el ordenamiento sucesivo de los días, que es el orden cíclico de la naturaleza que se repite a sí misma regresando una vez más desde el pasado. Porque lo que la consciencia y el mundo expresan de consuno, es ese de cursar perennemente inconcluso, ese llegar para después volver, ese proceso inacabable, que como las mareas invariablemente recomienza, y como el mar retorna a sí aunque sin revelarnos jamás su origen.                   

Platón nos dejó escrito hace milenios que conocer era recordar, ya que para conocer algo, hay que referirlo, ineludiblemente, a su concepto. Si la percepción de una cosa implica la preexistencia de su idea, todo hallazgo se funda en un  reconocimiento, y toda cita, (J.L. Borges) es la mítica antesala de un encuentro casual. Siglos después, inscrito a esta línea de pensamiento, Emmanuel Kant trató de demostrar que existe un preámbulo universal y necesario a todo conocimiento, que se presenta en nosotros bajo una forma pura de sensibilidad. “El conocimiento sólo puede ser explicado por las condiciones que le preceden”, argumentó aproximadamente, el filósofo de Konigsberg. Entendida de este modo, la objetividad es el resultado condicionado de la consciencia que conoce, y el elemento subordinado de esa obligada relación gnoseológica. Hay un sostén lógico del        conocimiento que nos permite conocer desde un punto de vista humano y, por extensión, hay un fundamento subjetivo de la cultura, que admite los aportes que el filósofo hiciera a la historia del pensamiento: “La cultura, (sólo es), afirmó, la obra metódica de la  humanidad”.

Mas, Kant terminó elaborando una interpretación dualista del universo –su “Analítica trascendental”– debido a que, por un lado describió en detalle el proceso por el cual la consciencia construía los objetos del conocimiento, y, por el otro, separó esos objetos del pensamiento en un gesto pertinaz de extrañeza. A pesar de su extraordinario rigor teórico, debió haber algo inconsecuente en el pensador, quien primero supuso la autonomía de la idea frente al mundo objetivo, y luego, aspiró a reordenar ese mundo según los dictados de la idea y el concepto. Ya que una consciencia situada al margen de las cosas, alzada sobre el pedestal de la universalización impositiva de sus presupuestos teóricos, no puede resolver los graves problemas que nos presenta un universo que ha quedado dramáticamente escindido, desgarrado en la dicotomía de sujeto y objetividad. Por ello, si             persistiésemos en la vieja concepción que la Modernidad filosófica heredara de Kant, todo cuanto el hombre percibe, lo percibiría como radicalmente diferente a sí,  colocado en un sitio que amenazaría con volverse infranqueable. Solamente sería practicable la empresa kantiana del conocimiento de lo real, para dejarlo convenientemente organizado según las leyes de la consciencia, si ese conocimiento nos perteneciera de un modo fundamental, y si, abandonando cualquier postura trascendental, partiéramos de la certeza, que este conocimiento es del todo inmanente a nuestra existencia, en la justa medida, en que la consciencia fuera porción constituyente de la naturaleza del mundo. Singularmente, esa realidad es descrita por Hegel.

Theodor Adorno, antiguo catedrático de Frankfurt, escribió que Hegel le confesó a Eckermann, el amigo y discípulo inmediato más importante del gran poeta alemán W. Goethe, que “la dialéctica era el espíritu organizado de la contradicción.” Por ende, si la dialéctica aspirara a ser consecuente con sus propios enunciados, no sólo tendría que someter al juicio de la contradicción el orden del mundo, sino ponerse en contradicción consigo misma. Debido a que el orden escindido de los objetos que pueblan el universo es también un momento de la ley de la contradicción. Arrinconado en su extrañeza, el artista intuye una peculiar visión de las cosas, donde lo otro inalcanzable se le muestra como lo esencialmente suyo, como aquello que nunca debió separarse de sí, y comprende entonces que sólo la poesía podría superar esa “alteridad radical” que infesta las relaciones humanas y alcanza la disposición indiferente de las cosas: objetivar al concepto, cargar de    subjetividad al objeto, volver vivas la relaciones inertes, y dinamitar las estructuras,                  kantianamente, osificadas del mundo, se convierte en la ingente tarea de quien, llegando a entrever la astucia inusitada de la razón, concibe la dialéctica como ese reordenamiento estelar cuyo método, su sensibilidad privilegiada de artista  vislumbrara.

Con otras palabras decíamos, que el hombre y el mundo componen una misma realidad, y que el creador era quien único podía hacer regresar esa unidad primigenia de los médanos del olvido. Conocimiento de las cosas y naturaleza de la existencia se encuentran indisolublemente ligados, porque lo que aspiro a conocer de mí es lo que de mí hay en el mundo, lo que del mundo hay en mí. Y si es verdad que el universo está contenido en la consciencia, es cierto además que la consciencia se encuentra contenida en la naturaleza del universo. Lo que para Proust representó su gran búsqueda literaria del tiempo perdido, devino en la práctica, en filosófica indagación por una identidad obliterada. Aunque esa gran     exploración emprendida no estaba limitada a una naturaleza ni a una individualidad en particular, ya que lo que se pretendía eran el tiempo y la naturaleza más  universales.

Ortega y Gasset escribió que “Hegel era un Kant que se había encontrado a sí mismo”. Según el escritor español, en Hegel se realizaba, convincentemente, esa difícil palabra alemana erinnerung, la cual traducimos torpemente como                   rememoración. Por medio de ella, la consciencia llega a la total transparencia de sí, haciendo inteligible su origen y su naturaleza. Cuando Proust dejó esclarecido ante sus lectores, que su arte se fundaba en la paciente voluntad de la reminiscencia, y tras el acto de la erinnerung vendría la convicción definitiva de su vida, el hondo significado de lo que él era ante sí y ante los suyos, estaba trazando sobre bases nuevas la difícil palabra, completamente implicada a su insobornable vocación de escritor, que concluía por legitimar su vida e identificaba su obra con su existencia.

Federico Nietzsche dejó dicho que “el artista era el hombre que danza       encadenado”, ya que justamente allí, donde el mundo causal impone su ley           inexorable, el artista decide resarcir su existencia desde el programa que ha delineado su voluntad. Explicar la ciencia y la filosofía desde la óptica del arte, y entregarle al arte la substancia indivisa de la vida, establece esa verdad inteligible, intuida alguna vez por Nietzsche, que hace de la vida el testimonio último y, acaso, el más trascendental y esperanzador. El verdadero valor de la filosofía sólo cobra sentido para el creador, sobre todo si repitiéramos para nuestro fuero interno esta hermosa frase de Ortega, hacer filosofía significa “salir a cazar el unicornio.” Sólo puede estar ausente lo que alguna vez estuvo, lo que nos dejó sobre la arena el dibujo de su escurridiza figura. ¿Qué fractura en lo real representa su huella fabulosa? O, ¿cuál es esa nota esencial que debió acompañarnos siempre y ya no está con nosotros?

La filosofía tiene la responsabilidad de reencontrar esa nota perdida, desde la cual se aproximaría un poco más a su inagotable objeto. Esa nota extraviada y única es el ser, que surge en la historia del pensamiento como un universal intuido, y que podría unificar el saber al remitirlo siempre a sí mismo. La experiencia de la filosofía contiene el carácter intransferiblemente especulativo y hondamente dubitativo de la condición humana, y sobre esos temas es que se proyecta un pensar que comienza por pensarse a sí mismo, y en su gestión localiza la raíz más universal: El ser como lo realmente indubitable; entendido como naturaleza, y entendido en su relación crítica con la naturaleza, aunque sobre todo aprehendido en su acepción cardinalmente dialógica y eminentemente social.

No obstante, la pretensión del racionalismo siempre ha sido atribuirle el principio de identidad al ser, pero el hombre, abandonado a la incertidumbre del tiempo, y arrojado como un objeto al trasiego indiscriminado, no puede reconocer su propia identidad sino como algo distinto a sí, constantemente pospuesto por el discurso fragmentario de los días. El ser es así el gran ausente de la filosofía; la breve huella sobre la arena que se descubre cuando se han recorrido largamente las planicies indiferenciadas del desierto para asistir a la oquedad vacía de sí mismo, a la ausencia de suelo donde ya no es posible otro testimonio que la tristeza o la soledad. La soledad que corre a cargo de los otros, y la terrible tristeza del ser        reflejada en su ausencia. Sin embargo, el ser, asumido como el otro que está a nuestro lado, en quien persiste la problemática esencia de lo que en realidad somos y que, paradójicamente, se ha convertido en el otro inhóspito e inalcanzable.

Pensando en cosas como éstas, y en las que, singularmente, se afirma   también la vida, Ortega escribió que “donde no hay problemas no hay angustia, pero donde no hay angustia no hay vida humana”. Para el hombre de la Modernidad cartesiana, ser será, invariablemente, pensarse, lo cual termina por significar que el primado del pensar resulta en síntesis un apartamiento psicológico, la más letárgica exclusión de la vida en el adentro. Luego, ¿es suficiente pensarse a sí mismo para llegar a la compresión de nuestro ser y de nuestro destino? Contradictoriamente pudiéramos volver a preguntar, y a responder: ¿Dónde está mí ser? Oculto bajo la costra de mi reflexión. Pienso y me averiguo constantemente a mí mismo, no obstante sé que puedo cometer error. Singularmente, Hegel se percató de este peligro cuando advirtió en una frase que reza aproximadamente así: “La muerte eterna que amenaza a los espíritus puros cuando la naturaleza no es lo                 suficientemente fuerte para proyectarlos hacia la vida”.

 

Dos

 

Escribir es exteriorizar la reflexión, es también estar dispuesto a someterla a juicio. Si bien es cierto que no puedo negar que pienso, cuando me estoy pensando estoy establecimiento una falsa división en el seno de mi consciencia: entre aquello que soy, y aquello sobre lo cual pienso; entre aquello que soy, y aquello que debo ser. Y ya que pensar es siempre pensar en algo, al descubrir el primado del sujeto –Descartes– descubro además la instancia inmediatamente correlativa del objeto. Después intento racionalizar a ese objeto que ha aparecido en mi mente a través de categorías y lo refiero al concepto, y la relación objeto y sujeto se vuelve así, en mi interior, drástica oposición, desgarramiento, y esta profunda incisión la traslado al mundo, e ilusoriamente considero que es real. Pensar resulta entonces oponerse a una realidad que se muestra siempre como distante y ajena. Pues si desde un punto de vista kantiano, la objetividad llega a ser entendida como algo rigurosamente    conceptual, e incluso como un modo laxo de idealidad, lo que sucede es que la realidad se ha visto recluida en el interior de la mente, mientras el afuera se ha   convertido en una hipótesis.

Platón en la páginas finales de La República, se refiere a la llegada de las  almas “a las llanuras del olvido”, “en medio de un calor terrible y sofocante, porque en aquella extensión no se veía ningún árbol, ni nada de lo que la tierra produce (…)”. En la vida ha aparecido un interregno baldío de interdicción, el cual no sólo opera por prohibición, sino por la más extrema tergiversación de todo cuanto el hombre es, de todo cuanto el hombre dice. ¿Cuál es el origen de esa malformación que conmueve de raíz a la cultura y se asienta en la vida adulterando sus valores más elementales? ¿Hasta qué punto los problemas que presenta el conocimiento, comprometen el significado de nuestra existencia? ¿Autocomprensión existencial y develación a la par del significado omitido del mundo? Mientras el acto de la  erinnerung, ¿no sería aquella volición hacia sí, por medio de la cual la consciencia intenta recuperar su ser; es decir, su identidad omitida, soslayada, impugnada?

Hegel, como los antiguos griegos, propuso la identidad del ser y la  consciencia. Este pensador alemán quiso hacer coincidir el orden de la naturaleza con el de la razón; sin embargo, la razón se nos vuelve impotente para explicar dicha unidad. Ya que si bien es cierto, que hay una unidad que engloba consciencia y naturaleza, dicha unidad no refleja la simple identidad del concepto consigo mismo –eso sería tautología– sino con lo otro pleno y distinto aparecido en el horizonte del devenir. Y ese otro surgido en la complejidad del tiempo, ¿qué es? La vida misma. Vida que constantemente desborda todos los límites, y no necesita del proceso puro de la intelección para producirse.

En un estudio sobre Hegel, Adorno razonó que toda identificación del ser con la consciencia se convierte a la larga en una tesis idealista, ya que desemboca,      invariablemente, en el primado del pensamiento. Cuando el ser es entendido como algo idéntico a la consciencia, corre el riesgo de verse sujeto a las categorías y       determinaciones que la consciencia impone. Pero si bien es cierto que esa identidad entre ser y pensamiento entraña una determinación idealista que nos aleja del mundo, la verdadera conjunción del ser y la consciencia –donde radica su posible albedrío y, a la vez, su patente mundanidad– se pudiera quizás resolver en la coincidencia de ambos términos con la vida distinta y la naturaleza diversa.  Abundando sobre esto, Hegel afirmó: “El concepto tiene su propia determinación, sin embargo, su concepción es la ley del acontecimiento mismo (…)”.

Si el concepto es ley de la naturaleza, es porque la naturaleza se interioriza logrando su ser en el concepto, y el ser se exterioriza hallando su esencia en el acontecimiento puro de la naturaleza. Ya que lo que hemos visto emerger, es la apropiación del concepto de naturaleza, desplazándonos para esto del supuesto en sí autónomo de la consciencia, al principio de identidad entre ser, consciencia y realidad. La síntesis deseada por Hegel –entre subjetividad y substantividad– no  tiene porque verse recluida al ámbito interior de la consciencia, puesto que el “adentro” de la reflexión, y el “afuera” de la naturaleza, son sólo categorías impuestas por la abstracción, debido a que consciencia y naturaleza participan de una misma e indivisible esencia.

Luego, ¿tiene sentido o no proseguir en ese esfuerzo de repensar el pasado, partiendo del supuesto de que en él habita una identidad extraviada que la consciencia quiere traer a sí, como emergiendo de las brumas de la más lejana ausencia a la más activa presencia, y de la indagación más abstracta a la actualización del pensamiento, que decide ponerse a observar la vida para conocer las condiciones inmediatas de la existencia? ¿No es, acaso, legítimo e insustituible este tránsito que algunos llaman filosofar, y es incesante exploración sobre el ser y la naturaleza de la existencia? Entonces, ¿para qué negarlo? Esa razón que hemos adjudicado a Proust –y es en realidad tan correlativa a Hegel– de búsqueda de un tiempo y una naturaleza perdidas, que se rehacen bajo las formas diversas de una historia que nos puede llegar a trasmitir su concepto. Una historia en la que subyace un proceso lleno de contradicciones que, investigándolo, permitiría encontrar la estructura obliterada de nuestro ser para reubicarlo en el contexto vital que le diera origen. Aunque, ¿cuál sería ese origen? Esta es la pregunta que se hace el hombre buscando sumergirse en el sí de su auténtica naturaleza; asumiendo la experiencia del Trabajo como esa actividad humana fundamental que no sólo le permitiría llegar a explicar, si no recobrar su preterida esencia, reabriendo semejante experiencia para la investigación existencial y la filosofía del ser.

 

Tres

A fines del siglo XVIII, Hegel observó, no sin acrimonia, que su patria, Alemania, no acababa de unificarse en un Estado, entre tanto Francia se entregaba, en esos mismos instantes, “a la más intensa experimentación política”. Para el privilegiado estudioso de su tiempo que fue Hegel, la Revolución Francesa con la construcción del ciudadano burgués, encarnaba el principio del retorno a sí de la conciencia histórica de Europa, y la realización allí de la ideología política de La Ilustración: La igualdad jurídica ante el Estado; la libertad dentro de los límites del Derecho privado; y el sufragio universal como la forma de legitimar el gobierno. Mas, la nueva sociedad civil, emergida sobre las ruinas del antiguo orden monárquico y feudal, nacía desgarrada por las antinomias de opulencia y miseria, y la abstracta oposición de Capital y Trabajo; mientras, el ímpetu de la nueva sociedad industrial destruía las formas naturales de la vida, progresando siempre, y en cualquier parte, por medio de la homogenización masiva y la galopante aculturación.

Hegel afirmaba, que la clásica oposición entre el objeto y el sujeto, eran en realidad formas que adopta el sujeto consigo mismo, puesto que ambos conceptos se relacionan entre sí como determinaciones psicológicas de supeditación y dominación; autoridad y servidumbre. Por ello, lo que hay de antinómico en estas categorías del pensamiento, se traslada a lo fundamental antinómico de la vida y la sociedad. Pero si para Hegel, ser y naturaleza eran concepciones idénticas, aunque resueltas en un plano abstracto, para el hombre de la segunda Modernidad, la Modernidad Crítica y post hegeliana, que dejaran inaugurada Ludwig Feuerbach y Carlos Marx, ser será siempre existir en las unidades dialécticas de razón y naturaleza, orden causal y significado, libertad y necesidad. Y es ahí donde a la   milenaria indagación, a propósito de un ser eminentemente conceptual, sucede la moderna reflexión sobre las condiciones reales de su existencia. Fue esta reflexión la que estuvo destinada a deconstruir el andamiaje ideológico de la burguesía, al establecer las limitaciones reales del “sueño ilustrado” y vindicar, vida, naturaleza y sociedad, frente a los postulados más abstractos de la razón.

Moviéndose en torno a ideas similares, el pensador marxista francés de la segunda mitad del siglo XX, Luis Althusser escribió, haciendo uso de un tropo, que el encuentro entre Federico Hegel –la Filosofía– y Carlos Marx –la Crítica–, se había efectuado “en casa de Ludwig Feuerbach.” Lo que éste filósofo estaba infiriendo, es que hay una “razón vital” que nutre por completo la raíz de dicha Crítica. Existe además un segundo deslinde del tropo althuseriano: Esa cita con Hegel fue un diálogo amistoso. La filosofía marxista podría continuar siendo sin prejuicios la filosofía de Hegel, pero con una acotación esencial que la reconduce y, en cierto sentido, la rehace: “Nuestro amigo Feuerbach también tiene razón, situémonos a pensar desde el contexto de la vida y no salgamos jamás de ella”.

Entonces, ¿cuál fue la contribución de Marx a esa cita sancionada por la      filosofía? Feuerbach nos propuso entender al hombre como naturaleza, reubicado en su paisaje vital, y asumido desde el libre horizonte de la introspección y la sensibilidad; Marx, por su parte, condujo estas afirmaciones a los ámbitos precisos en que podían ser ampliadas y explicadas: La socioeconomía y la historia; ambas disciplinas comprendidas como esa visión integral que reconstruirían, globalmente, las relaciones del hombre con el tiempo y la naturaleza. No obstante, cuando la economía marxista ambiciona organizarse en Sistema, teniendo para esto como preámbulo la filosofía hegeliana, corre el serio peligro de olvidar lo pactado con Hegel: “No olvidar jamás a Feuerbach”. No olvidar a la vida, ni al hombre concreto, corpóreo, circunstancial, completamente inscrito en el cosmorama de la vida, y que no sólo es el verdadero objeto del conocimiento, sino el irrenunciable sujeto de   cualquier proyecto libertario. Ya que fue el horror al claustro hegeliano lo que motivó al joven Marx a aproximarse a Feuerbach desde el aireado horizonte de aquellos valores básicos.

Arrojando luces sobre su propio pensamiento, e inclusive sobre el modo en que éste sería posteriormente receptado por Marx, el propio Feuerbach escribió lo siguiente: “El secreto de la filosofía es la antropología, pero el secreto de la filosofía especulativa es la teología.” Lo dicho aquí, si se desarrollara en toda su coherencia, conllevaría a la superación en sí de la filosofía por la antropología, y por el resto de las nuevas formas que adopta modernamente la ciencia. Sin embargo, cuando Feuerbach hizo su afirmación, lo hizo desde el lugar de la filosofía, y como una aserción que la propia filosofía hacía. Tal vez porque el contenido de la filosofía no puede ser el contenido de la ciencia, pues aunque su “secreto” pudiera estar en la antropología, lo que puede hacer la filosofía con él es incomparablemente distinto a lo que haría en su lugar la ciencia. Ya que los problemas sobre los que aquella diserta son exclusivamente inherentes a su naturaleza. Y es que en filosofía no importa tanto el objeto en estudio, como el sujeto que estudia; el sentido del análisis en sí, no lo analizado, debido a que es el sujeto quien despliega ahí la estrategia de su escritura y de su saber, y con ellos, la estructura legitimada o postergada de su ser. Y es ese sujeto, y no otro, el que reclama para sí la reflexión filosófica.

Si Marx hubiera convertido la historia y la socioeconomía en las ciencias     generales del hombre, y, en vías de lograr una solución teórica, traspasado a éstas disciplinas los problemas que, secularmente, venía abordando la filosofía, habría reabierto a un nivel superior el ideal humanista de Feuerbach. Por ello, si bien afirmamos que el principio de la reflexión especulativa es el ser, ¿qué es lo que se pretende suprimir de él con el proclamado fin de la filosofía?

La raíz de la filosofía, en su milenaria reflexión sobre el ser, es la libertad, ese motivo substancial que el joven Marx pudo advertir en la doctrina epicúrea, y en la corrección que “el gran iluminista griego” hiciese a la teoría de la libre caída de los átomos de Demócrito de Abdera. La libertad es el ideal del ser, y el ser –esa increíble partícula verbal– es la única forma capaz de consolidarse frente a la permanente actividad del pensamiento y la naturaleza.

En Hegel el concepto de la libertad (“concientización de la necesidad”), se explica como el resultado del saber de una consciencia que se realiza cuando le es dado comprender la verdad de su propia naturaleza. De lo cual se deduce, que la libertad del hombre no se opone a su naturaleza, del mismo modo que la idea no se opone al mundo, pues es en ella que el hombre experimenta toda la patencia de su verdad. Por medio del conocimiento de la naturaleza, el hombre accede a la verdad, y esa verdad lo hace libre. A tono con estas ideas, Goethe afirmó que “todo hecho es ya teoría”; lo que equivaldría a decir en orden inverso, que la teoría, para ser verdadera, necesita habitar en el interior de la realidad, y que el instante puro de la reflexión no existe, puesto que comprender correctamente una situación implica su determinación real.

Entre tanto, en Kant su “deber ser”, entendido como una postulación teorética de la idea de la libertad que se le impone al ser imperativamente, es una construcción axiológica reducida a un argumento puro de la consciencia. Desde esta posición, el pensador de Konigsberg quiso situar su propia relación crítica con el mundo, y para ello, estableció la estrecha correlación entre la libertad y los conceptos también abstractos de la verdad, la eticidad y el ser. Sin embargo, si no hay naturaleza que habilite las realizaciones del ser –su patencia– la voluntad se vuelve incapaz de conquistar su libertad; igualmente, si el ser carece de una verdad que guíe el sentido de su libertad, de nada sirve el contenido abstracto de la eticidad. De todos modos, si la dimensión material de los problemas que suscita objetivamente la libertad para su resolución, nos conducen de Hegel a Marx, la     naturaleza eminentemente teórica de la elección –la instancia moral– nos trae de regreso a Kant.

La libertad guarda una estrecha relación con el tema original de la verdad, en un mundo donde ésta señala a la relación más embrionaria que sostuviera el concepto con la naturaleza. Porque lo que hay de irreductible en la filosofía, es su remisión a la verdad que es naturaleza, y es además pasto de la libertad. Verdad que conservaría en su núcleo más radical esa unidad embrionaria que contiene los pares dialécticos de razón y naturaleza, concepto y necesidad,  libertad y eticidad. Mas, ¿cuál es la raíz de la libertad? Esta raíz es el hombre, quien, en cuanto naturaleza, es el sujeto irreductible de la historia, y el objeto particular de las filosofías, el sueño arcaico de la religión, y el elucubrador empedernido de las utopías. Paradójicamente, la mayor utopía del hombre sigue siendo la libertad, sobre todo cuando se declara desde el territorio de una consciencia y una naturaleza      inflexiblemente apartadas de sí, virtualmente alienadas.

El ser se sumerge en lo profundo que conduce a la vida, buscando remedio a sus graves carencias, y, mediante su constante hacer, abre el cauce para que la vida se proyecte con intensidad, incluso donde la razón se había declarado impotente. Pero, ¿cómo sería posible la libertad para una consciencia que lo que hace es traducir en ella la paridad deformada de la realidad? ¿Sobre qué caminos se puede emprender entonces el proyecto de la liberación? Kant ante esta situación, propuso el instante puro de la reflexión, la edificación rigurosa de una previa “instancia teórica”, que, haciendo abstracción de la naturaleza, le propusiera al ser, el ideal como solución estrictamente conceptual de su dilema. Pienso que sobre esta disyunción se desliza en parte la suerte de la filosofía, sobre todo si establecemos un paralelismo entre la petición de la sensibilidad romántica de Kant, de un universo reconstruido por el ideal moral, y el sueño político de Carlos Marx, de una realidad alienada reedificada por medio de la Crítica.

Mas, lo que creíamos era sólo posible como realidad interior –la libertad– debe resurgir como Trabajo en la consciencia exteriorizada de la reflexión. Pues si la libertad representa la consumación de un largo retorno a sí, –Proust– ese en sí, aunque subjetivo, pertenece al mundo. Ya que el ser no se subordina al orden subjetivo e intencional de la libertad –Kant–, ni tampoco al programa abstracto y universal de la razón –Hegel–, sino a la vida experimentada como fruición y tarea. Porque al final no ha sido sólo el ser, ha sido el mundo el que con él se ha transformado.

Cuatro

La crítica de Marx a La Economía política del capitalismo, debería suponer una vindicación de la realidad frente a la abstracción, vindicación que retendría para sí, de ser viable y valedera, un contenido filosófico universal. Lo que podemos abundar en torno a esto, es que Marx escuchó como pocos la queja capital de la filosofía: su manifiesta incapacidad para “cambiar la vida”. Lo llamativo es, además, que la teoría en estado puro se vuelve enemiga de la vida verdadera, y como para Adorno, la verdad no significa una simple adecuación, sino la completa afinidad de las ideas al mundo. Restaurar la vida y reparar las dañadas relaciones del pensamiento con lo real, era lo que el joven Marx llamaba, conceptualmente, hacer cumplir el programa de la filosofía, que es, intrínsecamente, la misma disposición que conduce al artista a formularle esta petición de principio al mundo: que sea verdadero.

Para esta empresa la filosofía hegeliana no estaría preparada hasta que no se tornara en Crítica de la sociedad burguesa y se viera así, convenientemente, instalada en lo real. Esta Crítica se sostenía significativamente en que, en la sociedad civil, las relaciones naturales habían quedado suprimidas, convirtiéndose en entidades muertas, al ser abstraídas de su propia esencia por las formaciones económicas que, específicamente, engendrara el capitalismo en su tal vez inevitable tránsito histórico.

La economía bajo el capitalismo es un orden objetual de relaciones que circundan completamente al ser, que fracturan el orden de sus relaciones naturales, y de hecho lo convierten en un objeto más del sistema. Dicho sistema, tuvo su origen en la existencia natural, por tanto, la lógica que gobierna primariamente a la economía, es expresión del comportamiento y necesidades de la naturaleza. Hegel hablaba de la socioeconomía como de un segundo universo construido por el hombre desde el concepto, lo cual podría conducir a que fuera filosóficamente comprendida como la manifestación de los problemas que exterioriza la condición humana y revela la estructura interna de su ser.

Aunque la reflexión marxista sobre el Trabajo es la que nos descubre toda la inmanencia de esta relación crítica que sostiene el ser con la economía, ya que los conceptos de cosificación y alienación, dejan de ser aquí entidades abstractas, para reaparecer como el resultado histórico de una profunda incisión acontecida en las instancias inmediatas de la vida. Para Hegel, la cosificación era una postulación de la consciencia que piensa al objeto como radicalmente separado de sí, que afecta la estructura del ser y lo escinde, arrojándolo a la lógica implacable del trasiego y el devenir. Para Marx, la idea, previamente inmaterial de la cosificación, se ha naturalizado, haciéndose afín al mundo:

El concepto de la alienación se origina en Marx con la expropiación al obrero del producto de su trabajo, la conversión del propio productor en mercancía, y el enmascaramiento del verdadero valor del producto por las leyes del mercado. Existe, de esta manera, una “ley de desproporcionalidad” que rige globalmente la maquinaria del trabajo abstracto bajo el capitalismo: El aumento progresivo de la producción, y la consecuente caída de los precios del mercado, devalúa, en progresión inversa, la labor obrera. Por ello, la recomposición de la identidad original entre el producto y lo producido –la superación de la falsa oposición entre Capital y Trabajo– señala, tanto hacia la reunificación de la consciencia previamente escindida –Hegel–, como a la superación de una concreta situación económica social. Por ello, si en Hegel la alienación del ser finiquita con la reapropiación abstracta del objeto por el sujeto, en Marx se consuma, en la práctica, con la socialización de la riqueza creada.

El comienzo del estudio de las razones históricas de esa deformación         fundamental que padece la vida, pertenece prioritariamente a Marx. Llamativamente, los estrechos vínculos existentes entre la consciencia y la naturaleza no han sido nunca eficazmente esclarecidos. La consciencia que comete error obliga a una relación errónea con el mundo, al relacionarse con una realidad que no ha sido    adecuadamente pensada, y al experimentar, en consecuencia, una existencia dramáticamente mediatizada. Las razones, aunque pudiera decirse que son primordialmente objetivas, si no se resuelven también en el plano de la consciencia, no se resuelven.

El desarrollo dialéctico de la historia ha determinado una configuración           intensamente heterogénea de los acontecimientos, y, sobre todo, ha permitido superar el concepto de una evolución histórica uniforme, conduciéndonos a revalorar lo que Martin Heidegger llamara peyorativamente “el mito del progreso”. El progreso del mundo, si es real, se ha efectuado sobre la base de la abstracción sistemática de las formas naturales de la vida y la enorme concentración, en su lugar, del capital abstracto; entre tanto, el papel eminentemente dialógico de las relaciones humanas, en su sentido helenístico, ha desaparecido prácticamente por completo. A la muerte del hombre–público ha sucedido, en todas partes, la proliferación del hombre–mercado. Por lo que, los problemas que detecta la filosofía Crítica inciden sobre una realidad mundialmente alienada, desnaturalizada.

Si quisiéramos rehabilitar al marxismo como filosofía, habría que devolverlo a la previa instancia Crítica donde surgió como pensamiento, a una constante relación con Hegel y el pensamiento filosófico en pleno. Y desde ahí, retornar a  pensar todo su recorrido, como singular método de interpretación de la historia, y en extraordinaria interacción con ella, donde el lado positivo de su expresión teórica,   pudiera todavía arrojar nuevas luces sobre el lado oscuro de la negatividad histórica que, en un momento determinado, sin dudas encarnara. Marx, si fuéramos a comprenderlo desde la raíz filosófica donde inicia su itinerario intelectual, fue críticamente epicúreo, ya que reconocía en el hombre natural y sensible, el inevitable punto de partida del principio de la libertad, que es lo que lo hace sujeto y activo agente del devenir… Y es que hay que regresar a beber de las fuentes        originales del marxismo, que no fueron otras que el humanismo milenario. Para este pensador –es muy necesario recordarlo– la razón fue siempre en el fondo griega, helenística. Él hablaría, frente al Estado prusiano, de recuperar revolucionariamente aquella vieja razón perdida, mientras tenía que vérselas con una realidad social encantada, fetichizada por la Ideología y la Religión, desde las cuales se levantaba una fementida Modernidad que hacía del dinero su nuevo ídolo y su único dios.

Pienso además que cualquier futura reflexión filosófica para ser valedera, debería asumir del marxismo al menos uno de sus principios capitales: hacer de la historia y la socioeconomía, las fuentes fundamentales de estudio. Por lo que, regresar a la raíz hegeliana del pensamiento marxista, se debe hacer con el objeto de retomar la instancia eminentemente filosófica que condujo a la preocupación por los problemas históricos y sociales. Pero sin olvidar que, en el fondo, la filosofía no podrá nunca llegar a ser ciencia si no es violentando, tanto su naturaleza existencial, como su viejo carácter dubitativo. La filosofía contempla al conocimiento como un enemigo al que hay que vencer, como aquello que hay que reordenar, afirmando frente a él su libertad y autonomía; su gracia centrifuga, su finura vespertina, su espejo plateado, su libro de las horas, su gnomo, su sibilina y muy pascaliana verdad. El conocimiento filosófico es también la luz difusa que se percibe por la claraboya que hay en la cámara de la ergástula, donde aún no se ha abjurado de las grandes verdades metafísicas. Un poema profano. Una consolación señalada hace mil años por Boecio. Sócrates en la mañana de su muerte, acompañado por sus jóvenes discípulos, disertando sobre la inmortalidad. El ejercicio intelectual de la  libertad.

Si la filosofía no puede ser ya si no un pálido texto posmarxista, es, igualmente, en su curiosa ubicuidad, un amarillento texto precartesiano. Para Cartesio, dudar era la vía para llegar a la primera certeza: la existencia indubitable del cogito, mientras que el principio de la identidad del ser, quedaba resuelto en el soy en cuanto pienso. Aunque si esa identidad no debe ser puesta en duda, –es de hecho el necesario punto de partida de la filosofía moderna: pienso luego soy; soy luego pienso–, de esa certidumbre nacerán todas las dudas que desata el ser frente a las supuestas certezas, ya que el fin de la filosofía no es la certeza, por el contrario, es el dubito reflexivo que se afinca en el principio de identidad de la       existencia del ser: soy entonces pienso; soy entonces dudaré. Duda jovial y           antimetódica que busca en la amistad filosófica la única recompensa, y que hace del simphatos vehículo de comunión y de diálogo, y que es, además, ese  “danzar sobre el abismo” del que hablaba Nietzsche.

Por otra parte, Marx afirmaba, que el único modo de superar una               contradicción, es haciéndola imposible; o sea, cuando una de las partes en pugna ha sido aniquilada. Pero, ¿debemos seguir entendiendo la relación dialéctica de una manera tan radicalmente antagónica? ¿Acaso no es contradicción en la unidad;  relación que preserva la unidad para hacerla entonces posible como contradicción, como superación y como síntesis?

Probablemente la dialéctica tuviera sus primeros meditadores en la China de Lao-Tsé, y llegó a Occidente de manos de Heráclito de Éfeso (siglo VI a.d.c.), aunque tuvo la tendencia a aparecer por mucho tiempo más como un método de   exposición discursiva, aliada a la retórica, que como una interpretación en particular del mundo. Es con Hegel que se rescata para la Modernidad, el pensamiento dialéctico en su sentido más original, heredado tal vez de antiguos pensadores alejandrinos, neoplatónicos y cristianos. Mas, es en Marx y en Engels, que la dialéctica abandonará el espacio de lo particular teórico, para comenzar a ser investigada como atributo esencial de la experiencia y la realidad. Pero, ¿es         ciertamente posible esta transpolación? O, ¿no estaría lo real determinando otro modo de aparición del fenómeno dialéctico, que iría, de la dialéctica pensada, teorizada, a la dialéctica presentida, experimentada?

¿Cuáles son las bases de las experiencias del ser que lo llevan a habitar en el nudo formidable de una relación dialéctica? ¿Una consciencia que aspira a una conciliación con su ser que actualice su existencia? ¿No sería esa unidad la permanente lucha entre el ser y el deber ser? ¿Entre una postulación teórica de la verdad –localizada en la zona más abstracta de la consciencia–  y la nuda verdad del mundo? Porque el deber ser no ha sido desde Kant otra cosa, que una proyección de la consciencia moral que tiende a desrealizar al ser al subordinarlo a un abstracto desiderátum. Empero, el movimiento vital que anima al pensamiento a su constante actualización, lo conduce a una identificación con su ser, hallado en el presente de la consciencia, ahora entendida como el lugar privilegiado de la         conciliación, y, a la vez, de la contradicción. Pues la esencia que expone el deber ser, si es comprendida en el camino que va de Hegel a Marx, encuentra su objetiva              localización en los ámbitos universales de la realidad de la naturaleza, la historia y la sociedad. Un movimiento feliz que puede ser asumido, como del ser                     conceptualizado por las filosofías, a la experiencia auténticamente intransferible del ser; la vida misma, y que es como un largo retorno a sí, a la re substanciación de la propia existencia.

Según Hegel, la Idea es inmanente al mundo, debido a que en él, encuentra su auténtica esencia, y esto, derribando todo dualismo y toda metafísica, es lo que dispone al filósofo al estudio del mundo en su devenir. Pero ese devenir, añadiría, será siempre el presente de la consciencia. Por lo que, los estudios contemporáneos sobre vida, economía, valores e instituciones, son sólo viables, en la misma medida en que fue posible esta nueva actitud del pensamiento, enderezado hacia un presente altamente problematizado. De esta manera, el descubrimiento hegeliano del presente histórico, cual nueva tierra de promisión de la filosofía, terminó sentando las bases para el establecimiento de la instancia Crítica –…Strauss, Feuerbach, Marx–, al reintroducir de lleno a la consciencia en las esferas cardinales de la historia y la experiencia social. Un camino que en buena parte continúa todavía inédito, que trae consigo un replanteamiento de la doctrina del ser, y que sólo podría ser recorrido mediante la voluntad moral y la razón filosófica, –Fitche.

Y toda experiencia existencial, en cuanto histórica, se sabe obligada a adoptar la forma universal del tiempo, en la que pasado y futuro son las categorías particulares en que esta forma universal es asumida por la consciencia, envuelta en el permanente acontecer de su contradicción. Por los siglos auténticamente cristianos, San Agustín escribía: “Yo no sé lo que es el tiempo pero mi alma sufre porque quiere saberlo”. Hay así, en esta oración del gran pensador, no sólo la   plasmación de una actitud ética –privilegio de la filosofía– en relación a cualquier enigma que proponga el conocimiento, sino también una íntima disposición de espera acrisolada bajo la pálida luz temporal de la existencia. Porque lo que ha    aparecido son las formas nobles del tiempo, incorporando a la vida las nociones de la gracia y el sentido; –la híspida esperanza, la irremisible nostalgia, la valerosa ironía… Mientras que el futuro, en su propia formulación, se nos revela como esa categoría temporal jamás visitada por experiencia alguna, a no ser como arte, bajo las formas gnoseológicas intraducibles de presentimiento y anhelo.

Por lo anterior, es que sigue siendo imprescindible recordar que para Hegel, “el pájaro de Minerva sólo se despierta al anochecer”… cuando todo ha acaecido. Porque para el pensador, anticipar la marcha de la historia no debería ser la obra de la razón, ya que, al carecer el futuro de “lo objetivo pensado”, sería como someter a los hombres a los graves peligros que encierra un “ideal imaginario”. Por lo que esa noche, a la que hace alusión la filosofía, podría ser la noche mágica de las intuiciones maravillosas del ser, donde el pájaro de Minerva escoge emprender vuelo. Lo cual sería como proponer una reflexión que, aunque acrisolada en el pasado, estaría dirigida hacia el presente como lugar primado de elección. Y por otra parte, una fe que mirando hacia el mañana, cual máximo postulado existencial, intuya esa forma que los hombres hallarán. Por consiguiente, es necesario que las dudas no hagan morir en nosotros la fe, pero, sobre todo, que la fe no haga perecer nunca en nosotros al demonio de la reflexión.

Después de hacerle el amor a Lou Salome en los Alpes italianos, “a diez mil pies de altura”, Nietzsche se concibió a sí mismo como “el maestro del eterno retorno, del eterno regreso de lo mismo…” Mas, a veces me pregunto, ¿cuándo será posible el regreso de lo otro, tan asombrosamente inédito como un verso jamás escrito, pero tan consustancial y cercano a lo que somos como ese mismo verso? Lo “otro” que llegaría a nosotros como las aguas cíclicas de un río inagotable, que conservaría en un remoto pasado el secreto de sus fuentes providenciales, del todo correlativas a las grandes exploraciones a las que se aventuran, curvando el flujo del tiempo, la existencia y el conocimiento. Tal vez lo que Heidegger llamara “la mañana del ser” –¿obrera, comunal? ¿brahmánica?–, ¿no sería acaso, esa inédita esencia presentida en el frágil corazón de la existencia, donde el ser se conoce destinado a mostrarnos la arcana patencia de su verdad?

Podríamos de algún modo agregar, lo que Marcel Proust dijera                    reiterativamente sobre el conocimiento, “aquello que conocemos no es nuestro, o no nos pertenece”. Para el artista, no era el conocimiento en sí, sino la creación más original la que nos remite a una absoluta refundación del ser en las esferas siempre concomitantes del pensamiento y la vida. Y si en el fondo último de las cosas, todo es naturaleza y la naturaleza es consciencia, y la palabra es alocución de las motivaciones más íntimas de nuestra existencia, las grandes falencias del texto y de la vida, ¿cómo se justifican? O por el contrario, si el ser, en su gran aventura, personifica la exaltación de la unidad de consciencia y naturaleza, todo, ¿incluso la vida, podría ser considerada sobrenaturaleza?

Por eso es que, aquellos paraísos, infiernos y purgatorios por los que el hombre moderno se ha visto obligado a transitar en su constante agonía y redescubrimiento de sí, son sólo vías para recuperar la cuotas de humanidad perdida y edificar, desde ella, la Calípolis civil. De esta manera, la gestión por la   configuración de una auténtica filosofía del hombre, no tiene porque ser una utopía, puesto que no habita exclusivamente en la palabra, ni encierra tampoco su pensamiento sobre la superficie aplastada de la escritura. Entre tanto, el hombre debe ser entendido como el receptáculo donde se realiza el lenguaje, ya que es en el lenguaje donde se verifica el milagro de su universalidad concreta. Y si bien es cierto que el lenguaje nos captura muchas veces para una condición que nos es ajena, que nos impone el extrañamiento ante nuestra propia esencia del modo más   inflexible y doloroso, –Feuerbach– es también, desde el lenguaje, donde nos es dado comprender los temas de la solidaridad y del reconocimiento, en el otro que nos mira, de nuestra propia humanidad.

Lo demás es accesorio, lo es incluso la filosofía en cuanto escritura, porque lo que vincula y habilita los temas básicos de la felicidad y el mejoramiento humano, es el hombre mismo, su palabra, como atributo esencial de lo que se es, donde se viven como reales las relaciones humanas, en cuanto realidades sensorias, fruitivas…

Si la Antigua Grecia significó siempre para Hegel “el momento luminoso de la historia”, es porque la filosofía tuvo allí ocasión de realizar su más alta misión en el seno de una Ciudad–Estado que agrupaba a hombres emancipados. La carencia moderna de una comunidad de hombres libres –donde se verifique, de hombre a hombre, el diálogo filosófico– lesiona de raíz a la filosofía. Por lo que, el menester del hombre que practica la filosofía, es transitar de lo otro a sí mismo, y de ahí a su misión personal y la desdicha. Como Proust, el artista de nuestro tiempo se encuentra llamado a integrar los fragmentos dispersos de su vida, para desde ellos acceder a su verdad –la cual ya no puede ser otra que su obra–, y además como Proust, el artista debe aprender, que el mito es el lado perennemente postergado de su condición, la vehemente rememoración que un día refulgió sobre la arena: El unicornio invicto de la pureza, la sensibilidad y la inteligencia.
http://www.destiempos.com enero-febrero 011

Este texto es considerado por su autor como uno de sus mejores trabajos y nos lo ha enviado personalmente para su publicación en Cuba Nuestra

21
Mar
12

¿Hacia el final de la democracia?

foto

Atenas (Attica) cuna de la democracia: Atenas. Templo de Zeus Olimpico.

FotoL Gisleno
Por Germán Gorraíz López

Como explica el escritor Samuel Huntington en su libro The Third Wave, el mundo ha pasado por tres olas de desestabilización y democratización. Una ola de democratización es un conjunto de transiciones de un régimen no democrático a otro democrático, que ocurren en determinado período de tiempo y superan a las transiciones en dirección opuesta durante ese período y también implica la liberalización o la democratización parcial de sistemas políticos. En el mundo moderno se habrían producido tres olas de democratización y cada una de ellas ha afectado a un número escaso de países y durante su transcurso algunos regímenes de transición fueron en una dirección no democrática; pero no todas las transiciones hacia la democracia ocurren durante las olas democráticas.

Tercera ola de democratización (1973- 1990) En su análisis de la “tercera ola” mundial de las transiciones a la democracia, (iniciada en 1974 con la Revolución de los Claveles en Portugal), Samuel Huntington observó que las posibilidades de democratización aumentaron cuando estos países salieron de la pobreza y alcanzaron un nivel intermedio de desarrollo socioeconómico, momento en el cual ingresaron en una “zona de transición política”.

Las dos primeras olas de democratización fueron seguidas por una ola inversa, con países como Brasil; España, Portugal, Grecia, Granada, Brasil y Panamá que hicieron una posterior transición hacia la democracia y que fue completado en la Década de los 90 con la democratización de los países de la extinta URSS y Sudáfrica.

Lo más importante de esta ola es que fue un momento universal (en 15 años la ola se trasladó por Europa del Sur, saltó a Latinoamérica, se trasladó a Asia y diezmó las dictaduras del bloque soviético.) Así, en 1974, ocho de los 10 países sudamericanos tenias gobiernos no democráticos, en 1990, 9 tenían gobiernos democráticamente electos y según Freedom House, el 32% de la población mundial vivía en países libres y en 1990, cerca del 39%, disminuyendo por primera vez la cantidad absoluta de estados autoritarios.

Nueva ola desestabilizadora mundial (2009-2019) Sin embargo, las últimas elecciones democráticas del último quinquenio han estado marcadas por acusaciones inequívocas de fraude electoral (Irán y Afganistán), aislamiento internacional de los gobiernos democráticamente elegidos (Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Franja de Gaza); pseudo-elecciones para intentar edulcorar “golpes de mano blandos” (Honduras) y aceptación por la comunidad internacional de sistemas políticos devenidos en meros gobiernos autocráticos (Bielorrusia, Georgia y Rusia).

De todo ello, se deduce que estaríamos en vísperas de la irrupción en el escenario geopolítico de la nueva ola desestabilizadora mundial originada por el ocaso de la economía global; la pérdida de credibilidad democrática de incontables gobiernos de países del Tercer Mundo; el declive de EEUU como primera potencia mundial y la irrupción de nuevos actores en el marco geopolítico mundial como China, Rusia, India y Brasil y que tendrían a Honduras, Paraguay, Grecia, Turquía, Egipto , Afganistán y Paquistán como paradigmas de los llamados “golpes virtuales o postmodernos“ que protagonizarán la próxima década en el nuevo escenario geopolítico mundial.

Europa El mandato de la actual Eurocámara de tinte claramente conservadora estará condicionado por el severo impacto de la crisis económica global, dibujándose un nuevo escenario a cinco años en el que podríamos asistir al inicio de la desmembración de la actual Unión Europea. En el supuesto de vencer Sarkozy en las próximas elecciones Presidenciales y legislativas del 2012 y de superar su evidente falta de empatía con Angela Merkel, podríamos asistir en el horizonte del 2.014 al inicio de la desmembración de la actual Unión Europea .

La actual UE sería sustituida por una constelación de países satélites dentro de la órbita de la alianza franco-germana (la llamada Europa de los Doce), debido a las exigencias del BCE de cumplir con el límite marcado para el Déficit Público del 3% para el 2013, (empresa harto complicada para países como Portugal, Hungría, Chipre,Grecia, España e Irlanda con tasas muy superiores a la media de la eurozona (4%) y que superan con holgura el primitivo listón fijado por el BCE, (3%), por lo que corren el riesgo de ser excluidos de la eurozona en el 2.014.

En el caso de Grecia, asistiríamos a escenarios de devaluación de su moneda (dracma griego); alta inflación, galopante tasa de paro y deuda desbocada, radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase, (Confederación General Griega del Trabajo GSEE) la ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de conflictividad laboral, el auge del Partido Comunista Griego (KKE) y la aparición mediática de los grupos antiglobalización que utilizando tácticas de guerrilla urbana pondrán en jaque a las fuerzas de seguridad .

Ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE, no sería descartable en el horizonte del 2015 la reedición del golpe de los Coroneles (1967), (que sería un episodio local dentro de un nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia ) y que contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para fagocitar países europeos.

Turquía La ilegalización por el Tribunal Constitucional de Turquía del pro kurdo Partido de la Sociedad Democrática (DTP), ha roto el clima de acercamiento propiciado por Ankara para poner fin al conflicto kurdo y podría ser el desencadenante de una nueva espiral de violencia, lo que aunado con un agravamiento de la crisis económica asistiríamos a escenarios de alta inflación, galopante tasa de paro y deuda desbocada y la radicalización y auge del TKP (Partido Comunista de Turquía).

Ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE (al posponer “sine die” su inclusión como Miembro de pleno de derecho ), y con los antecedentes del polémico caso Ergenekon, en el que numerosas personas -incluyendo funcionarios y miembros del ejército- están acusados y siendo juzgados por planear varios asesinatos y atentados selectivos con el objetivo de instigar un golpe de estado contra el gobierno del AKP , es previsible que el ejército protagonice un nuevo golpe “virtual” o “posmoderno”,que acabaría con el mandato del Primer Ministro Erdogan, (rememorando el ‘golpe blando’ de 1997, cuando los generales arrebataron el poder al Gobierno del presidente Necmettin Erbakanpor, quien lideraba una coalición Islamista) y surgiendo posteriormente un sistema político fracturado que producirá una serie de coaliciones de gobierno inestables en el parlamento turco.

¿Retorno a escenarios de Guerra Fría EEUU-Rusia?:En septiembre de 2009 el presidente Obama ( siguiendo la recomendación del secretario de Defensa y de la Junta de Jefes de Estado) , aprobaba la implementación del nuevo sistema europeo de defensa antimisiles,( European Phased Adaptative Approach (EPAA), que en realidad se trata de un escudo antimisil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio común (a base de datos transmitidos por todos los radares y sistemas de reconocimiento optoelectrónico), por lo que el nuevo Presidente ruso Vladímir Putin, advirtió a EEUU “que el despliegue del sistema estadounidense de defensa antimisiles (DAM) en Europa podría complicar las relaciones entre Moscú y Washington” según comunicó a RiaNovosti Alexander Rahr, director del Centro Berthold Beinz del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores.

Recordemos que desde el principio de su mandato Presidencial en el 2000, la obsesión de Putin ha sido la renovación de sus obsoletos arsenales armamentísticos con el reto de lograr en el 2020 la equiparación de su potencial militar con el de EEUU, para lo que cuenta con una dotación presupuestaria anual del 20 % del PIB aprovechando los sucesivos superávits conseguidos gracias a los espectaculares aumentos del precio del crudo que pasaron de 10 $ en 1.998 a los más de 100 $ del 2008) y que destinará 880 mil millones de rublos (unos 29 mil millones de dólares) para la defensa en 2012, lo que representa un aumento de 1,5 veces respecto a 2010 que comprende el contrato entre el Mindef y la empresa Astilleros Unidos Sevmarch, para la construcción de siete submarinos nucleares de cuarta generación Borei y Yasen, (destinados a portar los novísimos cohetes balísticos intercontinentales de ojivas nucleares múltiples Bulavá y que serán la espina dorsal de la estrategia nuclear rusa para la próxima década).

¿Hacia la crisis de los Misiles?: El politólogo Vladímir Abrámov en un artículo publicado en Nezavisimaya Gazeta expresa que la provincia de Kaliningrado vuelve a desempeñar el papel de “pistola en la sien de Europa” como hace dos décadas. Así, Rusia habría ya culminado el despliegue de misiles sobre plataforma móvil Iskander-M en Kaliningrado (enclave ruso situado entre Polonia y Lituania) y el despliegue de tres regimientos en Kozlesk encargados del manejo de los mismos), como respuesta al escudo antimisil que EEUU y la OTAN planean desplegar cerca de sus fronteras y que según Ria Novosti, “hacia 2020 será capaz de controlar la parte europea de su territorio hasta la cordillera de los Urales”.

Europa del Este El resto de países no integrados en dicha órbita (Países del Centro y Este de Europa, integrantes de la llamada Europa emergente), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro.

Por ello, se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas, reducir masivamente su crecimiento, a aumentar espectacularmente su Deuda externa y padecerán alarmantes problemas de liquidez (con agujeros financieros estimados en 90.000 millones de euros para el 2012) y retornar retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores tras descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea (UE) y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa.

Igualmente, deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético, la amenaza nuclear disuasoria, la intervención militar quirúrgica y la desestabilización de gobiernos vecinos “non gratos” irá fagocitando a la mayoría de estos países (Letonia, Estonia, Lituania, Georgia, Bielorrusia, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán y Ucrania) abandonados a su suerte por la Unión Europea en aras de asegurarse el abastecimiento energético de gas y petróleo rusos.

Iberoamérica :La renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a Cuba (edulcorada con medidas cosméticas como la relajación de las comunicaciones y el aumento del envío de remesas a la isla así como el posible inicio de una ronda de conversaciones sobre temas de inmigración), podría suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 35.000 millones de $ .

Caso de no superarse el anacrónico embargo de EEU a Cuba, podríamos asistir a la firma de un nuevo tratado de colaboración militar de Cuba con la Rusia (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1.960 en Moscú entre Raúl Castro Y Jruschov). que incluiría la instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington y la instalación de bases dotadas con misiles Iskander y con aviones estratégicos con armas nucleares ( los temibles TU-160 conocidos en Occidente como BlackJak) y podría concluir con la firma de un nuevo Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa (FACE) , reviviendo la Crisis de los Misiles de Cuba y la posterior firma con Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962).

Por otra parte, según el diario La Nación, el gobierno argentino aceptaría la reanudación de ejercicios militares conjuntos con EE.UU y otros países en territorio argentino coordinados por EEUU,( lo que de facto significaría la ruptura de la nueva doctrina militar diseñada para la región por los gobiernos que suscribieron la UNASUR) , con lo que cobraría fuerza la hipótesis de que el objetivo de dicha entrevista sería reconducir los pasos del Gobierno argentino para su ingreso en el Acuerdo del Pacífico, siguiendo la teoría kentiana del garrote y la zanahoria.

Se trataría por tanto, de una refinado proyecto de ingeniería geopolítica cuyo finalidad última sería dinamitar el proyecto integracionista representado por la UNASUR e intensificar la política de aislamiento de los gobiernos progresista-populista de la región, (en especial del Gobierno populista-progresista de Chávez). Así, EEUU podría estrechar lazos comerciales y militares con el presidente dominicano, Leonel Fernández Reyna ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender el país dominicano de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético.

Por otra parte, en el 2012 se celebrarán elecciones presidenciales en Venezuela , por lo que descartada la intervención militar exterior , asistiremos a una sistemática e intensa campaña desestabilizadora que incluirá el desabastecimiento selectivos de artículos de primera necesidad , la amplificación en los medios de la creciente inseguridad ciudadana y de la fragilidad de la salud de Chávez y con la inestimable ayuda logística de Colombia (convertida en el portaaviones continental de EEUU) podrían llegar a desestabilizar el régimen de Chávez, no siendo descartable la gestación de una trama endógena que intentara un golpe de mano contra el mandatario venezolano teniendo como brazo ejecutor a unidades de élite de la Armada venezolana ( UOPE) .

El rol emergente de Brasil:Rusia y Brasil forman parte de los llamados países BRIC (se emplea la sigla BRIC para referirse conjuntamente a Brasil, Rusia, India y China), y aunque se descarta que dichos países forman una alianza política como la UE o la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), dichos países tienen el potencial de formar un bloque económico con un estatus mayor que del actual G-8 (se estima que en el horizonte del 2050 tendrán más del 40% de la población mundial y un PIB combinado de 34.951 Billones de $) .

El objetivo ruso sería duplicar la facturación de los intercambios comerciales ruso-brasileños (12.000 millones de $ al año),tras lo que subyacería la firme decisión de Putin de neutralizar la influencia de EEUU en el cono sur americano y evitar la posible asunción por Brasil del papel de “gendarme de los neoliberales” en Sudamérica, pues Brasil juega un rol fundamental en el nuevo tablero geopolítico diseñado por EEUU para América Latina , pues le considera como un potencialaliado en la escena global al que podría apoyar para su ingreso en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro permanente con el consiguiente aumento del peso específico de Brasil en la Geopolítica Mundial , por lo que de no ser sensible el Gobierno de Dilma Rousseff a las tesis de EEUU, no sería descartable el retorno a la política del Big Stick o “Gran Garrote”, (cuya autoría cabe atribuir al presidente de Estados Unidos Theodoro Roosevelt ), sistema que desde principios del siglo XX ha regido la política hegemónica de Estados Unidos sobre América Latina, siguiendo la Doctrina Monroe , “América para los Americanos”.

Ello, unido a la agudización de la crisis económica dará lugar a frecuentes estallidos de conflictividad social y a la expansión de ideologías izquierdistas en todo Latinoamérica , posterior regresión de las libertades democráticas e inevitable regreso a escenarios ya superados de guerrillas revolucionarias (Perú, Nicaragua, Colombia , Paraguay, Uruguay y Bolivia) y dictaduras militares, (teniendo a Honduras como paradigmas de los llamados golpes virtuales o postmodernos) .

Por último, en Panamá, no sería descartable una reafirmación del sentimiento soberanista panameño sobre el canal, por lo que podríamos asistir a la reedición de la Crisis de Panamá de 1.964 con el envío de tropas estadounidenses que asegurarían el control del canal, recuperando de paso la soberanía del mismo traspasada a Panamá en 1.979.

Oriente Próximo :Un nuevo e inquietante elemento aparece en el horizonte que podría desequilibrar el frágil equilibrio geopolítico de la zona y sería el regreso de la Doctrina Brézhnev (también llamada doctrina de la soberanía limitada), doctrina que instauró que Rusia tiene derecho a intervenir (incluso militarmente) en asuntos internos de los países de su área de influencia y en los escenarios árabes y africanos, su acción se orientará a la ayuda de los grupos islamistas y su apoyo a los regímenes nacionalistas en su lucha contra la presencia occidental en el continente africano, basada en el pathos anticolonial, en los proyectos de cooperación económica y en la creciente cooperación militar.

Su acción se orientará a la ayuda de los grupos islamistas y su apoyo a los regímenes nacionalistas en su lucha contra la presencia occidental en el continente africano, basada en el pathos anticolonial, en los proyectos de cooperación económica y en la creciente cooperación militar (política que tuvo un especial éxito durante el mandato de Jruschov siendo Egipto el principal socio de la URSS en la región y su Presidente Nasser condecorado con la Estrella de Héroe de la Unión Soviética ), por lo que no sería descartable un estrechamiento de relaciones ruso-egipcias que convertirían a Egipto en el portaaviones continental de Rusia lo que aunado con la extensión de su área de influencia al resto de países árabes que circundan a Israel ( Siria, Líbano, Palestina y Jordania) podría germinar la semilla de un nuevo movimiento panislamista y reeditar en el próximo quinquenio la Guerra de los Seis Días.

Caso de consumarse el enfrentamiento bélico y una nueva victoria militar israelí, asistiríamos a la anexión de la Franja de Gaza, del Sur del Líbano y del Sinaí, quedando Israel parapetado en un escudo protector completado con la culminación del Muro de Cisjordania (que incluiría aproximadamente el 10% del territorio de Cisjordania, incluida Jerusalén Este) y el control de los Altos del Golán, contando Israel con EEUU y su fuerza nuclear disuasoria como únicos aliados, quedando el pueblo palestino condenado a la Diáspora y al ostracismo político internacional.

Irán: Irán ha adquirido una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Iraq, (fruto de la miopía política de la Administración Busch obsesionada con el Eje del Mal ) al elimirar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein con el subisiguiente vacío de poder en la zona y caso de lograrse un acuerdo diplomático con EEUU antes de Julio de 2012, se evitaría el ataque preventivo preparado por el Pentágono contras las suspuestas instalaciones nucleares iraníes.

Dicho acuerdo permitiría un mejor control del stock de uranio enriquecido de Irán,( fuente de inquietud entre los occidentales e Israel, que temen que Teherán lo pueda emplear para fabricar armas atómicas , acusaciones que Irán ha desmentido siempre categóricamente) y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, tras lograr que se reconozca su lugar en el concierto regional recuperando el papel de “gendarme del Golfo “ que los estadounidenses confiaron al Sha de Persia e incrementando la cooperación con EEUU relativa a la seguridad en Iraq y Afganistán .

Irak: Tras la retirada de tropas de EEUU, se inicia un complejo proceso de reparto de las áreas de influencia entre Turquía, Siria, Arabia Saudí e Irán hasta desembocar en un Gobierno de Coalición integrado por representantes kurdos, suníes y chiítas que derivará finalmente en la aparición de un radical movimiento panislamista que utilizará el arma del petróleo para estrangular las economías occidentales.

Notable incremento de tropas de EEUU en Afganistán, debido a la ampliación del área de influencia talibán: El Pentágono baraja trasladar 50.000 soldados más a Afganistán en el verano del 2012, lo que augura la segura intensificación del conflicto afgano , pues según señala un informe del Consejo Internacional de Seguridad y Desarrollo (ICOS), la insurgencia talibán habría conseguido una presencia permanente en el 72% del territorio de Afganistán, (lo que representa un aumento del 18% con respecto a noviembre de 2007) y se acercarían a la capital Kabul, habiendo establecido los talibanes una especie de gobierno «de facto» en algunas ciudades y pueblos afganos .

Además, la CIA contaría con informes confidenciales que confirmarían el inicio de la ayuda militar rusa (asesores militares, logística e información de los satélites- espías) a las milicias talibanes de Afganistán en su lucha contra las fuerzas de la NATO allí desplegadas, con el objetivo de alargar el conflicto y aliado con la falta de liquidez monetaria de los aliados europeos lograr su gradual retirada de Afganistán y dejar en soledad a EEUU, lo que podría derivar en una peligrosa “vietnamización” del conflicto e implicaría crecientes dificultades para conseguir la aprobación de los Presupuestos en el Congreso.

El actual presidente de Afganistán Hamid Karzai, sería acusado por EEUU de tibieza en la lucha contra los talibanes, existiendo informes de la CIA que podrían involucrarle en la gestación de un Gobierno de Coalición afgano entre los pastunes y talibanes y que implicarían la salida de las tropas de EEUU, por lo que no sería descartable la creación de un ambiente propicio al golpe de Estado y el posterior derrocamiento y asesinato de Karzai, reviviendo uno de los aspectos más oscuros de la política exterior de Kennedy (el derrocamiento y asesinato del presidente survietnamita Diem (1963)y el posterior incremento de su apoyo militar a Vietnam, acelerando la escalada que llevaría a los Estados Unidos a un callejón sin salida.

Penúltimo Golpe de Estado en Pakistán A pesar de los intermitentes períodos democráticos, Pakistán posee una larga historia de dictaduras militares, siendo el general Musharraf el penúltimo representante (1999-2008). de esta endémica casta militar paquistaní siempre supeditada a los dictados de la Administración USA, siendo sustituido en las Elecciones Presidenciales del 2008 por Zardari, viudo de Benazir Nhuto.

Sin embargo, las acusaciones de corrupción, chantaje e inducción al asesinato por lo que cumplió condena unido a las acusaciones de tibieza en la lucha contra Al Qaeda para lograr desbaratar “las redes terroristas en Pakistán y para degradar cualquier habilidad que tengan para planear y lanzar ataques terroristas internacionales” y el escaso entusiasmo de Zardari por “fortalecer las capacidades de contrainsurgencia de Islamabad”, hacen predecir un incierto futuro para él, no siendo descartable un golpe de Estado auspiciado por la CIA.

¿Ocaso del dragón chino? : China sería propietaria de 585.000 millones US$ en bonos del Tesoro Público de EE.UU. e invierte en dólares para limitar la subida de su propia moneda, (pues un incremento acelerado de la misma, haría a la industria china menos competitiva), lo que le convierte en el mayor acreedor de EE.UU. y le hace totalmente dòlardependiente, por lo que ambas economías se retroalimentan, al conjugar la exuberante liquidez china (las reservas de divisas de China alcanzaron los 2 billones 400 mil millones de dólares a fines de 2009, representando más del 30 por ciento de la totalidad del mundo), con la desorbitante Deuda Externa de EE.UU. (rozando los 14 Billones de dólares).

La demanda de petróleo de China no ha dejado de crecer vertiginosamente llegando en la actualidad a unos 8.200 mb/d (9,72%) frenta a una producción de 3.860 mb/d, lo que representa un 50% del total del incremento mundial de consumo petrolero para este año y convertiría a China en el segundo consumidor mundial , pero el estancamiento del precio del crudo en el bienio 2008-2010 (a pesar de los sucesivos recortes de producción por parte de la OPEP) debido a la severa contracción de la demanda mundial y a la huida de los brokers especulativos ,ha imposibilitado a los países productores conseguir precios competitivos (rondando los 90 $) que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones, por lo que no sería descartable un posible Estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.015, coincidienco con la recuperación económica de EEUU y la UE.

Ello originará presumiblemente una psicosis de desabastecimiento y el incremento espectacular del precio del crudo ( 150 $) que tendrá su reflejo en un salvaje encarecimiento de los fletes de transporte y de los fertilizantes agrícolas, lo que aunado con la aplicación de restricciones a la exportación de los principales productores mundiales para asegurar su autoabastecimiento terminará por producir el desabastecimiento de los mercados mundiales, el incremento de los precios hasta niveles estratosféricos y la consecuente crisis alimentaria mundial que afectaría especialmente a China.

Asimismo, la Desertización de amplias zonas industriales originará éxodos masivos de población , obligando a vivir una gran parte de la población china por debajo del umbral de la pobreza , siendo igualmente previsibles epidemias y episodios de hambruna, un notable incremento de la inestabilidad social y un severo retroceso de las clases medias y de las incipientes libertades democráticas, no siendo descartable la reedición de la Larga Marcha de Mao.

África En África, asistiremos a la Aparición de un movimiento panislamista que abarcará todos los países árabes de la fachada mediterránea y Cuerno de África y que utilizará el arma del petróleo y gas natural para estrangular las economías occidentales y financiar el acoso terrorista al infiel.

Además, asistiremos a la concatenación de desastres y hambrunas en el África Subsahariana, pues la inevitable contracción de la demanda de materias primas debido a la severa crisis económica global aunado con el salvaje encarecimiento del petróleo, conllevará el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas.

Todo ello, unido al avance inexorable de los desiertos e inusuales desastres naturales originará éxodos masivos de población, alternándose repetidas hambrunas con virulentas epidemias que asolarán buena parte del África negra y aunado con los continuación de los endémicos conflictos tribales y rutinarios golpes de Estado, favorecerán la actual política de esquilmación de los recursos naturales del subcontinente subsahariano por parte de EEUU, UE, Rusia y China (especialmente uranio, platino, cobalto, manganeso, oro y diamantes además del mediático coltán, especie de piedra filosofal para el desarrollo de las tecnologías del futuro como la telefonía móvil, ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, implantes médicos, industria aeroespacial y levitación magnética.

17
Mar
12

LA TOLERANCIA

 

 

Para vivir en armonía, es necesario ser indulgente y tolerante, pues no debemos esperar que otra persona actúe igual que uno, ya que todos los seres humanos tienen su propia manera de pensar y por lo tanto, es normal que vean las cosas de forma diferente, lo cual debemos respetar.

No podemos esperar que si somos católicos, todos lo sean, o si somos demócratas o republicanos, pensar que somos los únicos que tenemos la razón o que porque somos de determinado país, eso nos hace mejores que otros seres humanos.

La tolerancia no es sumisión, es comprensión, amor y respeto hacia nuestros semejantes.

Así como recibimos de buen grado los elogios, también debemos aceptar las críticas, mientras éstas no sean mal intencionadas y, por ende, con el propósito de causarnos daño.

Si pensamos que la tolerancia es sinónimo de falta de amor propio, nos convertiremos a individuos rencorosos y agresivos. Si respondemos ojo por ojo, lo único que conseguiremos será vivir en un mundo de ciegos.

La tolerancia, lógicamente, tiene un límite, ya que no se debe soportar lo insoportable. No sería justo ni es ético.

Está bien defender con razones lo que consideramos justo, pero no está bien pretender imponer nuestros criterios a quienes piensen diferente.

El fanático, por regla general, es testarudo y no razona, por consiguiente, si no estamos de acuerdo con sus pensamientos, la mejor opción es ignorarlo, ya que jamás se llegará con él a acuerdo alguno.

Para vivir en armonía, es menester ser tolerante y beber de la fuente de la sencillez que hará ver nuestras limitaciones y nos otorgará el discernimiento que nos dará la inspiración para obrar con corrección.

Los hombres, dijo Séneca, deben estimarse como hermanos y conciudadanos, porque “el hombre debe ser cosa sagrada para el hombre”.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

11
Mar
12

CRISIS DEL CAPITALISMO GLOBAL Y FIN DEL MARXISMO

foto

Karl Marx de cristal hecho por Mark Sexton. Foto: Pryere

Gerardo Alcántara, Doctor de la Universidad de Buenos Aires, Área Ciencias SocialesLes, nos hace llegar en versión digital su libro CRISIS DEL CAPITALISMO GLOBAL Y FIN DEL MARXISMO, publicado por La Editorial San Marcos, en marzo de 2009 como respuesta a la hipótesis de que la solución a la crisis capitalista global que se oficializó la segunda mitad de 2008 estaría en EL CAPITAL

foto

El Capital. Foto:Galería de Jaume d’Urgell ∴

Usted puede bajar esta obra pinchando a continuación: CRISIS CAPITALISTA GLOBAL Y FIN DEL MARXISMO

10
Mar
12

SOBRE UN CAPITALISMO QUE AUN TEME PRESENTARSE A SÍ MISMO

foto

Capitalismo del siglo XXI ¿Socialismo? Yo te aviso, el venezolano es consumista y capitalista.
Foto y pie: Luis M. Gallardo D

————————————————

58º Mensaje histórico.

Conferencia de clausura pronunciada en la Universidad metropolitana.

Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri.

Simposio “La inserción económica internacional.

En una nueva visión compartida de país”.

Caracas, 6- 7 de marzo de 2012

Germán Carrera Damas

Escuela de Historia

Facultad de Humanidades y Educación

Universidad Central de Venezuela

Ilustre Rector de la Universidad Metropolitana

Señor Director del Centro de Estudios Latinoamericanos

Arturo Uslar Pietri

Señores y señoras

Me siento obligado a justificar el enfoque al que intentaré que correspondan mis palabras. Se  ha sugerido que el mensaje fundamental de esta Conferencia sea el de promover el consenso para romper con el rentismo petrolero y lograr la inserción del país en la economía global. Para este fin me permitiré hacer algunas consideraciones generales.

En primer lugar, dejaré de lado, -no porque carezca de virtualidad-, el juicio sobre el denominado  rentismo petrolero emitido por un estudioso autodidacta de la economía política,  quien se mostró poseedor de ese saber en un grado que denota, a juzgar por el uso que de ese saber hizo, al cual seguía creyéndolo un aspirante a ciencia social. Afirmó Rómulo Betancourt que, en el caso del que hoy dicen que es nuestro petróleo, no había aprovechamiento de renta sino dilapidación de un capital que, como todo capital, no resultaría ser inagotable.

En segundo lugar, advierto que centraré mi atención en la parte del mensaje que, según lo programado, desea transmitir este simposio; mensaje que obedece al propósito de lograr la inserción del país en la economía global.

Convengo en que ése es el objetivo históricamente planteado a una sociedad que se quiere democrática, participativa y soberana; pero añado la consideración de que debe preocuparnos, y hasta alarmarnos, el que siga siendo ése un objetivo cuyo alcance requiera indagar sobre los caminos a seguir para alcanzarlo. En lo personal, me preocupa el hecho de que de esa búsqueda de tal camino pueda desprenderse la creencia de que se trata de abrir ese camino. Y me preocupa porque de ser así podría restársele legitimidad histórica a esa búsqueda, por hacerla depender de una suerte de innovación. La posibilidad de que se instaura semejante creencia me obliga a ofrecer una inmediata explicación de la legitimidad histórica de esa búsqueda. Ésta se basará en tres comprobaciones:

La primera comprobación consiste en que, vista históricamente, la economía venezolana luce, a comienzos del siglo XXI, como una mezcla de estadios históricos que abarcan desde una suerte de tardío paleolítico superior, todavía representado por el conuco, hasta los inicios de la Segunda Revolución Industrial, representada por la transición desde la manufactura desarrollada hacia la actualmente casi liquidada gran industria, pretendida desde inicios de la década de 1940 como patrón predominante. Esto sea dicho porque en el área petrolera avanzamos considerablemente, por obra de la notable demostración de espíritu empresarial dada en los dos sectores de la economía. En el privado, por varias empresas modernas probadamente exitosas; y en el estatal, por la proeza gerencial que significaron la nacionalización eficiente del petróleo y sus aportes investigativos y técnicos; al igual que la no menos trascendental proeza representada por la construcción del sistema hidroeléctrico del río Caroní y  la puesta en marcha de la industria pesada en Guayana. Es fundada la convicción de que se abría de esta manera la vía hacia el desarrollo capitalista moderno de nuestra economía, gracias a la dedicación y el esfuerzo de los empresarios, privados y estatales, y de los trabajadores de todos los niveles, estimulados por la República liberal democrática, instaurada en 1945-1948.

Al referirme a los estadios históricos presentes en le economía venezolana, utilizo el término mezcla en el sentido que le asigna la ciencia química. Subrayo la escasa integración de los elementos que podrían transformar la mezcla en una combinación, dado lo reciente del inicio de la formación del mercado nacional, que creo que no pasa de un poco más de cuatro décadas. Mercado nacional que se halla hoy en franco retroceso, al ser substituido, en gran parte, por la denominada economía de puertos y una suerte de parasistema antieconómico de distribución, enmarcado en un racionamiento apenas encubierto.

La segunda comprobación consiste en que lograr la inserción del país en la economía global; bautizada así  hoy la que ya tendía a formarse entre las economías más desarrolladas desde los comienzos del siglo XIX, fue propósito expreso de los Congresos de la naciente República de Colombia, cuando formularon políticas  dirigidas a estimular y fomentar la afluencia de capital y brazos, procedentes de esas economías; para de esa manera romper el estancamiento de la economía colonial generada bajo la tutela de nuestra hasta no hacía mucho reverenciada Corona.

La tercera comprobación consiste en subrayar la necesidad de reajustar la conciencia histórica del venezolano, asumiendo el hecho de que aquellos, que fueron los primeros congresos efectivos de Venezuela, -es decir los de la República de Colombia, alias Gran Colombia-, actuaron convencidos de que la superación del status de sociedad colonial sólo sería posible mediante el desarrollo capitalista moderno de la primaria economía agropecuaria y minero-extractiva por esa sociedad generada.

*     *     *     *

Sentadas estas consideraciones generales, creo razonable proceder a desagregarlas, con el fin de reforzar su fundamento. Para estos efectos valdría puntualizar los rasgos sobresalientes de las etapas observables en el seguimiento de la directriz global formulada por los congresos de la República de Colombia en el lapso 1821 a 1827,  o sea desde su momento inicial hasta el que hoy vivimos. Lo haré solicitando de este digno auditorio una contribución nada pequeña, ni nada fácil de conceder: consistirá en acompañar a este historiador, quien se honra dirigiéndoles la palabra, a navegar, como dicen los magos de la información electrónica, por el tiempo histórico en el cual nos hallamos inmersos los venezolanos.

La primera etapa de nuestra evolución histórica en estas materias consistió en una doble toma de conciencia, por los mencionados legisladores, del alcance que podía tener la expresa abolición de la monarquía y de los requerimientos para el perdurable establecimiento de la República. La primera toma de conciencia fue la de que la República que edificaban habría de ser moderna y liberal, en correspondencia con el criterio sentado en el Decreto de 23 de junio de 1823, en el cual se lee: ….”la nación Colombiana, libre por sus leyes e independiente por medio de sus armas”…. Bien leído, esto significaba que el objetivo esencial era la Libertad, y también que la Libertad no era resultado de las armas, -como hoy lo afirma perversamente el militarismo, por fin imperante-, sino de la seguridad jurídica, -como hoy se ha vuelto irrisorio por obra de quienes habrían de ser guardianes de la Ley-.

Pero, ¿cómo edificar una República moderna liberal basada en una sociedad esencialmente monárquico-colonial, sustentada por una economía ajena a la modernidad liberal? Es decir, una economía agropecuaria, basada en muy alto porcentaje en el trabajo no libre, fuese esclavo, fuese servil; fundada en la propiedad excluyente de la tierra económicamente rentable y en la virtual y explicable ausencia del espíritu empresarial moderno. Esta ausencia marcaba una economía atrasada y señorial, de hacienda y hato, doliente de una insuperable escasez de capital, cuando ya el espíritu empresarial capitalista moderno despuntaba en la más desarrollada economía de plantación caribeña insular. En suma, una economía en la cual la propiedad, en todas sus expresiones, había sido atropellada por el poder militar; y en  la cual la rudimentaria artesanía, desmantelada en aras de la guerra, era incapaz de competir con la producción procedente de las economías desarrolladas al calor del capitalismo moderno.

En medio de este cuadro de carencias y dificultades, los legisladores colombianos comprendieron que la única salida, desde tan calamitosa situación, radicaría en la creación de condiciones para propiciar la incorporación de la naciente República, que se había propuesto ser moderna y liberal, al surgente nuevo ordenamiento socioeconómico. ¿Significaría esto  incorporarse a la economía global? La respuesta fue claramente concebida y puesta en práctica. Consistió en crear las condiciones, jurídicas, sociales y económicas, para despertar en la economía colonial los factores de cambio que propiciarían la articulación de esa economía con la entonces surgente economía capitalista moderna.

Las medidas tomadas comenzaron por la creación de un clima de seguridad jurídica que partió de la recuperación jurídica, política y social de la propiedad, consagrándola como uno de los principios básicos del ordenamiento constitucional, enunciados en términos inequívocos: “Es un deber de la Nación proteger por leyes sabias y equitativas la libertad, la seguridad, la propiedad y la igualdad de todos los colombianos.” Entiéndase esto acompañado de la apertura del mercado a las nuevas corrientes comerciales, revisando y actualizando el régimen de los monopolios de Estado denominados estancos; abriendo el camino hacia la libertad del trabajo mediante la progresiva abolición de la esclavitud; y patrocinando la formación del espíritu empresarial mediante la liberación del comercio interno, la salvaguarda legal de la propiedad territorial, el ordenado del sistema monetario y el montaje de procedimientos de crédito. Como detonante de esta transformación socioeconómica habría de actuar la formulación de la doctrina económica hasta hoy vigente: propiciar el ingreso de capital y brazos; entendiendo por tales, propiamente, capital, tecnología y lo que hoy se denomina, en español empresarial nojau.

La segunda etapa se inició cuando los venezolanos rompimos, en 1830, la República de Colombia, alias Gran Colombia, que si bien fue constituida en Cúcuta en 1821 había sido fundada en Angostura en 1819. La fundamos porque la necesitábamos para lograr la Independencia; la rompimos porque vimos amenazado por el liberalismo modernizador colombiano, y la temida inminencia de la abolición de la esclavitud, el orden socioeconómico colonial que habíamos intentado preservar contra esos males el 19 de abril de 1810 y el 5 de julio de 1811.

En la República liberal autocrática que entonces inauguramos, el ordenamiento constitucional colombiano perduró, aunque irrespetado; al igual que la doctrina del desarrollo socioeconómico, aunque como bandera de su antítesis. El liberalismo republicano se convirtió en un republicanismo tutelado por el militarismo; y la doctrina del desarrollo socioeconómico se convirtió en medidas dirigidas a consolidar el régimen socioeconómico colonial, procurándole nuevos recursos fiscales, dotándolo de algunos medios modernos de funcionamiento; pero todo dirigido a preservar la vigencia soterrada del pertinaz ordenamiento socioeconómico colonial. No obstante, la doctrina colombiana del desarrollo socioeconómico continuó vigente, como aspiración, en algunos espíritus audaces. Al menos, así lo entendió el autócrata modernizador Antonio Guzmán Blanco, al sembrar factores de potencial desarrollo socioeconómico, denominados progreso, que alarmaron a más de un intelectual patriota que vio amenazada nuestra cultura, todavía basada en el atraso y la pobreza; cultura engalanada por la grandeza de la Venezuela heroica, así como el hecho de pagar el precio demasiado alto de padecer la autocracia a cambio del progreso y sus derivaciones del progresismo material .

La tercera etapa comenzó cuando, en la tercera década del siglo XX, el capital y los brazos vinieron por su propio impulso; buscando expandirse el capital; y en ocasiones impelidos por limitaciones económicas en sus territorios de origen, los brazos. No vinieron atendiendo al llamado de quienes regían la sociedad, sino incluso contrariando la oposición de quienes, militares y civiles, fungían de defensores de la independencia nacional oprimiendo la Libertad. Pero, al cabo, ganándose la tolerancia cómplice  de tan ardorosos defensores mediante el soborno encubierto en las transferibles concesiones petroleras. Y arrancó el desarrollo capitalista, procurado desde hacía un siglo por los legisladores en la República de Colombia. Sólo que no como un resultado procurado política y socialmente, sino como resultado de lo que en la guerra denominan efectos colaterales. Entre estos los más significativos, en relación con el cambio histórico, fueron la desruralización de una porción de la sociedad, el nacimiento de un pequeño núcleo empresarial, bien ilustrado por Mario Briceño Iragorry en su novela Los Riberas, -que conviene releer-;  el surgimiento de una clase media con aspiraciones modernizadoras de Libertad; aspiraciones celosamente contrariadas por los gerentes del atraso sociopolítico; y el nacimiento de un sector de trabajadores transicional entre el sobreviviente del campo y el obrero moderno.

La cuarta etapa comenzó finalizando la década de 1920, cuando unos contados miembros de esa pequeña burguesía que se veía contrariada en sus aspiraciones modernizadoras de Libertad,  fueron expulsados del país o compelidos al  exilio por razones políticas, tras haber sido lanzados al calabozo por la represión o encerrados en el silencio por la intimidación. Ellos tomaron el camino de la decantación ideológico-política que los llevaría a superar la antinomia Dictadura-Libertad, poniendo de por medio la noción de Democracia; y siguieron su camino hasta llegar a comprender que la llave de ese calabozo, y la puerta de ese encierro, radicaban en la promoción de un régimen sociopolítico liberal democrático. Ello significó que poco menos de siglo y cuarto después de haber destruido nuestra más alta obra histórica, la República de Colombia, los venezolanos retomamos la ruta que los ilustrados legisladores de esa gloriosa república trazaron.

Pero ahora lo hicimos como resultado del rescate de la Soberanía popular, en 1945-1946; lo que cambió la naturaleza del agente propiciador del desarrollo sociopolítico. Tal fue el resultado de la medida de inclusión social de mayor envergadura realizado por la sociedad venezolana desde la abolición de la esclavitud, nueve décadas antes: Se completó la sociedad venezolana en lo concerniente a los procedimientos fundamentales de un régimen sociopolítico democrático, -es decir los concernientes a la formación, el ejercicio y la finalidad del Poder público-, gracias al reconocimiento de sus derechos políticos a la mujer, y a la ampliación de los actores de la Soberanía popular mediante la incorporación de los analfabetas y los mayores de dieciocho años .

La quinta etapa, la estamos viviendo. Muchos de ustedes la conocen quizás mejor que yo, porque como impulsores del desarrollo económico, padecen, muy directamente, sus exabruptos. Me limitaré a decir que vivimos las imprevistas consecuencias del grave error cometido por una burguesía, que durante varias décadas se había comportado como progresista y democrática,  pero que perdió momentáneamente el rumbo, alarmada por los efectos y repercusiones inesperados de su propia obra democratizadora y modernizadora de la sociedad. Así extraviada, esa burguesía pagó su adhesión al mito del orden y la eficiencia, de que gratuitamente gozaban los militares; un tributo tan oneroso que hizo  concebir a estos ancestrales enemigos de la burguesía moderna y democrática el desatino de que podrían aniquilarla o al menos forzarla  a irse del país; o a agacharse, desentendiéndose de su suerte, es decir de su función promotora del afianzamiento de un capitalismo moderno.

Pero aquí me detengo, no sólo porque creo que con lo dicho basta, sino porque estoy comprometido a entrever la sexta etapa, haciendo valer, sobre todo, una versión de mi precepto reiteradamente enunciado: como historiador,  por oficio me interesa el pasado; pero como ciudadano me interesa el presente; y como patriota me interesa sobradamente el futuro.

*     *     *     *     *

La sexta etapa la estamos abriendo todos los que asumimos el compromiso que genuinos venezolanos de siempre hemos sintetizado en la expresión hacer patria. Para ello hemos superado grandes obstáculos y estamos enfrentando graves retos. A riesgo de abusar de la benevolencia de este calificado auditorio, diré que vivimos un momento  de una altísima potencialidad histórica. La expresaré de esta manera sintética: los venezolanos estamos viviendo la que considero la confrontación definitiva entre el erróneamente denominado poder militar y el no menos erróneamente denominado poder civil. Aclaro: digo el erróneamente denominado poder militar, porque se trata, pura y simplemente, del despotismo contra el cual llevamos dos siglos combatiendo; e igualmente considero errónea la calificación de poder civil, porque éste también tiene nombre propio, el de Soberanía popular.

Adelantaré en mis reflexiones finales, añadiendo explicaciones que, por cierto, van dirigidas más a mi mismo que a Ustedes. Lo haré mediante una declaración final: hace algún tiempo afirmé públicamente que en dos o tres generaciones la venezolana sería la primera sociedad genuinamente democrática de América Latina. Hoy lo reafirmo; no  en arranque de optimismo, sino por certidumbres histórica: como consecuencia de la siembra y el cultivo de la Democracia moderna durante más de medio siglo, contamos hoy con un pueblo heroico que ha derrotado éste que será el último asalto contra su razón histórica. Así abriremos una etapa en la cual ser demócrata será una condición común en una sociedad en la cual el obrero se llamará obrero y en la cual el empresario capitalista ya no evadirá presentarse como tal, aunque estime necesario u oportuno revestirse de funciones sociales adicionales, cumpliendo, afirmativamente, y creativamente, la función histórica que le corresponde en el desarrollo pleno, justo y equitativo de un país, es decir de una economía, de una sociedad, de una democracia moderna.

*     *     *     *

He querido llamar la atención sobre la legitimidad histórica de la tarea que adelantamos y proseguiremos con la determinación que de esa legitimidad histórica se desprende. Las vías a seguir deben ser actualizadas. De ello se ha ocupado este Simposio. Los objetivos y los actores han experimentado los efectos del desarrollo social, científico y tecnológico, particularmente profundo y acelerado durante el pasado medio siglo. Corresponde a los actores ajustarse a las nuevas realidades así generadas. Intentaré describir esas realidades, si bien sumariamente.

  • El siglo XX demostró que el capitalismo, en su expresión moderna, es reconocido,  aun por las sociedades que fueron inducidas a rechazarlo y combatirlo, como el único régimen sociopolítico capaz de generar nueva riqueza, basada en el desarrollo científico y tecnológico; al igual que proclive a conciliar esa riqueza con la Libertad y la vigencia de los derechos humanos.
  • El fracaso del régimen socioeconómico socialista autocrático, necesitado de replegarse hacia el capitalismo para aplacar la miseria, material y espiritual. por él generado, corrobora lo que acabo de afirmar.
  • Pienso en un desarrollo del sistema capitalista capaz de contribuir a la realización de  la síntesis con el socialismo; la que Miguel Gorbachov postuló cuando recomendó al régimen socialista autocrático que adoptase el glasnot y la perstroika, es decir: igualmente capaz de captar el sentido  del mensaje enviado por Juan Pablo II cuando sentenció que el derrumbe del comunismo no significaba el triunfo del capitalismo. Creo que una lectura atenta de estos planteamientos nos llevaría a comprender que los problemas confrontados por la Humanidad, y en particular por pueblos como el nuestro, requieren un enfoque cargado de creatividad.
  • En consecuencia, los actores serán los pueblos, representados por los dos sectores socioeconómicos, convencionalmente demarcados: el estatal, regido por la Soberanía popular, y el privado, regido por los valores y criterios empresariales modernos.

En suma, creo posible sugerir que una efectiva incorporación a la denominada economía global, que tiende a ser regida por la síntesis de los dos grandes sistemas de que he hablado, el capitalista y el socialista. está supeditada a la respuesta que la sociedad venezolana dé al reto así planteado, y que lo haga desarrollándose en la vía trazada, partiendo del sinceramiento de su régimen socioeconómico, y valiéndose creativamente de las denominadas ventajas comparativas; de las cuales ha sido generosamente dotada;  ventajas comparativas a las cuales la sociedad venezolana ha venido añadiendo el componente decisivo, que consiste en contar con mentes ágiles y capacitadas.

Para cerrar me atreveré a formularles la siguiente pregunta: ¿Al procurar nosotros el entronque con la economía global, estaríamos los venezolanos empeñados en realizar un propósito que fue formulado en el acto definitivo de nacimiento de nuestra república, en 1821, lo que brinda plena legitimidad histórica a nuestro esfuerzo?

Gracias.

Caracas, marzo de 2012.

Mensajes precedentes: Primer Mensaje histórico: “En defensa de las bases históricas de la conciencia nacional”. 2º Mensaje histórico: “La Larga marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 3º Mensaje histórico: “Recordar la democracia”. 4º Mensaje histórico: “¿Zonas de tolerancia de la libertad y guetos de la democracia?”. 5º Mensaje histórico: “El ‘punto de quiebre’ ”. 6º Mensaje histórico: “Entre la independencia y la libertad”. 7º Mensaje histórico: “El discurso de la Revolución”. 8º Mensaje histórico: “¿Reanudación de su curso histórico por las sociedades aborígenes? O ¿hacia dónde llevan a Bolivia?” 9º Mensaje histórico: “Cuando Hugo se bajó del futuro”. 10º Mensaje histórico: “¿La historia hacaído en manos de gente limitada e imaginativa?” 11º Mensaje histórico: “Las falsas salidas del temor”. 12º Mensaje histórico: “¿Hacia dónde quiere ir Venezuela?” 13º Mensaje histórico: “Defender y rescatar lademocracia”. 14º Mensaje histórico: “Sigue la marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 15º Mensaje histórico: “En el inicio del 2007: un buen momento para intentar comprender”. 16º Mensaje histórico: “Las historias de Germán Carrera Damas”. 17º Mensaje histórico: “República liberal democrática vs República liberal autocrática”. 18º Mensaje histórico: “Sobre los orígenes y los supuestos históricos ydoctrinarios del militarismo venezolano”. 19º Mensaje histórico: “El vano intento de enterrar el Proyectonacional venezolano”. 20º Mensaje histórico: “Demoler la República”. 21º Mensaje histórico: “La reducción civilizadora socialista de las tribus indígenas”. 22º Mensaje histórico: “Lo que no se puede dar ni quitar”. 23º Mensaje histórico, extraordinario: “Mis razones para decir No”. 24º Mensaje histórico: “La nueva política como intento de burlar la historia”. 25º Mensaje histórico: “Sobre el 23 de Enero de 1958, en elAula Magna de la Universidad Central de Venezuela”. 26º Mensaje histórico: “La presencia activa de Rómulo Betancourt”. 27º Mensaje histórico: “Librarnos del Siglo XIX”. 28º Mensaje histórico: “Repetición del 8º Mensaje histórico”. 29º Mensaje histórico: “Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos”. 30º Mensaje histórico: “Los ciudadanos pasivos están en vías de extinción”. 31º Mensaje histórico: “La revancha de Fernando VII”. 32º Mensaje histórico: “Las migraciones no controlables”. 33º Mensaje histórico: “El 23-N el régimen militar chocará con el legado de Betancourt”. 34º Mensaje histórico: “La Democracia: un asunto de los pueblos”. 35º Mensaje histórico: “Mi voz de alerta: !La República está amenazada!” 36º Mensaje histórico: …”nada pudre más a una nación“… 37º Mensaje histórico: “El conflictive porvenir de la República”. 38º Mensaje histórico: “El peligro de no saber leer la Historia”. 39º Mensaje histórico: “Sin título”. 40º Mensaje histórico: “En desagravio de la mujer venezolana”. 41º Mensaje histórico: “Yo dialogo, tu no dialogas; soy demócrata, tu no lo eres”. 42º Mensaje histórico: “Evolución histórica de la masculinidad en Venezuela: desde lo históricamente absoluto hacia lo socialmente retado”. 43º Mensaje histórico: “Nos están quitando la República”. 44º Mensaje histórico: “El marco politico de Venezuela en la actualidad. Balance y perspectiva”. 45º Mensaje histórico.”Tenemos doscientos años defendiéndonos del despotismo”… Nota: Estos mensajes, hasta el número 13, fueron recogidos en un pequeño volumen intitulado Recordar la democracia (Mensajeshistóricos y otros textos). Caracas, Editorial Ala de Cuervo, 2006. 46º Mensaje histórico: “ El que no entiende la historia ve solo el cambio”. 47º “Entrevista con Germán Carrera Damas”, realizada por Gloria Bastidas. 48º Mensaje histórico: “? Bicentenario de la Independencia?  49º Mensaje histórico: Aviso a los universitarios venezolanos. 50º Mensaje histórico: La historia que estamos haciendo. 51º Mensaje histórico: Del vencer el temor a las grandes palabras y susconsecuencias. 51º Mensaje histórico: “Del vencer el temor a las grandes palabras y sus consecuencias. 52º Mensaje histórico: “El futuro de la República democrática venezolana está en su pasado histórico.” 53º Mensaje histórico: “Germán Carrera Damas aseguró que el militarismo desmonta el mito de la eficiencia. 54º Mensaje histórico: “?Monarquía, República o abolición selective de la Monarquía? 55º Mensaje histórico: “Sobre limitares y elecciones democráticas”. 56º Mensaje histórico: “Al rescate de la República de Colombia para la historiografía venezolana.” 57º Mensaje histórico: “A propósito de María Corina Machado Presidente”.




marzo 2012
L M X J V S D
« Feb   May »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031