Archivo para 24 agosto 2015

24
Ago
15

Obama y la CIA


Wright Millsen su libro “The Power Elite” (1.956), indica que “la clave para entender la inquietud norteamericana se encontraría en la sobre-organización de su sociedad “. Así, establishment sería “el grupo élite formado por la unión de las sub-élites política, militar, económica, universitaria y mass media de EEUU”, lobbys de presión que estarían interconectadas mediante “una alianza inquieta basada en su comunidad de intereses y dirigidas por la metafísica militar”, concepto que se apoya en una definición militar de la realidad y que habría transformado la economía en una guerra económica permanente y cuyo paradigma serían los Rockefeller al participar en los lobbys financiero, industria militar y judío y uno de cuyos miembros, David sería el impulsor de Trilateral Comission” (TC) o Trilateral(1973).

Por otra parte, conviene recordar que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, Central Intelligence Agency) fue creada en 1947 por Harry Truman, sustituyendo a la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) para investigar sin necesidad de autorización judicial expedientes administrativos y fiscales y con la inicial filosofía de dotar al Presidente de un segundo punto de vista elaborado por civiles frente al aportado por los militares de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Hasta Eisenhower, la CIA fue únicamente la organización de inteligencia central para el gobierno de los Estados Unidos y estuvo detrás de múltiples tareas de entrenamiento de insurgentes y desestabilización de gobiernos contrarios a las políticas del Pentágono, pero los lobbys militar y financiero (ambos fagocitados por el looby judío) no pudieron resistir a la tentación de crear un gobierno de facto que manipulara los entresijos del poder, derivando en la aparición de un nuevo ente (el complejo militar-industrial, en palabras de Eisenhower), refractaria a la opinión pública y al control del Congreso y Senado de los Estados Unidos).

El mismo Eisenhower, un año antes del fin de su mandato, pronunció un discurso premonitorio de la posterior mutación del inicial “Campus” hasta el Gobierno en la sombra que tutela la democracia estadounidense en la actualidad y de la que son rehenes todos los Presidentes elegidos democráticamente: “En los consejos del gobierno, tenemos que estar atentos a la adquisición de una influencia ilegítima, que sea o no proyectada por el complejo militar-industrial. El riesgo del desarrollo de un poder usurpado existe y persistirá. Jamás permitiremos el peso de esta conjunción amenazar nuestras libertades o los procesos democráticos”. Por su parte, Kennedy, en un discurso en la Universidad de Columbia el 14 de Noviembre, admite que “existen fuertes presiones de grupos de poder de USA para convertir el cargo de Presidente en algo meramente figurativo” y así el 21 de Noviembre de 1963, fue obligado a firmar la orden ejecutiva 11490 ,”que permite en caso de emergencia disponer al gobierno de medidas excepcionales, incluso para cualquier dictadura” y poco antes de partir para Dallas comentó a sus íntimos asesores: “Tenemos que enfrentarnos a la CIA…”, mientras preparaba en secreto una reunión con Fidel Castro.

Todo ello suponía un claro órdago a la CIA, verdadera detentadora del poder en la sombra y enquistada profundamente en todos los aparatos de poder de los EEUU, por lo que sus dirigentes procedieron a la gestación de una trama endógena que se encargó del Golpe de Mano contra la legalidad democrática del sistema político estadounidense y que culminó con el Magnicidio de Kennedy (Dallas, 1.963). Dicho complot sería una auténtica obra de ingeniería laberíntica que tendría como cerebros a la citada CIA paraoficial y como colaboradores necesarios al exilio anticastrista en Miami y sus conexiones con la Mafia y al FBI de Hoover, a Lee Harvey Oswald como cabeza de turco y ejercicio de distracción para engañar a los sabuesos y como daño colateral el nacimiento de un sistema político tutelado por el Cuarto Poder, quedando desde entonces como rehenes todos lo sucesivos Presidentes electos de EEUU.

La deriva totalitaria de EEUU

En los sótanos del establishment, se estaba fraguando un verdadero golpe de Estado virtual que tendría su detonante en el impactante atentado de las Torres Gemelas (conocido como 11-S), atribuido a Al Qaeda , quedando desde entonces implementada la lucha contra el Eje del Mal (Irak, Irán y Corea del Norte) como leit motiv de la política del nefasto mandato de George W. Bush y entronizando de paso a Bin Laden como icono del Imperio del Mal. Así, un mes después del atentado del 11-S, el gobierno de George W. Bush decidió secretamente anular una de las principales protecciones constitucionales de este país (habeas corpus) mediante la ley conocida como USA- Patriot Act bajo la justificación de su “lucha contra el “terrorismo” según documentos oficiales revelados a finales de 2005 en una serie de reportajes en el New York Times y recientemente dicho periódico reveló la existencia de un programa de escuchas telefónicas altamente clasificado para vigilar correos electrónicos y llamadas telefónicas en todo el mundo para buscar patrones sospechosos, heredera natural de la unidad de contra-inteligencia creada por Rumsfeld y conocido como Talon Asimismo, el citado diario informó de la existencia de la red de espionaje electrónica más sofisticada del mundo, (el llamado programa PRISM o Big Brother), programas ambos aprobados por el Congreso de EEUU a instancias de la Administración Bush en el 2.007 pero que por inercia apática continuaron bajo el mandato de Obama.

Así, según una investigación del Washington Post, desde el 2002 se estableció la Oficina de Apoyo Estratégico (SSB), que trabajó clandestinamente sin limitaciones legales y bajo las órdenes del secretario de Defensa, Ronald Rumsfeld y entre cuyas acciones estarían los sangrantes episodios de vulneración de los Derechos Humanos en Abu Ghraib y Guantánamo, que pasarán a la Historia como paradigmas distópicos de naturaleza real (no ficticia) del siglo XX.

Como colofón a esta deriva totalitaria de EEUU, estaría la firma con objeciones por Obama de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), que permite a las autoridades militares la detención indiscriminada de ciudadanos estadounidenses en cualquier parte del mundo (sin especificar los cargos que se le imputan ni el tiempo de detención), reservándose Obama la interpretación personal de la sección 1.021 de dicha Ley para según sus palabras ”asegurarse que cualquier detención autorizada se llevará a cabo conforme a la Constitución y a las leyes de guerra” así como la reanudación del “Programa Phoenix”, ( iniciado en 2001 después de los ataques del 11-S y mantenido en secreto ante el Congreso de EE.UU y dirigido por Cheney para mediante asesinatos selectivos eliminar a dirigentes de al-Qaeda), con el éxito mediático de la muerte de Bin Laden a manos de un comando de élite de las SEAL en mayo del 2011 (Operación Lanza de Neptuno) y la posterior remodelación de dicho programa Phoenix en forma de intervenciones quirúrgicas con el uso de “drones asesinos”, gestionada directamente por la CIA para mantenerlos opacos a la “mass media” y por extensión a la sociedad norteamericana.

De la CIA al Homeland Security

La Compañía se habría transmutado en el llamado Departamento de Seguridad Nacional ( Homeland Security) y de la hidra-CIA habrían nacido 17 nuevas cabezas en forma de agencias de inteligencia que integrarían la Comunidad de Inteligencia de EEUU ( la Cuarta Rama del Gobierno según Tom Engelhardt), agentes patógenos de naturaleza totalitaria y devenidos en Estado paralelo y verdadero poder en la sombra. Sin embargo, Obama estaría pensando seriamente en el otoño de su Presidencia (Lame Duck) en borrar definitivamente el estigma impreso por la Administración Bush en los aparatos de poder (establishment). Así, Obama afirmó en Berlín que “la guerra emprendida por George W. Bush no puede ser eterna” y citó a James Madison al decir que “ninguna nación puede preservar su libertad en medio de una guerra continua”, pero caso de insistir Obama en su cruzada de limpieza de los agentes patógenos del establishment (Cuarta Rama del Gobierno), asistiremos al inicio de una intensa campaña de descalificación personal y política de Obama en los medios de comunicación dominantes o “mainstream media”, (especialmente virulenta en los medios manejados por los “think tank” Heritage Foundation y Cato Institute), preludio de la gestación de una trama endógena que podría terminar por reeditar el Magnicidio de Dallas (Kennedy,1.963) para lograr que EEUU vuelva a la senda de las seudodemocracias tuteladas por el poder en la sombra (Cuarto Poder).

Dicho complot será una auténtica obra de ingeniería laberíntica que tendrá como cerebros a la Homeland Security-CIA y al Mossad israelí con el objetivo inequívoco de lograr que EEUU vuelva a la senda de las democracias formales tuteladas por el establishment anglo-judío y tras su asesinato, aumentará la presión del lobby pro-israelí de EEUU ( AIPAC) sobre su sucesor (el actual vicepresidente Joe Biden), para proceder a la desestabilización de Siria e Irán por métodos expeditivos, momento que será utilizado aprovechado por la Trilateral EEUU-Gran Bretaña-Israel para proceder a rediseñar la cartografía del puzzle inconexo formado por los actuales países de Oriente Próximo y Medio y así lograr unas fronteras estratégicamente ventajosas para Israel, siguiendo el plan orquestado hace 60 años de forma conjunta por los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel y que contaría con el respaldo de los principales aliados occidentales, ingresando mientras Obama en el Olimpo ingrávido de los mitos tras la estela de John F. Kennedy.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ- Analista

24
Ago
15

La impudicia de la indulgencia

Muerte y Corrupción… en Buenos Aires. Foto: Señor Hans

La corrupción atraviesa a los gobiernos desde hace mucho tiempo. Su omnipresencia abruma y su permanencia se sostiene sobre su naturaleza estructural, esa que la hace casi imposible de erradicar. Es tal su potencia que ha logrado que la sociedad la naturalice, la incorpore como parte del paisaje y, en ese contexto, tolere convivir con ella casi sin escandalizarse.

Este fenómeno cultural ha penetrado con tanta fuerza que no solo los corruptos creen estar haciendo lo correcto y asumen que cualquiera haría lo mismo en su lugar, sino que también los que entienden que ese modo de vida es incorrecto parecen haber caído en la trampa de la mansedumbre.

El daño que este perverso hábito ha generado no solo impacta a la hora de vaciar las arcas del Estado en cualquiera de sus formas, saqueando los recursos de toda la sociedad. El asunto es más complejo aún y los alcances del deterioro moral son mucho más profundos que lo que pueda imaginarse.

Es increíble observar como se ha desplazado el umbral que traza la línea entre las personas integras y los criminales. El saber popular solo colocará en la lista de los corruptos a aquellos que delinquen con obscenidad, los que lo hacen con absoluto descaro y sin ningún tipo de escrúpulo.

Los sutiles, los mesurados, los más educados y menos burdos, quedarán prácticamente eximidos de su responsabilidad. Es que la experiencia cotidiana indica que todos los que conducen los destinos del gobierno, tendrán que hacerlo de algún modo, por lo tanto lo que termina importando son las formas y eventualmente los montos, y no necesariamente la actitud.

Es demasiado impactante seguir de cerca esos diálogos en los que parece vital desplazar del poder a los delincuentes de turno para reemplazarlos por otros que, haciendo lo mismo, solo han tenido ciertos cuidados para no parecerse demasiado a los primeros.

Es tiempo de que la sociedad se sincere plenamente y se anime a explicitar con total claridad cuáles son sus verdaderos valores morales. Es relevante saber, a estas alturas, si realmente la corrupción es absolutamente inaceptable o solo se trata de rechazar lo grosero y rústico, de cuestionar los modos y ciertos desagradables estilos personales.

Por triste que resulte, se ha instalado vigorosamente una postura demasiado frecuente, que plantea argumentos frágiles, de gran debilidad no solo intelectual, sino de una relatividad moral que espanta.

Gente inteligente, con acceso a la educación, sin carencias económicas que condicionen su supervivencia, son los que militan con más vehemencia en esta eterna e inexplicable doble moral.

Despotrican contra los malhechores cuestionando sus aptitudes y criticando su indecencia crónica, pero con idéntico entusiasmo idolatran a personajes de dudosa reputación que solo pueden mostrarse como una versión atenuada de similares conductas.

Al final, todo parece ser una simple cuestión de magnitudes. Los que roban mucho son considerados corruptos, pero para los que lo hacen moderadamente existe un indulto social completamente incomprensible.

Es patético, pero definitivamente contemporáneo. Una importante porción de la sociedad solo aspira a elegir a los ladrones más civilizados, simpáticos y discretos. Los honestos prácticamente no aparecen en la grilla y entonces la comunidad no hace más que optar entre diferentes delincuentes.

El problema de fondo es que los honrados no participan lo suficiente como para cambiar la esencia de la política, aunque es justo reconocer que muchos lo intentaron. Algunos, luego de hacer su máximo esfuerzo, se encontraron con que todo era mucho más complejo de lo previsto. Los menos perseveraron y aún siguen intentando ese difícil recorrido. Otros decidieron desistir frente a las infinitas e insalvables dificultades.

Un grupo importante de los que ingresaron a la política para aportar integridad, decidieron mutar y aceptar las impiadosas reglas de juego, claudicando en sus convicciones, bajo el cómodo argumento de asumir que no existe otro modo de hacer política que abandonar los principios.

Es importante no resignarse con tanta docilidad y creer que todo seguirá siendo igual, solo porque siempre fue así. Los cambios se consiguen, primero asumiendo que resulta posible lograrlo. Las utopías dejan de serlo cuando se actúa en consonancia con los sueños. Si no se hace nada al respecto, seguirán siendo solo ideales vacios de los que nadie se ocupa.

Claro que se pueden admitir que existen ciertas circunstancias en las que se debe elegir el mal menor. No se debe dejar de lado lo pragmático frente a una situación límite. Muchas veces se trata justamente de optar por la alternativa menos desagradable.

Lo que resulta inadmisible es convertirse en un entusiasta impulsor de un grupo de bandidos, con el agravante de disimular deliberadamente sus inocultables vicios, minimizar sus defectos, para transformarlos en artificiales adalides de la eficiencia y la honestidad. Lamentablemente son lo que son, solo más de lo mismo. En todo caso pueden ser aceptados como parte de una amarga transición que permita luego empezar a construir una opción superadora, mucho mejor, más aceptable, esa que valga la pena promover y de la que se pueda sentir un genuino orgullo.

El camino consiste en ser suficientemente crítico, disponerse a ser parte de una construcción realmente virtuosa y evitar la infantil complacencia de siempre, esa que termina siendo la impudicia de la indulgencia.

Alberto Medina Méndez

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19
Ago
15

Condenados a la ayuda social

Buenos Aires, Argentina, 2 de octubre de 2013; Mauricio Macri pone en marcha programa social Primeros Meses que garantiza asistencia médica y la entrega de una ayuda económica a madres de recién nacidos y mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad social. Goto: Sandra Hernàndez-gv/GCBA y Noe Hubi

En tiempos de crisis, esta sociedad legitimó el nacimiento de una secuencia interminable de planes sociales. Las circunstancias angustiantes de ese momento hicieron creer a todos que solo el Estado podría canalizar la asistencia a los más necesitados. A pesar de lo refutable de esa afirmación, la comunidad aún desconfía de la gente y piensa que el gobierno puede ser eficiente en ese rol, aunque ya demostró reiteradamente su impericia.

Lo cierto es que el “virus” de la ayuda social, penetró en el sistema como un implacable veredicto. Muchos sostenían que la coyuntura ameritaba esa acción y soñaban, ingenuamente, con que esta medida sería transitoria. No tomaron nota de que acababan de engendrar un instrumento brutal que a la política le resolvería su tarea electoral durante una larga temporada.

Un beneficiario de un plan social, es un voto casi cautivo, alguien a quien se puede amenazar con quitarle ese discrecional apoyo. Intuitivamente, el que recibe esa limosna cree que dispondrá de ella mientras gobiernen los que están, y que cualquiera que los suceda puede arrebatársela. Claro que tiene razón. No existe motivo alguno para suponer que semejante despropósito deba ser eterno, por lo que la continuidad se constituye en una virtud.

Ese amparo fue útil en situaciones difíciles, aun sirve en el corto plazo y además se lo recibe sin necesidad de una contraprestación. Aparentemente, no existe mejor dinero que el que se obtiene sin esfuerzo. El que lo percibe sabe que eso es irracional y por eso teme por su interrupción.

Es importante identificar a los actores que protagonizan esta historia. Por un lado están los que otorgan estos favores a cambio de nada. Se trata de la clase política, esa que sin escrúpulos, quita recursos a unos para dárselos a otros, y sin pudor, justifica ese saqueo escudado en una suerte de sensibilidad, que claramente no tiene, pero de la que se ufana.

Es evidente la inmoralidad de esa casta corporativa que sigue utilizando con descaro una herramienta tan confiscatoria como arbitraria. Lo hacen para lograr popularidad, acompañamiento electoral y someter a los votantes aplicando el más cruel de los instrumentos a los que se puede apelar para conseguir respaldo en los comicios. Los dirigentes políticos que sostienen este perverso engranaje no merecen respeto alguno.

Lo que realmente sorprende es la existencia de un sector de la sociedad, significativo en número, que es el de los saqueados, ese que trabaja sin descanso, ese que aporta los recursos para que semejante dislate se pueda concretar y que, paradójicamente, apoya la vigencia de este mecanismo.

No lo hace con convicción, sino con una hipocresía difícil de comprender. En público dice entender la necesidad de este tipo de programas sociales, pero en privado despotrica contra su esencia. Sin lugar a dudas, esa actitud no solo es absolutamente incorrecta, sino que además es tremendamente funcional a la continuidad indefinida de este desmadre.

Pero lo paradójico proviene de quienes son supuestamente beneficiados por este sistema de distribución. Ellos reciben dinero solo por ser pobres. Tener inconvenientes o necesidades insatisfechas, los ha convertido en destinatarios naturales de esos fondos que previamente han sido detraídos de los que lo han generado genuinamente con sacrificio.

Lo que ese grupo no percibe, es que esta ventaja presunta se ha convertido en una verdadera cárcel. Un individuo que no hace sacrificio alguno por conseguir su sustento, se convertirá irremediablemente en un parásito, en una persona indigna, en alguien que solo merece ser auxiliado.

Eso equivale a decir que no se puede valer por sí mismo, que no sirve para nada, que es un absoluto inútil, y es esa la más contundente condena a la que ha sido empujado, hacia ese abismo de invalidez total.

El cree que lo han ayudado, puede pensar inclusive que es un privilegiado. Después de todo, sin esfuerzo alguno recibe recursos. Parece una ecuación muy favorable, pero su castigo es superior a lo que puede percibir. Desde ahora será estigmatizado y difícilmente saldrá indemne de ese proceso.

Una parte importante de la sociedad lo identificará como una lacra social, como un individuo que no produce y que vive a expensas de los otros. Su dignidad como persona no tiene valor alguno para los demás.

Pero no es eso lo más grave, sino lo que terminará sintiendo por sí mismo. Lejos de sentirse un pícaro ganador de este tiempo, pronto tomará nota de que se ha invalidado, que no es útil para producir nada, que es incapaz de generar recursos, que nadie le ofrecerá trabajo porque ya no tiene ninguna habilidad que mostrar, y que es su peor versión como individuo.

La perversidad de este sistema no solo descansa en la crueldad de la clase política que la sostiene para preservar ese clientelismo electoral que tanto le reditúa. También perdura en el tiempo gracias a la incomprensible complicidad de una sociedad que con su silencio y pasividad no repudia como debiera esta aberración cotidiana.

A no dudarlo, las personas a las que se ha pretendido socorrer, son las principales perjudicadas. Tal vez aun no lo comprendan, pero han quedado fuera de todo circuito virtuoso gracias a estas absurdas políticas. Serán pobres de por vida. Nunca podrán siquiera soñar con un destino diferente. Porque de la pobreza se sale trabajando, con sacrificio, con méritos propios, con esfuerzo y no con dádivas. Ellos han sido condenados a la ayuda social.

Alberto Medina Méndez

albertomedinamendez@gmail.com

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10
Ago
15

La violencia en los espacios educativos

Pablo Romero García

Pablo Romero García

Estimados, comparto entrevista radial que me realizara la periodista Janet Sánchez para su programa “Mediodía ideal” (FM Ideal, 90.1, Santa Lucía-Canelones) respecto del bullying y la violencia en los espacios educativos, terminando finalmente hablando sobre los cometidos y sentidos de la educación.
Lo pueden escuchar online en: http://www.goear.com/listen/5e07091/el-bullying-violencia-espacios-educativos-pablo-romero
Y, como siempre, aguardo sus comentarios en la entrada que encuentran en mi blog: http://pabloromero7.blogspot.com/

Abrazos,
Pablo Romero

05
Ago
15

La buena comunicación

Pareja comunicándose. Foto: *k59

Sabemos que la comunicación es importante en la relación de pareja, con nuestra familia, en el trabajo, en los negocios y en nuestra vida cotidiana. La comunicación es necesaria para nuestro bienestar psicológico, satisfacción y determina la calidad de nuestras relaciones y nuestras vidas.

Posiblemente nos sentimos más cómodos comunicándonos por correo electrónico o por teléfono que en persona. Hablar ante grupos grandes o pequeños, o hablar cara a cara puede intimidarnos o asustarnos, pero las habilidades de comunicación son esenciales si deseamos ser exitosos. Los líderes corporativos dicen que la capacidad de comunicarse bien oralmente es una de las habilidades más importantes que buscan los reclutadores en los candidatos que solicitan empleo. Las compañías quieren personas que se expresen con claridad y seguridad, que sean persuasivas y se sientan cómodas, comunicándose con una amplia variedad de personas, desde altos ejecutivos hasta trabajadores de línea de montaje.

La mayoría de las escuelas y universidades no ofrecen este tipo de capacitación, Toastmaster International si la ofrece. Es una organización mundial no lucrativa de comunicación y liderazgo que existe hace 91 años. A través de clubes, los miembros se reúnen dos veces al mes y practican la oratoria, dicción, ayuda a mejorar la postura, el lenguaje corporal, la confianza en si mismo, seguridad, liderazgo, y se ha extendido a lo largo de cinco continentes.

Como escritora y periodista de opinión, me siento muy cómoda escribiendo, informando y comunicándome con miles de lectores. No obstante, me he sumado a este club y lo recomiendo a hombres y mujeres para que tengan la oportunidad de desarrollar habilidades de comunicación oral y liderazgo, las cuales a su vez fomentan la auto confianza y el crecimiento personal. Para más información, llamar al 305 953 -5597.

Elsa I. Pardo
Miami

04
Ago
15

LA DEMAGOGIA

Imagen: Charly W. Karl

La demagogia es una práctica utilizada por los políticos a través de la retórica con la que buscan cautivar las esperanzas, los sentimientos y las emociones de los potenciales votantes para así alcanzar sus objetivos.

No pocas veces, las personas crédulas sufren grandes decepciones por haber creído en los ofrecimientos de políticos demagogos que les endulzaron los oídos con promesas que después olvidaron.

La demagogia es algo así como un envilecimiento de la democracia. Algunos gobernantes alcanzan el poder a través de votaciones libres, pero salen airosos gracias a propuestas de maravillosos cambios que incentivan los sentimientos de los electores.

En este caso, el demagogo no se impone por sus propuestas y programas de gobierno, sino que es elegido gracias a que logra cautivar con falacias la confianza de los ingenuos y por lo tanto, esta elección no está ligada a la lógica.

En otras palabras, el demagogo busca atraer la buena voluntad de los demás a fin de alcanzar sus propios intereses utilizando para ello la manipulación y la mentira.

Está bien creer en las palabras de un político, siempre y cuando estén respaldadas con su honorabilidad y hechos del pasado que las respalden.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net

01
Ago
15

¿NOS VISITADO EXTRA TERRESTRES?

Antes de contestar esta pregunta, sería conveniente que hiciéramos el siguiente análisis sin dejarnos llevar por la pasión. Nuestra estrella más cercana es el Sol, cuya distancia a la tierra es de aproximadamente 150 millones de kilómetros. Por lo tanto, según cálculos científicos, su luz tarda en llegar a nosotros algo así como 8 minutos y 19 segundos.

Está comprobado que el único planeta de nuestro sistema solar en el que existe vida, es la tierra.

Gracias a la “cercanía”, de nuestro astro rey, el mundo está iluminado por su luz durante el día y sólo podemos observar las estrellas por la noche, pero están tan lejos, que parecen pequeños puntos luminosos, inclusive, muchas ya se han apagado, pero podemos aún ver su luz porque están a millones de años luz de nosotros.

La estrella más cercana, después de nuestro Sol, Alfa Centauro, está aproximadamente a unos 40.000.000.000.000 kilómetros (40 millones de millones) de la tierra. Por esta razón, los astrónomos han preferido medir la distancia en años luz, en lugar de millas o kilómetros. La velocidad de la luz es de 300.000 kilómetros por segundo y aún así, la luz de Alfa Centauro, que no es visible a simple vista, tarda en llegar a nosotros más de cuatro años.

Y nuestro Sol y Alfa Centauro son tan solo dos, dentro de más de 100.000 millones de estrellas que existen en nuestra galaxia, llamada Vía Láctea.

Pero suponiendo que existiera un planeta en nuestro vecino sistema solar ¿Viajarían estos seres súper inteligentes exclusivamente a nuestro planeta? ¿Con qué objeto si nunca han intentado comunicarse con nosotros? ¿Podría alguna nave soportar la fricción de esa insólita velocidad? ¿Y el combustible?

Si existiera una nave capaz de viajar a la velocidad de la luz, ésta le daría la vuelta a la tierra seis veces en tan sólo un segundo.

¿Nos habrán visitado seres de otros mundos? Lo dudo. ¡Qué digo, lo dudo, si la duda es el comienzo de la fe! Definitivamente, no lo creo.

José M. Burgos S.
burgos01@bellsouth.net




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